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miércoles, 18 de julio de 2012

Pérez Reverte, sobre las medidas de Rajoy (Twitter)

Arturo Pérez Reverte, como casi cada domingo, ha utilizado Twitter para comentar la actualidad de la semana. El autor de El capitán Alatriste ha volcado su desacuerdo con las medidas del Ejecutivo y ha vuelto a ser alabado por los usuarios de esa red social.

"La Cultura, la Educación, la Sanidad, las clases altas, medias y bajas, expoliadas. Y el disparate administrativo-político-autonómico, ni tocarlo.
A ver si lo he entendido, señor presidente... Hasta por morirme debo pagar un 21 %... A ver si lo entiendo. Insisto.
Alemania tiene 80 millones de fulanos y 150.000 políticos. España, 47 millones y 445.000 políticos. Sin contar asesores, cómplices y colegas. O en Alemania faltan políticos, o aquí sobran. Si en Alemania faltan, apenas tengo nada que decir. Si en España sobran, tengo algunas preguntas. Señor presidente.
¿Para qué sirven 390 senadores (con la brillantez media y la eficacia política media de un Iñaki Anasagasti, por ejemplo)? Subpregunta: si un concejal de Villacantos del Botijo, por ejemplo, necesita contratar a 15 asesores... ¿Para qué puñetas sirve ese concejal, aparte de para dar de comer a numerosos compadres y parientes?
¿Para qué sirven 1.206 parlamentarios autonómicos y 1.031 diputados provinciales? ¿Sabe usted lo que cobra toda esa gente? ¿Y lo que come? Ese tinglado regional, repartido en diecisiete chiringuitos distintos, duplicados, nos cuesta al año 90.000 millones de euros. Con ahorrar sólo la mitad... Eche usted cuentas, señor presidente. Que yo soy de Letras.
En vista de eso, ¿cómo es posible que el Gobierno de este putiferio de sangüijuelas y sangüijuelos se la endiñe a las familias y no a ellos? Que en vez de sangrar a esa chusma, se le endiñe a la Dependencia, a la Sanidad, a la Educación, a la Cultura, al pequeño comercio? ¿A la gente que de verdad lucha y trabaja, en vez de a esa casta golfa, desvergonzada y manifiestamente incompetente?
A ese negocio autonómico absurdo e insostenible, del que tanta gentuza lleva viviendo holgadamente desde hace más de treinta años. 17 parlamentos, 17 defensores del pueblo, embajadas propias, empresas, instituciones. Negocios casi privados (o sin casi) con dinero público. El único consuelo es que a esa pandilla depredadora la hemos ido votando nosotros. No somos inocentes. Son proyección y criaturas nuestras.
Treinta años engordándolos con nuestra imbecilidad y abulia política. Cuando no con complicidad ciudadana directa: Valencia, Andalucía... Con unos tribunales de Justicia cuando no politizados o venales, a menudo lentos y abúlicos. El golfo, impune. Y el ciudadano, indefenso. Esos políticos de todo signo (hasta sindicalistas, rediós) puestos en cajas de ahorros para favorecer a partidos y amiguetes. Impunes, todos.
Me creeré a un presidente de Gobierno, sea del color que sea, cuando confiese públicamente que este Estado-disparate es insostenible. Cuando alguien diga, señor presidente, mirándonos a los ojos, "voy a luchar por un gran pacto de Estado con la oposición"; "me voy a cargar esta barbaridad, racionalizándola, reduciéndola, controlándola, adecuándola a lo real y necesario"; "voy a desmontarles el negocio a todos los que pueda. Y a los que no pueda, a limitárselo al máximo. A lo imprescindible"; "aquí hay dos autonomías históricas que tendrán algo más de cuartelillo, dentro de un orden. Y el resto, a mamarla a Parla".
"Y el que quiera entrar en política para servir al pueblo, que se lo pague de su bolsillo".
Pero dudo que haga eso, señor presidente. Es tan prisionero de su propia chusma político-autonómica como el PSOE lo es de la suya. Ese toque de jacobinismo es ya imposible. Tiene gracia. No paran de hablar de soberanía respecto a Europa quienes son incapaces de ejercerla en su propio país. Sobre sus políticos. Dicho en corto, señor presidente: no hay cojones. Seguirán pagándolo los mismos, cada vez más, y seguirán disfrutándolo los de siempre. El negocio autonómico beneficia a demasiada gente.
Usted, señor presidente, como la oposición si gobernara, como cualquiera que lo haga en España, seguirá yendo a lo fácil. A cargar a una población triturada, con cinco millones de parados, lo que no se atreven a cargar sobre sus desvergonzados socios y compadres. Seguirá haciéndonos aun más pobres, menos sanos, menos educados. Hasta el ocio para olvidarlo y la cultura para soportarlo serán imposibles.
Así que cuando lo pienso, a veces se me va la olla y me veo deseando una intervención exterior. Que le vayan a frau Merkel con derechos históricos, defensores del pueblo, inmersiones lingüísticas, embajadas y golferías autonómicas. De tanto reírse, le dará un ataque de hipo. De hippen, o como se diga allí.
Lo escribía el poeta Cavafis en Esperando a los bárbaros. Quizá los bárbaros traigan una solución, después de todo. Para esto, que nos invadan los bárbaros de una puta vez. Que todo se vaya al carajo y el Sentido Común reconozca a los suyos. Si quedan.
Recristo. Qué a gusto me he quedado esta tarde, señor presidente. Lola acaba de abrir el bar. Esta noche me emborracho. Como Gardel en el tango. Fiera venganza la del tiempo. Parece un título de Lope de Vega. Un tango adecuado para este pasaje".

