sábado, 15 de julio de 2017

Corrección examen Lengua castellana y Literatura. EVAU junio 2017. Opción A

UNIVERSIDADES PÚBLICAS DE LA COMUNIDAD DE MADRID - EVALUACIÓN PARA EL ACCESO A LAS ENSEÑANZAS UNIVERSITARIAS OFICIALES DE GRADO - Curso 2016-2017
MATERIA: LENGUA CASTELLANA Y LITERATURA II

OPCIÓN A

 Leer y comer son dos formas de alimentarse y también de sobrevivir. No sabría decir qué es más orgánico, más íntimo, más necesario. Los clásicos lo tenían claro: primero vivir y después filosofar. Pero sucede que hoy los más refinados creen que comer es también una filosofía y mastican lentamente los alimentos pensando en su naturaleza ontológica, imaginando el largo camino que han recorrido hasta llegar a la mesa. Alguien sembró la semilla, regó las hortalizas, podó los frutales, salió de madrugada a pescar, apacentó el ganado. Alguien llevó todos esos productos al mercado. Alguien los cocinó con amor y sabiduría, con la cultura culinaria que arranca del neolítico. Los que comen así tratan de convertir también la sobremesa en un ejercicio moral, casi místico y no necesitan ninguna enseñanza de tantos masters chefs insoportables. Por otra parte existen lectores exquisitos que leen buscando en cada libro la isla del tesoro y siempre encuentran el cofre del pirata. Hasta hace bien poco ningún artilugio se interponía en esa placentera navegación de los sueños que a través de las páginas de los libros se eleva hasta el cerebro y tampoco ningún cocinero mediático perturbaba el trayecto que los alimentos naturales recorrían del plato al estómago. Pero hoy la cocina y la lectura están cambiando de sustancia. La cocina ha caído bajo la dictadura de los masters chefs que ejercen el papel de intermediarios del gusto con sus platos estructuralistas y la lectura se ha instalado en soportes digitales que imponen sus reglas al pensamiento con sus múltiples aplicaciones. Los artilugios informáticos exigen una lectura rápida, breve, fragmentada, superficial, líquida e inmediata. Los nuevos cocineros te obligan a admirar sus instalaciones artísticas en el plato sin preocuparse de lo que suceda después en el estómago. Así están las cosas.

 (Manuel Vicent, “Comer, leer”, en El País, 29/05/2016)

CUESTIONES

1. Haga un comentario de texto del fragmento que se propone contestando a las preguntas siguientes:

a) enuncie el tema del texto (0,5 puntos)

La transformación del mundo de la cocina y la lectura en nuestra época.

 b) detalle sus características lingüísticas y estilísticas más sobresalientes (1,25 puntos)

                Este texto de Manuel Vicent, presentado en un párrafo, puede dividirse en tres partes que tienen que ver con las ideas que aparecen en el mismo. La primera parte ( desde “Leer y comer son dos formas…” hasta “primero vivir y después filosofar”) es la presentación del tema, que nos dice cómo la lectura y la alimentación son importantísimas en el ser humano y no se puede saber cuál de las dos es más necesaria. La segunda parte, enmarcada en dos apartados por medio de la conjunción “pero” (“Pero sucede… Pero hoy…”), es el cuerpo de la argumentación, en donde el autor analiza la situación que desde siempre (“Génesis”) han vivido estos dos aspectos importantes de la vida. Dentro de esta primera parte, el autor desarrolla hasta “Por otra parte…”, la evolución y naturaleza de los alimentos, desde el principio de los tiempos, y desde que son semilla, hasta que llegan a la mesa. A continuación, nos habla de la aventura que suponen los libros para los lectores, que hasta hace poco tiempo ningún objeto tecnológico, como también sucedía en la cocina, se interponía entre ellos. La tercera parte, desde “Pero hoy la cocina” hasta el final, señala los cambios más significativos que se han producido en este momento en el arte culinario y en las nuevas formas de leer, que, en el primer caso, vive de la imposición de los programas televisivos y, en el segundo, la incorporación de medios tecnológicos que, en teoría, deberían servir para mejorar o hacer más fácil la labor del que lee, no son todo lo buenos que parecen.

