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martes, 28 de febrero de 2017

La voz dormida de Dulce Chacón


La voz dormida

La voz dormida es un libro de la escritora Dulce Chacón, una novela histórica estructurada en tres partes y que se desarrolla en la postguerra civil española entre la cárcel madrileña de las Ventas y una pequeña pensión de la calle Atocha. Se desarrolla entre los años 1939 y 1963. Fue publicada en 2002 por la editorial Alfaguara. (artículo de Wikipedia)





Las Trece Rosas

Las Trece Rosas es el nombre colectivo que se le dio a un grupo de trece jóvenes, la mitad de ellas miembros de las Juventudes Socialistas Unificadas (JSU), fusiladas por el régimen franquista en Madrid, el 5 de agosto de 1939, poco después de finalizar la Guerra Civil Española. Sus edades estaban comprendidas entre los 18 y los 29 años. Las Trece Rosas fueron Carmen Barrero Aguado, Martina Barroso García, Blanca Brisac Vázquez, Pilar Bueno Ibáñez, Julia Conesa Conesa, Adelina García Casillas, Elena Gil Olaya, Virtudes González García, Ana López Gallego, Joaquina López Laffite, Dionisia Manzanero Salas, Victoria Muñoz García y Luisa Rodríguez de la Fuente. En realidad, las mujeres fusiladas fueron catorce, porque a las anteriores debe sumarse Antonia Torre Yela, fusilada el 19 de febrero de 1940. (artículo de Wikipedia)

Resultado de imagen de getafe trece rosas
En mayo de 2006 se inauguró en Getafe la Fuente de las Trece Rosas. Está situada en la confluencia de las Avenidas de España y de Juan de Borbón. Está compuesta por trece grupos de chorros de agua. Cada uno de ellos cuenta con una escultura de acero que simboliza una vida truncada en la que está insertada una rosa y el nombre encastrado de cada una de las trece mujeres.


El 3 de noviembre de 2009 el grupo de rock Barricada lanza su último trabajo llamado La tierra está sorda en homenaje a las víctimas del franquismo, en el cual dos canciones recuerdan a las Trece Rosas: "Hasta siempre, Tensi" y "Pétalos".










sábado, 10 de noviembre de 2012

13 consejos prácticos para promover la lectura en tus hijos





  1. Para lograr que los niños y niñas se interesen por la lectura es importante que vean a los padres leyendo
  2. Ofrezca al niño materiales de lectura atractivos y motivantes.
  3. El juego es una de las estrategias más efectivas para motivar a los niños a leer.
  4. Acérquelo al mundo de la lectura narrándole alguna historia propia o un cuento antes de dormir.
  5. Léale al niño pensando en él y en lo que más le atraiga del cuento.
  6. Promueva el silencio antes de comenzar. Piense en algún rito para iniciar las lecturas.
  7. Invite al niño o niña a entrar en la historia a través de preguntas relacionadas con el libro.
  8. Incentive al niño a que narre un cuento utilizando sus propias palabras y escúchelo sin interrumpirlo.
  9. Pídale que termine la historia de otra manera.
  10. Desarrolle su lado emocional y creativo.
  11. Visite con él o ella espacios de la ciudad como bibliotecas y museos.
  12. En instancias cotidianas, foméntele la lectura con objeto del entorno.
  13. ¡Jamás haga que sus hijos asocien lectura con castigo!

Fuente: educacion2020.cl

domingo, 15 de julio de 2012

Tiempo para leer (Lecturalia)


Gabriella Campbell el 10 de julio de 2012 en Lecturalia
Tiempo - Libro
Hay personas a las que no les gusta leer. Esto es así y tenemos que aceptarlo, por mucho que nos cueste comprenderlo a los que no podemos vivir sin devorar libros, ya sean de ficción, de ensayo o de poesía. Puede deberse a que en el colegio les obligaron a leerse El Quijote con doce años y todavía tienen pesadillas con tomos gigantes por las noches, puede ser que no hayan encontrado un libro que les resulte realmente apasionante, puede ser que se criaran en una casa en la que no había ni una sola obra literaria, o en un entorno en el que leer estaba mal visto. Aunque nuestro primer instinto puede ser el intento de evangelización que suele acompañar al lector feroz (el tradicional “eso es que no has leído tal libro de tal autor”), debemos controlar nuestro afán de proselitismo y aceptar que no todos comparten nuestra pasión exacerbada.
Un caso aparte es el de los que se excusan con el consabido “yo es que no tengo tiempo para leer”. Los que se valen de esta respuesta son, con frecuencia, personas que en su juventud fueron ávidos lectores, pero que con la exigencia de un trabajo, una casa que mantener, una vida familiar y miles de eventos más que se empeñan en despejar de libros nuestra mesita de noche, ya no disponen de tranquilidad para sentarse y disfrutar de una buena obra. En este par de artículos me gustaría señalar algunos trucos, sugerencias e ideas que podrían ayudar a este tipo de exlectores (a no ser, claro, que se trate simplemente de una mera excusa de aquellos que nunca han leído pero prefieren no admitirlo). Recordad que leer tiene muchísimos beneficios (como podéis ver aquí, o aquí), así que merece la pena hacer un pequeño esfuerzo extra.
Hay dos formas fundamentales de encontrar tiempo para la lectura (y esto, claro, es aplicable para cualquier otra actividad). Por un lado, puedes asignarle un periodo de tiempo fijo a esto de leer, como puede ser una media hora justo antes de dormir. Pero si realmente crees que no tienes posibilidad ni de hacer eso, puedes intentar robarle tiempo a otras actividades.
-Primero, piensa en todas esas pequeñas cosas que haces que realmente no te aportan nada. Cronometra el tiempo que pasas en las redes sociales, por ejemplo, te sorprenderá ver cómo poco a poco se va acumulando y probablemente descubras que les dedicas mucho más de lo que querrías admitir. Lo mismo puede decirse del email, del móvil, o de la televisión. ¿Seguro que no podrías dedicarle unos diez minutos de ese tiempo a la lectura?
-Ten el libro a mano. Descubrirás que hay montones de pequeños momentos cotidianos en los que puedes leer mientras realizas tareas que apenas requieren de tu atención (hervir agua, esperar a que se llene una bañera, ¡hasta cepillarte los dientes!). Y no hablemos ya de leer mientras caminas. No lo recomendaría por motivos de seguridad, pero seguramente recordaréis este artículo en el que lo describíamos. Para todo esto vienen bien los libros pequeños y fáciles de manejar, o algún lector electrónico resistente a manchas y a golpes ocasionales.
En la segunda parte del artículo continuaremos con nuestras sugerencias para encontrar tiempo para leer.

sábado, 16 de junio de 2012

10 razones por las que todavía leo literatura infantil del blog librosfera.blogspot.com



1.- No quiero olvidar cómo era ser niña. 