                Si tenemos en cuenta que el texto es argumentativo, basado fundamentalmente en argumentos de la propia experiencia personal del autor y del sentir de la sociedad, que no es inmune al influjo mediático de la televisión ni a los avances tecnológicos del siglo, el texto, con un marcado carácter subjetivo, presenta una estructura encuadrada, ya que el tema y la tesis (que aparecen muy relacionados) aparecen tanto al principio como al final del párrafo; en un principio, en un marco más general y objetivo, aparecen la lectura y la comida como elementos importantes en la vida del hombre, sin establecer jerarquías (tema); y, al final, el nuevo estado de cosas, donde “leer” y “comer” han experimentado una serie de cambios debido a la tecnología y a la televisión, se ve desde un lado más personal y crítico que ambas facetas han perdido sus atributos principales y, por tanto, más importantes (tesis). Teniendo en cuenta la posición de la tesis en el texto, se podría hablar de estructura inductiva.

                En relación al nivel lingüístico, el texto claramente pertenece al nivel estándar o español correcto, ya que no presenta dificultades en cuanto a su comprensión, aunque en algún momento puede aparecer algún cultismo como es el caso de “ontológica” o “culinaria”.

                Dentro de las funciones del lenguaje, destaca, sobre todo, la función expresiva, ya que el autor a lo largo de la columna manifiesta su opinión y su punto de vista más subjetivo en relación con el tema. También está presente el carácter persuasivo del autor en todo el texto y, por tanto, la función apelativa; está claro que para el autor hay otras formas, llamémoslas tradicionales, de entender el arte de la buena mesa y la literatura, y de ello pretende convencernos a los lectores. Además, como corresponde a un escritor de su talento literario como es Vicent, está presente la función poética, dado el carácter literario de la prosa del autor, con un marcado empleo de recursos estilísticos como la ironía (“Los nuevos cocineros te obligan a admirar sus instalaciones artísticas en el plato sin preocuparse de lo que suceda después en el estómago”) o la metáfora (“buscando en cada libro la isla del tesoro”), por poner dos ejemplos.

                En cuanto al nivel morfosintáctico, es un texto muy rico en matices. Predominio de oraciones enunciativas y, muchas de ellas, atributivas (“Leer y comer son dos formas de alimentarse y también de sobrevivir” o “Así están las cosas”), que abren y cierran el texto. Destaca el uso de formas no personales, tan característico en el escritor valenciano (además de los infinitivos anteriormente citados en el anterior paréntesis, “vivir”, “filosofar”, “pensando”, “imaginando”, “buscando”, “cambiando”, “admirar”, “preocuparse”, que dotan de cierta impersonalidad y distanciamiento al texto. Este distanciamiento también lo consigue el autor con el uso casi exclusivo de la tercera persona (“sucede”, “creen”, “mastican”…). La única marca de subjetividad en relación a las personas gramaticales la da el pronombre “te”, casi al final del texto (“te obligan a admirar”). A nivel sintáctico, cabe destacar el empleo de una sintaxis muy variada, que va desde la oración simple (por ejemplo, la oración última), a la oración coordinada (“primero vivir y después filosofar”), pasando por la yuxtaposición (“Alguien sembró la semilla, regó las hortalizas, podó los frutales, salió de madrugada a pescar, apacentó el ganado”), hasta un empleo muy variado de oraciones subordinadas, en donde destacan las subordinadas adjetivas para matizar y precisar significados (“lectores exquisitos que van buscando…”, “los master chefs que ejercen el papel…”).

                Desde el punto de vista del nivel léxico-semántico, la acumulación de rasgos lingüísticos es todavía más llamativa. Manuel Vicent es un maestro a la hora de cohesionar sus textos, sobre todo a partir de recurrencias o repeticiones, tanto de tipo léxico “leer”, “comer”, “vivir”-“sobrevivir”, “recorrido”-“recorrían”, “cocinero”-”cocina”, etc., como de tipo semántico, en casos de sinonimia (“camino”-“trayecto”), de antonimia (“se eleva”-“han caído”) o campos asociativos como el de la alimentación (“comer”, “alimenta”, “sembró la semilla”, “regó las hortalizas”, “podó los frutales”, “pescar”, “apacentó el ganado”, “mercado”…) o los libros (“leer”, “lectores”, “libros”, “lectura”…). Es un texto, además, con un marcado carácter connotativo, que se observa por ejemplo en el empleo variado de adjetivos valorativos como “místico”, referido a ejercicio, “placentera”, referido a navegación,  o “exquisitos”, referido a lectores. En esta línea, están los sustantivos ponderativos (“amor”, “sabiduría”…) o denostadores (“dictadura”, “artilugios informativos”…).