Cuando era niña me preocupaba convertirme en uno de esos adultos que han olvidado completamente cómo era ser niño (como la señorita Trunchbull de Roald Dahl en Matilda). Afortunadamente, eso todavía no ha sucedido. Leer libros infantiles automáticamente me ayuda a recordar, incluso de manera más viva de lo que es habitual, cómo era tener siete años. No quiero ser uno de esos adultos que describe el Principito, o convertirme en un villano digno de un libro de Roald Dahl. Aunque no leer libros infantiles no quiera decir que de repente vayas a ser incapaz de relacionarte con niños o que vayas a convertirte en la peor pesadilla de los niños, creo que leer literatura infantil ayuda a asegurarte que nunca olvidarás. Es agradable poder leer un libro y encontrarte con que todavía conserva esa parte de lo que fuiste y de lo que sentiste al ser niño.

2.-Puedo aprender mucho de libros como El Principito, Peter Pan, y Alicia en el País de las Maravillas.

Y de tantos otros libros para niños. Muchos libros infantiles están repletos de sabiduría. El primero que se me ocurre es El Principito. En 91 páginas este libro puede enseñarte sobre el amor, las cosas importantes de la vida, y aquello que nunca deberías olvidar, sin importar la edad que tengas. Cuando escribió Peter Pan, J. M. Barrie encontró inspiración para esta historia de un chico que nunca crecerá en la muerte de su hermano mayor David, que murió antes de cumplir catorce años. Alicia en el País de las Maravillas, de Lewis Carroll, es sobre el solitario viaje hacia la madurez, la pérdida de la infancia y como es imposible volver. Mientras la hermana de Alicia sueña con el País de las Maravillas después de escuchar a Alicia hablar sobre él, ella no puede ir allí, e incluso en su sueño sabe que no es real. El catalejo lacado de Philip Pullman ofrece una perspectiva diferente sobre el pecado original en el jardín de Edén y lo equipara a la consciencia, no al pecado. Harry Potter no es solo sobre la lucha entre el bien y el mar, encarnados en Harry y Voldemort, sino también sobre la lucha interna que todos llevamos dentro.

3.- No me importa que me juzguen.

Si alguien en un avión me ve leyendo Las Hermanas Penderwick o La invención de Hugo Cabret y asume que o soy vaga o no demasiado lista, pues vale. Afortunadamente para mí, tengo la suficiente confianza en mi inteligencia para que me vean leyendo un libro que fue escrito para chicos de 10 años. Cuando era más joven no me sentía así, pero doy las gracias por haber madurado lo suficiente como para que ya no me importe. C. S. Lewis sabiamente dijo “Cuando me convertí en un hombre dejé de lado las cosas infantiles, como el miedo a ser infantil y el deseo de ser terriblemente mayor.”

4.- Puede ser simplemente divertido.

Leo por muchas razones diferentes: para descubrir cosas que no sabía, para ver el mundo a través de los ojos de otra persona, para encontrar aventuras, para aprender sobre el pasado o lo que habría podido ser, para escapar, para enamorarme o para ir a lugares que puede que nunca vea en la realidad. Pero a veces solo quiero leer un libro que sea tremendamente divertido. A pesar de que es cierto que no todos los libros infantiles son puro entretenimiento, algunos de ellos son muy divertidos de leer y a veces son justo lo que necesito. Roald Dahl es un gran autor al que acudir cuando quieres leer un libro divertido que te recuerde lo que significa tener 10 años, y de vez en cuando eso es justo lo que estoy buscando.

5.- Intento no subestimar a los niños o los libros que leen. 

Aunque es verdad que de niña me gustaban algunos libros de los que hoy me avergüenzo, también me gustaban muchas cosas que estoy segura que los adultos pensaban que no entendería (como el humor negro y las referencias literarias de Una serie de catastróficas desdichas). Estoy segura de que habrá gente que oirá a un niño hablar bien de un libro y actuarán de manera paternalista, asumiendo que ese libro es demasiado tonto para cualquiera con más de doce años. Puedes incluso encontrar esta actitud en algunos libros infantiles, que son condescendientes con sus lectores (otra de las cosas que no puedo soportar). Creer que todos los libros infantiles son tontos es creer que todos los niños lo son y que malgastan su tiempo en literatura que no vale la pena. Algunos libros infantiles son populares por una razón: son buenos.

6.- Solo porque un libro esté escrito para una audiencia infantil no quiere decir que no trate temas importantes.

Esto me hace pensar en una cita de Madeleine L’Engle, autora de Una Arruga en el Tiempo: “Tienes que escribir el libro que quiere ser escrito. Y si el libro es demasiado difícil para los adultos, entonces lo escribes para los niños.” Los libros del Dr. Seuss podrían ser descartados como simples y estrambóticas rimas para niños, pero en realidad son mucho más que eso. Solo porque la manera en que están escritos no suponga un reto no quiere decir que no propongan retos a nuestra inteligencia. Recuerda que estos libros fueron escritos por adultos.

7.- Intento mantener la mente abierta sobre lo que leo.

Si alguien me recomienda un libro que les ha encantado, voy a leerlo aunque sea para niños, adolescentes o adultos. Si fuera menos abierta sobre la lectura, me hubiera perdido un montón de libros increíbles.

[Nota mental: volver sobre este punto otro día para contarles una anécdota reciente relacionada con no uno, sino dos prejuicios, y la fantástica serie ¡Yotsuba!]


8.- Sé que los escritores de literatura infantil y juvenil pueden tener tanto talento como los escritores para adultos.

Algunas personas parecen pensar que la literatura infantil y juvenil no tiene ningún mérito literario, o incluso que los escritores de libros infantiles lo son porque no pueden o no saben escribir para adultos. Algo así como “los que no saben enseñar son profesores de gimnasia”, pero en su lugar “los que no saben escribir, escriben para niños”. Esto es, por supuesto, totalmente falso. Algunos escritores de gran talento para niños incluyen a Neil Gaiman, Philip Pullman, L. M. Montgomery, Lois Lowry, E. L. Konigsburg, Madeleine L’Engle, Lewis Carroll, C. S. Lewis, J. K. Rowling y Frances Hodgson Burnett. De hecho, algunos de ellos también escriben para adultos.

9.- A veces me gusta escapar del mundo de los adultos. 


Seamos honestos: a veces es agradable olvidarse de los problemas de los adultos y leer libros de aventuras desde la visión sorprendida del niño protagonista.

10.- Porque un buen libro es un buen libro.

¿Qué importa en qué sección de la biblioteca se encuentre? Te encontrarás con libros que están a medio camino de la sección juvenil y la sección de adultos, y da igual donde te encuentres con La ladrona de libros, porque a pesar de ello será increíble. 



Fuente: tomado del blog librosfera.blogspot.com 


lunes, 4 de junio de 2012

Los chicos que leen en su tiempo libre rinden más



Leer puede ser para los chicos y adolescentes, además de un placer, una inversión a largo plazo. Dos estudios, uno argentino y otro internacional, dan cuenta de esta evidencia, mientras que los especialistas consultados por Clarín coinciden: la lectura en los tiempos de ocio hace que los futuros adultos rindan mejor en la vida.

Una reciente investigación británica de la Universidad de Oxford, que siguió a casi 20.000 personas entre la adolescencia y la adultez, reveló que leer por placer asegura un mayor éxito profesional. Los testearon a los 16 años y volvieron a hacerlo a los 33. Los lectores habían llegado a ocupar mejores puestos en empresas que aquellos para los que la lectura no había sido una prioridad.

En la Argentina, se comprobó que los estudiantes que egresan del secundario salen mejor preparados si en sus casas hubo una biblioteca. La conclusión se desprende del último Operativo Nacional de Evaluación del Ministerio de Educación, que examinó a los alumnos de quinto año: a medida que crece la cantidad de libros en el hogar, los desempeños en Lengua y Matemática mejoran. Y la falta de libros en casa explica, en parte, las bajas notas que obtienen en el colegio.

El verano, fuera de las obligaciones escolares de todo el año, es una época ideal para incentivar la lectura, sobre todo en los más pequeños de la familia. Desde la Fundación Leer, aseguran que dedicarles unos 20 minutos diarios a leerles un libro es clave para generar el hábito y que luego, una vez alfabetizados, ellos continúen haciéndolo por sus propios medios.

Según Rafael Gagliano, docente de Filosofía y Letras de la UBA, leer libros “permite un nivel de concentración y focalización mayor, reduce la dispersión de la vida mental y posibilita mirar detalladamente una trama o historia y ser fiel a su comprensión e interpretación”.

Gloria Gitaroff, psicoanalista y miembro de la Asociación Psicoanalítica Argentina, enumera una serie de ventajas difíciles de rechazar: “El hábito de la lectura no sólo nos entrena; ayuda a expresarnos mejor y acostumbra a una correcta ortografía y gramática, y a ampliar el vocabulario. Además, desarrolla la imaginación y la creatividad, aumenta la capacidad de memoria y ejercita la concentración”.

Abraham Gak, ex rector de la Escuela Superior de Comercio Carlos Pellegrini, considera que la lectura “permite hablar mejor y, en matemática, contribuye a desarrollar un pensamiento lógico. Quienes están acostumbrados a leer libros adquieren una sensibilidad diferente y se expresan con mayor exactitud, a contramano de los que sólo leen por Internet, donde sólo picotean y adquieren un conocimiento fragmentario”.

Para Patricia Mejalelaty, directora ejecutiva de la Fundación Leer, la lectura es una habilidad transversal a todas las áreas del conocimiento. “Un chico que no lee libros tiene dificultades para comprender y seguramente le va a ir mal en todas las asignaturas. No sólo en Lengua. Por ejemplo, no va a ser capaz de comprender el enunciado de un problema matemático o de sacar ideas de un texto”, grafica. Por eso destaca que es importante que tanto padres como maestros ejerzan un rol de mediadores en el hábito de implantar la lectura. “Donde no sólo sea la lectura sino donde circule la palabra y esté presente la anécdota, en donde los abuelos tengan un rol determinante”, aconseja Mejalelaty. Y agrega: “Cuando los chicos tienen acceso a libros que han sabido captar su interés, como lo logró Harry Potter con una historia atrapante, se sumergen de lleno”.

Axel Rivas, director del Programa de Educación del Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento (CIPPEC), destaca que el buen desempeño en relación a la disposición de libros en el hogar está emparentado fundamentalmente con una cultura familiar: “Esa correlación no se debe al hecho de que sólo tengan libros, sino a que hay una familia con predisposición a transmitir ese habito desde temprana edad. Se trata de una responsabilidad conjunta en que juegan varios aspectos: el principal es generar confianza en los chicos: todos pueden aprender”.

Los especialistas coinciden en que la presencia de libros en el hogar depende de una tradición y cultura familiar. Y del estrato social. En muchos casos, la ausencia de libros se debe a limitaciones de espacio e incomodidades propias del hacinamiento en las casas. Gak opina que “esto está unido a las condiciones de vida y a los derechos que deben tener todos los chicos. Por eso es tan importante la igualdad de oportunidades”.

Fuente: clarin.com

lunes, 28 de mayo de 2012

33 razones para leer por Alba Reojo



1- Para evadirnos
2- Para afirmar
3- Para no ser lo que somos
4- Para consolarnos
5- Para pasarlo bien
6- Para negar
7- Para soñar
8- Para dudar
9- Para crecer
10- Para reír
11- Para jugar
12- Para conocernos a nosotros mismos
13- Para detener el tiempo
14- Para imaginar
15- Para saber que estamos vivos
16- Para descubrir el mundo
17- Para crear un mundo propio
18- Para saber que no estamos solos
19- Para desterrar la melancolía
20- Para compartir un legado común
21- Para huir del ruido
22- Para combatir la fealdad
23- Para refugiarnos
24- Para vivir más
25- Para conocer otros mundos
26- Para aprender a pensar
27- Para llorar
28- Para explorar
29- Para saber
30- Para entender
31- Para aprender
32- Para conocer a los otros
33- Para ver las cosas de otra manera

Tú, ¿por que razón lees?

jueves, 10 de mayo de 2012

Más sobre Redes Sociales enfocadas en la lectura


Blog de Bibliotecas y algo más

Hace ya algún tiempo hablaba en un post de las redes sociales enfocadas al mundo de la lectura; pero como es de esperar, cualquier cosa que involucre a las redes sociales cambia constantemente y es posible ver casi a diario nuevos espacios. Así que creo que vale la pena actualizar la lista anterior con cuatro nuevas opciones de “Lectura social” que me he ido encontrando en el camino:

Twtebook que mejor manera de redes sociales de lectura que una que se hace a través de una red social. Funciona de manera muy similar a Twitpic, sólo que en lugar de subir una fotografía, podrás subir el archivo PDF.