                Por último, para terminar, en el nivel textual, destaca el empleo de marcadores del discurso como el contraargumentativo “pero” o el de orden del discurso y tematización “por otra parte”. Hay un uso variado de anáforas (desde los relativos hasta pronombre átonos como “los”, referido a productos) y catáforas como “lo”, referido a “primero vivir y después filosofar”. Hay varios ejemplos de deícticos: adverbios como “así”, demostrativos como “esa” o posesivos como “sus”, que también dan cohesión al texto.

                               
 c) indique qué tipo de texto es (0,25 puntos).

Se trata de un artículo de opinión o columna del diario El País, que por tanto se engloba dentro de los textos periodísticos y también de los textos de las disciplinas humanísticas, ya que está próximo al ensayo por su carácter persuasivo, su estructura libre y por el propósito de reflexionar sobre los problemas que atañen al ser humano. Por esto último y porque se centra en un problema que genera debate dentro de la sociedad es un texto sociológico. También es un texto argumentativo puesto que el autor pretende darnos un punto de vista personal y subjetivo sobre el tema tratado. Según el receptor a quien va dirigido, es un texto de carácter divulgativo, puesto que utiliza un lenguaje sencillo, no demasiado elaborado, que pretende llegar a un amplio número de personas.

2. Redacte un resumen del contenido del texto. (1 punto)

                Hoy en día, la naturaleza de la comida y de la lectura ha cambiado. La sociedad, en continua transformación, ha evolucionado a nivel tecnológico y mediático, haciendo que ámbitos de la vida tan importantes como la alimentación y los libros se adapten a los nuevos tiempos y cambien sus formatos tradicionales por otros como el de los concursos televisivos o los libros en soporte digital.

3. Elabore un texto argumentativo a favor o en contra de que sea mejor leer en papel que en formato digital. (1,5 puntos)

                En la actualidad, el peso del mundo tecnológico es tan grande que sectores como el librero sucumben ante los nuevos avances. Con el comienzo de siglo, asistimos al nacimiento del ebook o libro electrónico; al principio un ente extraño, pero ya familiar en las casas y calles de las ciudades y pueblos de todo el planeta.

                A pesar de este empuje, muchos somos de momento los que nos resistimos a aparcar el libro tradicional de papel. Nos sentimos cómodos acariciando las hojas, subrayando en algunos casos una palabra o una cita del autor que estamos conociendo o, simplemente, una vez culminada la tarea de la lectura, colocando el libro en un lugar destacado o proscrito, de nuestra librería.

                Es indudable que el libro electrónico supone un ahorro de espacio (tan necesario en estos momentos), cómodo para utilizar en determinadas ocasiones o lugares, que ofrece, además, una enorme batería de posibilidades con sus inagotables ventajas tecnológicas (tamaño de letra, luminosidad, diccionarios, etc.). Pero, ¿qué haríamos los bibliófilos sin la existencia de nuestras ferias del libro en todo el mundo?, ¿en qué resquicio de este artilugio podrían estampar sus firmas los autores de estas obras? En este instante, las bibliotecas perderían su funcionalidad, se convertirían en lugares de culto o peregrinación para ser visitadas por fanáticos o proselitistas del libro.

                En conclusión, sigo manteniéndome en la corriente o bando de los partidarios del libro impreso con sus inconvenientes, que siempre existieron, pero que han hecho grande a uno de los mayores inventos de la humanidad.

4.a. Analice sintácticamente: Existen lectores exquisitos que siempre encuentran el cofre del pirata. (1,5 puntos)

Se trata de una oración compuesta por subordinación formada por dos proposiciones:

  •   La proposición principal es “Existen lectores exquisitos”; se trata de una oración personal; predicativa, activa y intransitiva y enunciativa afirmativa. Tiene, por tanto, un predicado verbal, en el que “existen” es el verbo predicativo. El sujeto de la oración es “lectores exquisitos”, junto con la proposición subordinada adjetiva. A pesar de haberla analizado como personal, en cuanto al significado de la oración, yo la veo con cierto matiz de impersonalidad, equivalente a “Hay lectores exquisitos”.
  •  La proposición subordinada es “que siempre encuentran el cofre del pirata”. Se trata de una proposición subordinada adjetiva especificativa cuyo antecedente es “lectores”. Es una oración personal; predicativa, activa, transitiva; enunciativa afirmativa. El relativo “que” cumple la función de sujeto de la subordinada, cuyo verbo es “encuentran”, que tiene un CD que es “el cofre del pirata” y un complemento circunstancial de tiempo que es el adverbio “siempre”.