Sopa de Libros es otra red social que utiliza las mismas bondades de otras redes similares: votaciones, críticas, comentarios, recomendaciones, listas de libros, etc. Lo interesante de Sopa de Libros es que las reseñas literarias de los usuarios son votadas por ellos mismos, esto es una manera de garantizar que las reseñas tengan información de calidad, lo que a su vez, permite al resto de usuarios una mejor elección de la próxima lectura.

Libros.com es una red social creada en Valladolid, España, que permite al usuario organizar su biblioteca, escribir reseñas literarias y calificar los libros. Aunque es muy pequeña en comparación con la reinas de las redes sociales como Facebook o Twitter, e incluso comparándola con redes sociales más enfocadas a la literatura como es el caso de LibraryThing o GoodReads, quizá los más de 18,000 usuarios sean suficientes para que encuentres buenas lecturas. Se pueden votar libros, crear listas de lectura y organizar la biblioteca. Lo más interesante es que a través del crowdfoundig se puede ayudar a otros usuarios a que publiquen y vendan sus libros.

Librofilia es una red que aunque ya lleva desde 2008 con su oferta de lectura social, hace apenas unos meses se renovó para adaptarse a las necesidades de unos usuarios cada vez más sociales, creo yo, que es la más completa y atractiva de las redes que menciono en este post.

La principal característica de esta red social son las recomendaciones y funciona como si fuera una gran base de datos al más puro estilo IMDB, sólo que ésta enfocada a la lectura. Contiene fichas bibliográficas de cada libro, que son llenadas por los usuarios, pero para que éstas sean aceptadas es necesario que al menos otros 15 usuarios den su visto bueno, cosa que resulta en contenidos bibliográficos de mayor calidad.

Además de poder crear fichas, el usuario puede revisar bibliografías de los autores, reseñas literarias, puntuaciones de libros. Y por último, en la página de inicio aparecen cuatro categorías que sin duda resultarán muy atractivas a los usuarios: Libros más valorados, Libros más votados y Usuarios más activos.

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martes, 1 de mayo de 2012

"Les quiero pedir a los chicos y a los jóvenes que lean" por Ernesto Sábato



Discurso pronunciado por el autor durante la presentación del Plan Nacional de Lectura (Buenos Aires, Ministerio de Educación, Ciencia y Tecnología, 18 de mayo de 2004). Texto difundido por Prensa y Comunicación del Ministerio de Educación, Ciencia y Tecnología.

Ernesto Sabato en lenliblog

Queridos chicos: 

He venido hasta acá porque quiero hablarles de la educación, de los libros, de la importancia decisiva que tienen en la vida de los pueblos y de las personas, y de la que han tenido en mi vida. 

Han pasado tantos años y sin embargo aún conservo el recuerdo de mi escuela de Rojas y de aquel colegio de mi adolescencia donde, igual que ustedes, fui conducido a los umbrales del pensamiento y de la imaginación. Con una mezcla de rigor y de ternura nuestras maestras y nuestros profesores nos enseñaron a buscar la verdad, a la vez que se iba formando nuestro espíritu con valores esenciales. Junto a los saberes que integran la educación básica, ellos nos transmitieron algo de la heroica epopeya del hombre. A menudo nos sentíamos extraviados ante aquellos acontecimientos cuyos motivos últimos, sin duda, sobrepasaban lo que podíamos comprender. Por esos relatos, llenos de peligro y de pasión, lograban suscitar nuestro asombro, que es la piedra angular de la verdadera enseñanza. En aquel tiempo, se forjaron las ideas esenciales que me acompañaron a lo largo de la vida, y se echaron las raíces de todo lo que tuvo que ser.

Por eso he venido hoy, especialmente, para hacerles un pedido: les quiero pedir a los chicos y a los jóvenes, con la autoridad que me dan los años, que lean. Yo también he leído de chico, y fueron los libros quienes me ayudaron a comprender y a querer la grandeza de la vida. Quienes sembraron en mi alma lo que luego los años pudieron expandir. Leía cuanto llegaba a aquellas bibliotecas de barrio, donde primero a través de libros de aventuras, y luego, porque un libro lleva, inexorablememte, a otro libro, a través de los más grandes de todos los tiempos, esos que nos entregan los abismos del corazón humano, y la belleza y el sentido de la existencia. 

Leer les agrandará, chicos, el deseo, y el horizonte de la vida.

Leer les dará una mirada más abierta sobre los hombres y sobre el mundo, y los ayudará a rechazar la realidad como un hecho irrevocable. Esa negación, esa sagrada rebeldía, es la grieta que abrimos sobre la opacidad del mundo. A través de ella puede filtrarse una novedad que aliente nuestro compromiso.

Privar a un niño de su derecho a la educación es amputarlo de esa primera comunidad donde los pueblos van madurando sus utopías.

Créanme, es necesario que nos dejemos todos empapar por la utópica búsqueda de una gran educación para nuestros chicos.

Lo he dicho en otras oportunidades y lo reafirmo: la búsqueda de una vida más humana debe comenzar por la educación. Como supo señalar Simone Weil, su tarea es "preparar para la vida real, formar al ser humano para que él mismo pueda entretejer, con este universo que es su herencia, y con sus hermanos cuya condición es idéntica a la suya, relaciones dignas de la grandeza humana". 


Ernesto Sabato

lunes, 23 de abril de 2012

¿Qué libro regalarías a la persona que más has amado?


Por:Winston Manrique Sabogal23/04/2012
"El autor solo escribe la mitad del libro.
De la otra mitad debe ocuparse el lector"

Joseph Conrad
PaoloyfeancescadeFauaerbart
Paolo y Francesca, de Anselm Feuerbach.
Cuanta razón tiene Conrad en el epígrafe de este post. Sus palabras las hemos comprobado casi todos. Hemos hecho nuestros muchos libros leídos, el mundo en el que se desarrollan sus historias, convivido con sus personajes, compartido o reflexionado sobre lo que en ellos se dice, dialogado con el autor en silencio. Y algunas de esas obras han pasado a formar parte de nuestras vidas.
Pero no siempre "nuestros libros" deben ser los libros de las personas que más hemos querido, amado. Incluso, al principio hemos regalado libros en busca de empatía, para seducir, para conquistar... Más pensando en nosotros. Pero una vez pasado el tiempo y conocida la persona y fortalecido los sentimientos el libro que le regalaríamos ahora sería otro. Porque pensaríamos más ella que en nosotros.
Así es que hoy 23 de abril, Día del Libro, en el que tantas obras se regalan y recuerdan propongo que en un ejercicio de soñar con hacer cumplir un deseo, de imaginacón, de recompensa o expiación, pensemos cuál sería el libro que le regalaríamos a la persona que más hemos querido, o queremos. La obra que nos gustaría que esa persona tan amada leyera y por qué.
Poder obsequiar el destello de un posible milagro que pueda estar aguardando en las páginas de algún libro. E incluso, parafraseando a Christopher Morley, cuando se regala un libro no regalas papel ni tinta, sino que ofreces una nueva vida.
Así es que si el año pasado el tema del que hablamos el Día del Libro fue¿Cuál fue la obra que nos conquistó para la lectura? y en 2010 fue ¿Qué obra literaria memorizarías para salvarla del fuego?, este año vamos a pensar en ese regalo virtual del que hablaba, a saldar una deuda con alguien especial:
¿Cual es el libro que regalarías a la persona que más has amado o quieres? ¿Y por qué?
Así, de paso, doy continuidad a la Biblioteca oral de los lectores de Papeles perdidos, como resultado de sus respuestas en los comentarios del post.

domingo, 19 de febrero de 2012

Un blog, el mejor prescriptor para adolescente lectores


Por:Elisa Silió18/02/2012
Cristobal2

















Fans de Crepúsculo en Madrid. Foto: Cristóbal Manuel
El pasado sábado dedicamos nuestro post -como va a ser siempre sobre literatura infantil y  juvenil- a distintas herramientas para acertar en la elección de un libro para los pequeños. Y más de uno lamentó  en nuestro twitter que no prestásemos atención a los blogs que hay de esa literatura "menor" para algunos y que, sin embargo, goza de gran tirón en las librerías. Sus autores se alejan de la visión didáctica y rigurosa de los profesionales, pero no por ello no hay que despreciarla. Las editoriales lo saben: cuando uno esta forjando su personalidad, no hay mejor recomendación que la del amigo o la de un desconocido en la Red con quien se comparte generación.
Mirameydispara
No es un fenómeno nuevo, se remonta un lustro, pero es ahora cuando han tomado un verdadero peso. En tiempos de crisis la mejor publicidad gratuita es el boca a oreja y los gabinetes de prensa se esfuerzan en conseguirles entrevistas, les invitan a los viajes profesionales y los premios que conceden gozan de prestigio. Sus palmarés deja claro que sus gustos no siempre corresponden con la recepción de un título por los grandes medios de comunicación -poco amigos de dar espacio al sector- sin exceptuar Babelia incluso su posición en las listas de ventas. En la primera edición de Premio Ellas Juvenil Romática, organizado por Montena, serán los lectores quienes elijan el ganador entre dos libros en estas próximas semanas. Un ejemplo más del deseo de los sellos de sondear a un público imprevisible por mucho que los adultos metan todos los libros en el mismo saco.
 “Comentad cuanto más mejor, porque esa es la garantía de que haya más de lo que os gusta y menos de lo que no. Pero sobre todo porque esa es una manera muy eficaz de participar en el rumbo que tome nuestra literatura juvenil”, les anima la editora de SM Elsa Aguiar, sello pionero en utilizar la Red para su promoción. No hay que olvidar que, según distintos estudios, los adolescentes prefieren navegar por Internet a ver la televisión. Y en estas páginas no sólo se recomienda, es la mejor y casi única vía para establecer contacto con los escritores preferidos. Hay quien no está por la labor comoRay Loriga que se ha estrenado en el juvenil con El Bebedor de Lágrimas.Otros toman nota, como Inma Chacón, que si pudiese rescribiría Nick: una historia de redes y mentiras.
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El escritor y bloguero Javier Ruescas. Foto: Álvaro García




Probablemente el blog más conocido sea El Templo de las Mil Puertas, en manos de Javier Ruescas (1987), que nació en 2007 y ha recibido ya 350.000 visitas. “Es hora de demostrar a la sociedad que los jóvenes lectores existimos, que no somos un mito, sino una realidad”, proclaman en esta revista on line bimestral. Ruescas dirige desde 2006 la web para fans en español más grande de España y Latino América de Stephenie Meyer (www.crepusculo-es.com). En la actualidad ha publicado tres títulos y ha asesorado a las editoriales Santillana, Ediciones B y Molino. Lo que dice o escribe va a misa. Tanto que su elogiosa opinión aparece a veces en la faja que rodea la cubierta de un libro, compartiendo espacio con una frase sacada de la crítica de The New York Times.
Ruescas es conocido en el mundillo y eso posibilita que El templo entreviste a los autores extranjeros del momento, algo que de primeras parece insólito. Es el caso de Cornelia Funke (Corazón de Tinta), Paolini (Eragon) o Cassandra Clare (Cazadores de Sombras). En su afán de tener una dimensión internacional la página ha comenzado a colgar las entrevistas a autores foráneos en su lengua original. Pronto la página entregará sus premios a los mejores libros del año. El acto del año pasado con presencia de Maite Carranza y vídeos de Jacqeline Kelly y Cassandra Clare da idea de su tirón.

LE-Escribir_a_cuatro_manos
 En la línea deEl templo nació en 2010 El tiramillas, que se declara “tu diario en Red de literatura juvenil". Sus redactores, seis con 17 colaboradores esporádicos, intentan conciliar su vida estudiantil con su faceta reportera. Pese a el éxito de sus críticas, entrevistas y reportajes, no ganan dinero. Los lectores de los blogs se muestran reacios a estos se mantengan económicamente através de la publicidad. Temen que pierdan autonomía. Como Babelia otorga premios a los mejores libros del año. Laura Gallego ganó en esta última edición como autor juvenil comprometido, algo previsible, pero no tanto el vencedor en la categoría de sagas Laila Winter (Almuzara), de Bárbara G. Rivero. o En el corazón del sueño (SM), de Carmen Pacheco.
La lista de blogs y páginas es interminable. Entre ellos está la ambiciosaJuvenil romántica, concebida para reunir toda la literatura de ese género en 2008. O propuestas individuales como Soñadores de librosPerdidas entre páginas (sólo la gestiona una de sus dos fundadoras) o Fantasía literaria juvenil.
Los blogs infantiles, con un enfoque muy distinto, y las revistas especializadas merecen otro espacio y lo tendrán.

sábado, 18 de febrero de 2012

Los chicos que leen en su tiempo libre rinden más



Leer puede ser para los chicos y adolescentes, además de un placer, una inversión a largo plazo. Dos estudios, uno argentino y otro internacional, dan cuenta de esta evidencia, mientras que los especialistas consultados por Clarín coinciden: la lectura en los tiempos de ocio hace que los futuros adultos rindan mejor en la vida.

Una reciente investigación británica de la Universidad de Oxford, que siguió a casi 20.000 personas entre la adolescencia y la adultez, reveló que leer por placer asegura un mayor éxito profesional. Los testearon a los 16 años y volvieron a hacerlo a los 33. Los lectores habían llegado a ocupar mejores puestos en empresas que aquellos para los que la lectura no había sido una prioridad.