4.b. Explique el concepto de antonimia y busque un antónimo adecuado para superficial en el contexto de “una lectura superficial”. (1 punto)

                La antonimia es la relación de oposición o contraste en el significado de palabras diferentes. El carácter polisémico de las palabras hace que la antonimia sea un fenómeno complejo. 
                En el caso del adjetivo “superficial”, referido a “lectura”, su significado viene a ser “sin profundidad”, “por encima” o incluso “frívola”. Se podrían utilizar los antónimos “profunda” , “activa”, "rigurosa", "seria" o “concienzuda”.


5.a. La poesía de 1939 a finales del siglo XX. Tendencias, autores y obras principales. (2 puntos)

La poesía es utilizada como arma de propaganda y de combate durante la Guerra Civil. Dos bandos. Escasa calidad.

·         Poetas en el exilio, fieles a la República: Juan Ramón Jiménez, León Felipe, Salinas, Guillén, Cernuda, Alberti, Prados, Altolaguirre...  España como patria perdida fue el tema clave y ante él dos actitudes, correspondientes a dos momentos temporales: tono apasionado al principio y tono nostálgico con el paso del tiempo.

·         Poesía de posguerra – “Generación del 36”. Los poetas que siguen en España se orientan por diversos caminos que Dámaso Alonso redujo a dos: una poesía arraigada y una poesía desarraigada.

  1. Poesía arraigada. Poetas que se agrupan en torno a la revistas  Escorial, fundada en 1940 y Garcilaso, fundada en 1943; de ahí que se les llamara también los “garcilasistas”. Han salido de la contienda con un afán optimista de claridad, de perfección, de orden. En puras formas clásicas, encierran una visión del mundo coherente, ordenada y serena. Arte por el arte. Uno de los temas dominantes es su firme sentimiento religioso, junto con temas tradicionales (el amor, el paisaje, las cosas bellas...).
Poetas: Luis Rosales, Leopoldo Panero, Luis Felipe Vivanco, Dionisio Ridruejo, Rafael Morales, José García Nieto, etc.

  1. Poesía desarraigada (existencial). Reacción contra los garcilasistas. Rehumanización de la poesía. Poesía comprometida. Hijos de la ira (1944) de Dámaso Alonso (“Para otros, el mundo nos es un caos y una angustia, y la poesía una frenética búsqueda de ordenación y de ancla. Sí, otros estamos muy lejos de toda armonía y de toda serenidad.”) y la revista Espadaña, fundada en 1944, en León,      por Victoriano Crémer y Eugenio de Nora. Estilo bronco, directo, más sencillo y menos preocupado por los primores estéticos.
·         La poesía social (años 50). Parte de la poesía desarraigada. La poesía debe “tomar partido” ante los problemas del mundo que le rodea. El poeta se hace “solidario” de los demás hombres; antepone a las metas estéticas los objetivos más inmediatos para transformar el mundo. El tema principal es el “tema de España” y, junto a él, la injusticia social, la alienación, el mundo del trabajo, el anhelo de libertad y de un mundo mejor... Lenguaje claro, prosaico muchas veces, y empleo sistemático del tono coloquial para llegar mejor al pueblo. Poesía = comunicación.

Poetas: Blas de Otero, Gabriel Celaya, José Hierro...

Grupos disidentes: el grupo Cántico de Córdoba (preocupaciones estéticas) y el Postismo (de carácter experimental, surrealista).

·         De la poesía social a una nueva poética (los años 60). Preocupación por el hombre que, en parte, enlaza con el “humanismo existencial”, pero huyen de todo tratamiento patético. Dan frecuentes muestras de inconformismo frente al mundo en que viven, pero cierto escepticismo les aleja de la poesía social. Consolidación de una poesía de la experiencia personal, cuya temática se caracteriza por un retorno a lo íntimo: el fluir del tiempo, la evocación nostálgica de la infancia, lo familiar, el amor y el erotismo, la amistad, el marco cotidiano... Renace el interés por los valores estéticos y por las posibilidades del lenguaje. Influencia de Vicente Aleixandre.
Autores: Ángel González, Jaime Gil de Biedma, José Agustín Goytisolo, Carlos Barral, José Ángel Valente, Claudio Rodríguez, Francisco Brines, José María Valverde...