En la Argentina, se comprobó que los estudiantes que egresan del secundario salen mejor preparados si en sus casas hubo una biblioteca. La conclusión se desprende del último Operativo Nacional de Evaluación del Ministerio de Educación, que examinó a los alumnos de quinto año: a medida que crece la cantidad de libros en el hogar, los desempeños en Lengua y Matemática mejoran. Y la falta de libros en casa explica, en parte, las bajas notas que obtienen en el colegio.

El verano, fuera de las obligaciones escolares de todo el año, es una época ideal para incentivar la lectura, sobre todo en los más pequeños de la familia. Desde la Fundación Leer, aseguran que dedicarles unos 20 minutos diarios a leerles un libro es clave para generar el hábito y que luego, una vez alfabetizados, ellos continúen haciéndolo por sus propios medios.

Según Rafael Gagliano, docente de Filosofía y Letras de la UBA, leer libros “permite un nivel de concentración y focalización mayor, reduce la dispersión de la vida mental y posibilita mirar detalladamente una trama o historia y ser fiel a su comprensión e interpretación”.

Gloria Gitaroff, psicoanalista y miembro de la Asociación Psicoanalítica Argentina, enumera una serie de ventajas difíciles de rechazar: “El hábito de la lectura no sólo nos entrena; ayuda a expresarnos mejor y acostumbra a una correcta ortografía y gramática, y a ampliar el vocabulario. Además, desarrolla la imaginación y la creatividad, aumenta la capacidad de memoria y ejercita la concentración”.

Abraham Gak, ex rector de la Escuela Superior de Comercio Carlos Pellegrini, considera que la lectura “permite hablar mejor y, en matemática, contribuye a desarrollar un pensamiento lógico. Quienes están acostumbrados a leer libros adquieren una sensibilidad diferente y se expresan con mayor exactitud, a contramano de los que sólo leen por Internet, donde sólo picotean y adquieren un conocimiento fragmentario”.

Para Patricia Mejalelaty, directora ejecutiva de la Fundación Leer, la lectura es una habilidad transversal a todas las áreas del conocimiento. “Un chico que no lee libros tiene dificultades para comprender y seguramente le va a ir mal en todas las asignaturas. No sólo en Lengua. Por ejemplo, no va a ser capaz de comprender el enunciado de un problema matemático o de sacar ideas de un texto”, grafica. Por eso destaca que es importante que tanto padres como maestros ejerzan un rol de mediadores en el hábito de implantar la lectura. “Donde no sólo sea la lectura sino donde circule la palabra y esté presente la anécdota, en donde los abuelos tengan un rol determinante”, aconseja Mejalelaty. Y agrega: “Cuando los chicos tienen acceso a libros que han sabido captar su interés, como lo logró Harry Potter con una historia atrapante, se sumergen de lleno”.

Axel Rivas, director del Programa de Educación del Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento (CIPPEC), destaca que el buen desempeño en relación a la disposición de libros en el hogar está emparentado fundamentalmente con una cultura familiar: “Esa correlación no se debe al hecho de que sólo tengan libros, sino a que hay una familia con predisposición a transmitir ese habito desde temprana edad. Se trata de una responsabilidad conjunta en que juegan varios aspectos: el principal es generar confianza en los chicos: todos pueden aprender”.

Los especialistas coinciden en que la presencia de libros en el hogar depende de una tradición y cultura familiar. Y del estrato social. En muchos casos, la ausencia de libros se debe a limitaciones de espacio e incomodidades propias del hacinamiento en las casas. Gak opina que “esto está unido a las condiciones de vida y a los derechos que deben tener todos los chicos. Por eso es tan importante la igualdad de oportunidades”.

Fuente: clarin.com


viernes, 30 de diciembre de 2011

Léase antes de gobernar


Filósofos, politólogos e historiadores escogen obras para el liderazgo ideal


T. CONSTENLA / J. R. MARCOS  -  Madrid 


EL PAÍS  -  Cultura - 29-12-2011




Retrato de Maquiavelo, autor de El príncipe y Discursos sobre Livio, de Santi di Tito.-
Lejanos ya los tiempos en que Baltasar Gracián consagraba El político a mayor gloria de Fernando el Católico y Maquiavelo dedicaba El príncipe al Duque de Urbino, los políticos actuales no parecen tener quien les escriba, más allá, eso sí, de plúmbeos informes, dudosos discursos y puede que hasta autobiografías complacientes. No falta sin embargo quien acceda a recomendarles lecturas para el buen gobierno. Clásicos para comprobar que la política es tan vieja como la misma polis. Economistas laureados para pensar la crisis lejos de las consignas aprendidas. Historiadores con consejos para no repetir los mismos errores del pasado.
- Isabel Burdiel, Premio Nacional de Historia. "Le recomendaría a un hipotético líder, y a la ciudadanía, que leyesen un libro extraordinariamente útil para entender la historia reciente y el presente: Algo va mal, de Tony Judt. Tampoco vendría mal leer las columnas periodísticas de dos Premios Nobel de Economía, que tienen entre otras ventajas su claridad expositiva: Paul Krugman y Joseph Stiglitz. Se puede estar o no de acuerdo, pero sus argumentos sobre la crisis actual, su génesis y las medidas a tomar merecen ser sopesados".

- Darío Villanueva, secretario de la RAE. "Pienso en dos, aún a riesgo de que ya se hayan leído: Pensar Europa, de Edgar Morin, y Los cimientos de Europa, del que fuera mi maestro en la Universidad, Enrique Moreno Báez. Este es más raro: lo publicó Taurus en 1971 y lo reeditamos póstumamente en 1996, con algunos capítulos inéditos. Los dos libros se complementan. Bien está la Europa del euro y el mercado común, pero también la de la cultura, las ideas, las lenguas, la ciencia, el arte, las literaturas y las Universidades".

- Julián Casanova, catedrático de Historia Contemporánea. "No es difícil recomendar libros a los políticos que no leen, que tienen a alguien que lee para ellos. Uno sería en inglés, para que el presidente fuera familiarizándose con un idioma que tendrá que utilizar. Fue compilado en 1997 por un conocido historiador, Mark Mazower, y se titula The policing of politics in the Twentieth Century. Es una buena guía para saber cómo políticos no tan lejanos tuvieron que abordar los conflictos, controlar las resistencias, convivir con dictaduras o democracias. Todo historia, pero muy actual. Quizás el segundo lo haya leído ya: La fiesta del chivo, de Vargas Llosa. Si no quiere volver a leerlo, uno más clásico, que nunca cansa: A sangre fría, de Truman Capote. Si ha leído los dos, pasaría el examen".

- Francisco Rico, miembro de la RAE. "Obviamente, Maquiavelo, pero Discursos sobre Livio mejor que El príncipe; Gracián, pero Oráculo manual mejor que El político; yCervantes, pero mejor Pedro de Urdemalas que los consejos de don Quijote al gobernador Sancho Panza. Todos son espejos de conductas políticas".

- Victoria Camps, catedrática de Ética. "Algo va mal, de Tony Judt, un diagnóstico de la errónea forma de vivir de nuestro tiempo; y La société des égaux, de Pierre Rosanvallon, certera explicación de los factores que han engendrado las grandes desigualdades, y propuesta de una nueva filosofía de la igualdad. Si no sirve porque no hay traducción española, puede ser Sin fines de lucro. Por qué la democracia necesita de las humanidades, de Martha Nussbaum".

- Reyes Mate, investigador del CSIC. "Discurso de la servidumbre voluntaria, de De la Boëtie, publicado en 1576. El autor medita sobre el enigma de la política: ¿por qué los de abajo se empeñan en someterse a los poderosos como si en ello estuviera su salvación? Pueden incluso rebelarse contra unos y a la vez esclavizarse a otros. La política es noble porque no se aprovecha de esa querencia por el pan y se esfuerza en seguir el camino de la libertad. Y luego el diálogo platónico Protágoras, versión política del mito de Prometeo. Este enseña el arte del fuego a los humanos para defenderse de las fieras. Como estos usan las armas para matarse entre ellos, los dioses mandan a Hermes con los dones del "sentido moral y la justicia" a fin de que el hombre aprenda "el uso político del poder". Y el cuento de Dich Whittington, El traje nuevo del emperador, ya que el poder produce cargos con tendencia a la adulación que se afanan en tapar las miserias del superior con discursos tan impotentes como el traje del emperador. Mucho me temo que para el ciudadano adulto, como para el niño del cuento, el rey va desnudo".

- Amelia Valcárcel, catedrática de Filosofía moral y política de la UNED.

"¿Lecturas para un político español? En París más de una vez me he encontrado a Dominique de Villepin comprando libros. En España jamás he visto a un político en una librería. Será que no voy a las buenas. Un gobernante no tiene más obligaciones lectoras que cualquier persona con cierta formación, pero a veces no se llega ni a eso. Parece que la lectura es perjudicial para la salud, pero a todo político español le vendría bien leer Mater dolorosa. La idea de España en el siglo XIX, de José Álvarez Junco, para entender las raíces del país. O Isabel II. Una biografía, a cargo de Isabel Burdiel. Por mi oficio, tal vez debería recomendar a algún filósofo, pero no sé si tengo ánimo para pedirle a un gobernante que se atreva con la Fenomenología del espíritu, de Hegel.





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domingo, 11 de diciembre de 2011

Una tribu de letras (ANÁLISIS: ESPECIAL LITERATURA INFANTIL Y JUVENIL)



Superexcitados niños del siglo XXI se decantan por novelas de iniciación entre las secuelas de Harry Potter o las cuestiones pegadas a la vida. La literatura juvenil apenas sufre la crisis.