·         Los “novísimos” y la poesía experimental (años 70). Exhibicionismo cultural y esteticismo. Una nueva vanguardia, vuelven la espalda al prosaísmo y a las formas tradicionales, se encuentran de nuevo con el Surrealismo. Pere Gimferrer, Antonio Martínez Sarrión, Manuel Vázquez Montalbán, Leopoldo Mª Panero, Guillermo Carnero...

·         “Postnovísimos” (años 80). Dispersión de tendencias. Luis García Montero, Blanca Andreu, Felipe Benítez Reyes...

5.b. Comente los aspectos más relevantes de la obra española del siglo XX anterior a 1940 que haya leído en relación con su contexto histórico y literario. (1 punto)

  Federico García Lorca escribió La casa de Bernarda Alba en 1936, año de su muerte, pero la obra no fue estrenada hasta 1945. Este drama pertenece a la Generación del 27, grupo en el que nuestro autor juega un papel fundamental. Además de poeta, Lorca es un profundo conocedor del mundo del teatro y unos de los grandes renovadores del género. Fundó la compañía teatral “La Barraca”, cuyo propósito fue difundir el teatro en los espacios rurales y obreros. También cabe destacar el desprecio  que la sociedad española tenía hacia las mujeres durante ese tiempo, hasta después de la Guerra Civil Española. Entre sus rasgos principales se encuentran el gusto por la pureza estética, el interés por lo popular, la influencia de la vanguardia, sobre todo, el surrealismo, la renovación poética y temas como el amor, la naturaleza, la muerte o el compromiso con su tiempo. 

   La casa de Bernarda Alba constituye una de las piezas capitales del teatro lorquiano, ya que presenta temas nuevos como es el principio de autoridad y la gran importancia que adquieren los personajes femeninos.

   Lorca experimenta con el drama surrealista, la tragedia rural y la farsa violenta hacer partícipe al espectador del drama que sufren sus personajes, por lo que el tema central de la obra es el enfrentamiento entre autoridad y libertad, o el conflicto entre la realidad y el deseo, así como las apariencias, honor, la pasión condenada a la soledad o la muerte, y el luto y la frustración. La obra se relaciona con otros dramas del autor como es Doña Rosita la soltera, que también simboliza la frustración femenina, o la tragedia Bodas de sangre, dada por los conflictos familiares que llevan a los protagonistas a la muerte.

   En cuanto al lenguaje, tiene un intenso sabor popular, abundan los diálogos fluidos e intensos, combinados con la prosa, y es frecuente la presencia de canciones populares y de numerosas metáforas e imágenes simbólicas.

   Bernarda es la madre, representa el principio de autoridad, le importan mucho las apariencias y su obsesión es la virginidad; las hijas (Angustias, Magdalena, Amelia, Martirio y Adela) viven entre la reclusión impuesta y el deseo del mundo exterior. Todas ellas están obsesionadas por lo erótico. Angustias es hija del primer matrimonio de Bernarda y heredera de una gran fortuna, por lo que atrae a Pepe el Romano. Adela es la menor y más hermosa, y rebelde, que se convertirá en la querida de Pepe el Romano; María Josefa es la madre de Bernarda y en medio de su demencia expresa grandes verdades; La Poncia es una vieja criada que aconseja a Bernarda, y se caracteriza por su sabiduría y la ironía con que habla; Pepe el Romano no aparece en escena pero está omnipresente, representa el objeto del deseo, y por él se desatan las envidias.

   La estructura recuerda a la del teatro clásico; la trama está dividida en tres actos (exposición de los acontecimientos y presentación; enfrentamiento entre las hermanas; y misterio y final trágico). La acción transcurre en la casa, un espacio cerrado y asfixiante plagado de símbolos. El vestuario viene marcado por la represión y la ausencia de color, salvo el de Adela, y el decorado es sencillo, concediéndole mucha importancia a la blancura y a los gruesos muros.


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