Amelia Castilla - Babelia - El País
Unos son partidarios de El señor de los anillos y otros flipan con Harry Potter. Hobitts o aprendices de magos en Hogwarts gritan y corren como descosidos. Claro que enamorarse de un elfo puede mitigar la soledad en el patio. La imaginación es un arma invencible, tanto que puede convertir el recreo en algo soportable, mientras los demás juegan y comparten bocadillos en el patio del colegio. No importa que cuchicheen a su lado o que los chicos se metan con ella. Bien pensado mejor epatar contando que su elfo le ha besado y que juntos se han ido a dar un paseo por el bosque. A veces, los amigos también juegan con ella a internarse en el bosque. Pero no resulta tan fácil para los menos soñadores, se empieza cerrando los ojos y concentrándose mucho. Mejor con la luz apagada y la puerta cerrada de la habitación. "He visto una fuente ¿estoy cerca?", grita uno de los que buscan, sin suerte, iniciarse en los mundos ocultos, mientras en el iPod suena la voz de Lennon en una versión de Imagine. El espacio de la cocinita lo ocupa ahora una mesa nueva donde hacer los deberes y en las estanterías, a las aventuras de Stilton y Kika Superbruja se van sumando tomos heredados de las aventuras de Los Cinco, el cómic Persépolis y la trilogía Memorias de Idhún, entre otros títulos. En el colegio ya han leído El Lazarillo de Tormes, el Quijote o La Eneida. Los besos con príncipes azules, las luchas contra dragones en un mundo mítico más unas dosis de intriga imprescindible, que en un momento dado les puede acercar a la novela negra, forman parte del imaginario literario de una buena parte de los lectores de entre 10 y 13 años. En esa edad, el 100% lee por estudios, un 82,6% lee en su tiempo libre y de ellos el 77,1% lo hace diaria o semanalmente, según el barómetro de hábitos de lectura del Gremio de Editores.
En esa edad, en la que el cuerpo ya ha empezado a transformarse, su voz suena más grave y se sonrojan por cualquier bobada, un 48% lee revistas, un 26,7 tebeos y un 22,5% periódicos. "A los niños les gusta seguir las modas; la diferencia no resulta nada gratificante cuando estás creciendo. Ellos quieren lo mismo que sus compañeros y si se identifican con el personaje, cuando acaben con un libro buscarán la continuación", asegura Ester Blasco, profesora de Lengua del madrileño colegio Estilo.
La adolescencia, en lo que tiene de cambio físico y psicológico, forma parte de la misma esencia literaria. Ahora se lleva un género híbrido compuesto por sagas interminables que suceden en submundos de leyenda con una épica con cierta reminiscencia de la Edad Media, aunque se trate de lugares inventados. Entre los alumnos de este colegio privado se cuentan los chicos que siempre tienen un libro de ficción en la mochila y los que no los tocan y, en este último caso, no se debe a falta de estímulos. Los padres, cuya economía aún no ha saltado por los aires, se apresuran a comprarles los títulos que piden, más lo que ellos creen que les vendría bien leer, pero ¿los leen? Por su experiencia la profesora lo duda. "Los buenos lectores devoran los libros, pero no creo que lleguen al 10%". Surgen también casos excepcionales de niños de primaria leyendo títulos como Rojo y negro o Caperucita en Manhattan.
Como en otros aspectos de la vida, existen dos bandos bien diferenciados. Frente a los que no leen nada, emerge una generación que lee por todos los demás y un estadio intermedio, con un promedio de lectura de entre cinco y seis libros al año. En otro equipo juegan los que optan por una solución nueva y se quedan en el cómic, que para ellos tiene una recompensa inmediata a través de los dibujos y de un lenguaje exagerado. Expertos del sector editorial apuntan que en la fase siguiente, los jóvenes de entre 14 y 24 años el porcentaje de lectores baja al 68,9%. Una franja en la que el tránsito de una etapa a otra de la vida se hace más evidente y un tiempo en que las narraciones, cuyo desenlace lleva consigo la transformación del personaje, se leen como medicina para el alma. ¿Funciona entonces un término tan ambiguo como literatura juvenil? La librera Ana Escarabajal aconseja cualquier título que acabe por entregarlos en brazos de la literatura para adultos, en un abanico que abarca clásicos como El guardián entre el centenoEl niño con el pijama de rayas o una historia recientísima como Rumble de la dibujante Maitena, con todos los ingredientes para ser considerada como una novela de iniciación.
En el otro lado, se ubica los que huyen de la lectura, casi un 40%. Estos últimos, aparentemente, se conforman con el ordenador y el cine, algo que acabará por pasarles factura. "La ausencia de lectura revierte en la escritura y el lenguaje, que son los elementos que conforman el aprendizaje. Llegarán a la universidad sin saber construir frases, carecerán de vocabulario y no sabrán expresarse", concluye la maestra de Lengua.
Los hijos de padres lectores (8 de cada 10 de entre 6 y 14 años) leen una media de 3,3 horas semanales. Para ese círculo Harry Potter o El señor de los anillos juegan el papel que las aventuras de La isla del tesoro o las obras de autores como Julio Verne ejercieron sobre generaciones anteriores. Educados con la Wii o la Play Station, habituales del Rincón del Vago, habilísimos en manejar buscadores en Internet y acostumbrados a chatear, los jóvenes del siglo XXI necesitan novelas de aprendizaje que se pueden ver más que leer. Siguiendo esa máxima buscan lecturas donde pasen muchas cosas, y donde la cuestión sexual, con o sin resolver, ocupe una parte importante. La nueva literatura juvenil está a la altura de los tiempos que corren; más que divertir y formar se escribe para estimular al instante y en el momento. La educación tampoco se enfoca a potenciar la reflexión. Fuera de clase van sobrecargados de actividades paralelas. Forman parte del mundo de locura de los adultos. Sin tiempo para aburrirse.
Todos los datos apuntan que la literatura infantil y juvenil sufre la crisis editorial con menor intensidad. Autores de éxito, como Stephenie Meyer, autora de la saga Crepúsculo, Christopher Paolini -su nuevo título de la serie Eragon, Legado, se puso a la venta en noviembre en Estados Unidos con una tirada de dos millones y medio de ejemplares y ahora sale en español con 100.000 copias - o J. K. Rowling, ayudan y mucho a que las cuentas cuadren a final de año. La publicación de novedades de algunos de estos autores de culto se rodea de una parafernalia animada por las redes sociales y las webs de las editoriales: información puntual del estado de la novela y los capítulos que van escritos, pormenores de los protagonistas, detalles de la nueva portada para, a medida que se acerca la fecha de salida, ir lanzando mensajes de "falta menos de una semana", "apenas un par de días"..., todo ello trufado con entrevistas e información de la vida del autor y, por supuesto, encuentros físicos de fans.
Los datos en el sector resultan alentadores. Según el Gremio de Editores, un 12% de la venta se corresponde con el género infantil y juvenil, pero la facturación supone casi las tres cuartas partes del mercado interior. Los datos de 2010 sitúan las ventas en 228,23 millones de ejemplares. El precio medio de un título para adultos ronda los 12 euros frente a los 8,89 de los infantiles.
El panorama actual todavía es consecuencia de revolución literaria que estalló en 1997, cuando la editorial Salamandra adquirió los derechos de Harry Potter y la piedra filosofal. Las aventuras del joven mago dieron un vuelco a las costumbres de los adolescentes. De las historias de poco más de un centenar de páginas con argumentos que contaban con el visto bueno y asesoramiento de profesores y psicólogos, pasaron a una saga de más de trescientas páginas por título. El éxito, como ocurre siempre, fue de los lectores, pero las editoriales no perdieron la ocasión de convertirlo en negocio. Leyeron los siete tomos de la saga de curso en curso -solo en España se han vendido seis millones de ejemplares y otros tantos en América Latina- y crecieron con el personaje; muchos agotaron con esa lectura su primera juventud y de ahí se entregaron a otros géneros.
Con el éxito del joven mago creció también el poder del marketing como pieza clave del lanzamiento de los libros hasta el punto de identificar lo más vendido con lo mejor. Ahí mismo, las empresas creyeron descubrir un filón argumental en lo que se denomina como fantasy y que no ha parado de crecer desde entonces. Antonio Rodríguez Almodóvar, recopilador de cuentos antiguos, considera el fenómeno como literaturaprêt-à-porter. "Funciona porque hay mercado, pero no creará lectores, solo consumo ocasional. La literatura debe tener la pureza de lo espontáneo, no se puede diseñar. Todo se queda en pasarlo bien, no se trata de libros que formen". Entre tanto, las editoriales siguen debatiéndose entre el reino de los vampiros y la moda de lo políticamente correcto, centrada en la educación en valores.

Góticos y épicos

Temerario. El imperio de marfil.
Naomi Novik. Traducción de José Miguel Pallarés. Alfaguara. Madrid, 2011. 481 páginas. 17,95 euros.
El secreto de Lucia Morke / El secret de Lucia Morke.
Inés MacPherson. La Galera. Colección Luna Roja. 257 páginas. 16,95 euros.
El joven templario. Huérfano del destino
Libro III. Michael P. Spradlin. Traducción de María Jesús Asensio. Bruño. Madrid, 2011. 298 páginas. 15 euros.
El joven Sherlock Holmes. La joven desaparecida.
Shane Peacock. Traducción de Susana Andrés. Almadraba. Madrid, 2011. 386 páginas.17,90 euros.
Escuela de frikis. El examen final.
Gitty Daneshvari. Ilustrado por Carrie Gifford. Traducción de Laura Manero. Montena. Barcelona, 2011. 282 páginas15,95 euros (electrónico: 10,99).
El ladrón del rayo (Percy Jackson y los dioses del Olimpo)
. Rick Riordan. Traducción de Libertad Aguilera Ballester. Salamandra. Barcelona, 2011. 288 páginas. 14,50 euros (tapa blanda: 12,50; novela gráfica: 136 páginas. 17 euros).
Cielo Rojo.
David Lozano Garbala. Ediciones SM. Madrid, 2011. 475 páginas. 17,95 euros.


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