domingo, 29 de abril de 2012

Los escritores se rinden al piar de Twitter


Jonathan Franzen lo odia, pero autores como Salman Rushdie, Bret Easton Ellis, J. K. Rowling, Chuck Palahniuk o el propio Pérez-Reverte practican el credo tuitero

INÉS MARTÍN RODRIGO - MADRID - ABC

Los escritores se rinden al piar de Twitter

A principios del pasado mes de marzo, el escritor estadounidense Jonathan Franzen arremetió contra Twitter durante una charla en la Universidad de Tulane, en Nueva Orleans. «Es inexplicablemente irritante, representa todo lo que odio», llegó a decir el autor de «Libertad».

Franzen argumentó que «es difícil citar hechos o crear un argumento en 140 caracteres, es como si Kafka hubiera decidido escribir "La metamorfosis" por videoconferencia o como escribir una novela sin la letra 'P'. Es un medio tremendamente irresponsable. Solo me importan los lectores y escritores serios, esa es mi gente».

El mensaje del autor, que también criticó el libro electrónico en la última edición del Hay Festival en Cartagena de Indias, parece no haber calado (al menos no lo suficiente) entre sus colegas más conocidos, que emplean sus respectivos TL para comentar en Twitter sus filias y fobias, dar cuenta de su actividad diaria, interactuar con otros escritores y con lectores y, en definitiva, desarrollar una identidad virtual que, aunque a algunos les resulte extraño y hasta criticable, puede tener un efecto más que positivo en sus ventas... y prestigio.

En el plano internacional, son numerosos los autores afincados en la red social, entre ellos y solo por citar a algunos, Salman Rushdie, Gary Shteyngart, Margaret Atwood, Bret Easton Ellis, Chuck Palahniuk, Haruki Murakami o Patricia Cornwell. Todo ellos emplean Twitter como espacio de intercambio de ideas o, porqué no, herramienta experimental.

Usos y abusos
No obstante, la red creada por Jack Dorsey cuenta ya con más de 380 millones de usuarios y, por ello, se ha convertido en una formidable vitrina de promoción, por lo que muchos de los autores se limitan a tuitear cuándo y dónde firmarán libros y sus apariciones en medios.

En cuanto a la interacción con sus seguidores, los hay que se pasan... y que no llegan. Así, por ejemplo, pese a que Murakami (cuyo último tuit se produjo el pasado 21 de diciembre) tiene más de 88.200, el autor de «1Q84» nunca contesta a ninguno de ellos. En cambio, el británico Salman Rushdie, uno de los autores más seguidos (270.000), dialoga a diario con ellos.

Además, el autor de «Los versos satánicos» empleó recientemente la red social para salir en defensa de Günter Grass después de que éste fuera declarado «persona non grata» en Israel por un polémico poema y manifestó su pesar nada más conocer la muerte de su «amigo» Christopher Hitchens, al que rindió tributo en forma de tuit.

La estadounidense Patricia Cornwell, última ganadora del Premio RBA de Novela Negra, suele tuietar las fechas de salida de sus libros y, si está de humor, comparte con los internautas su pensamientos matinales («Los vientos de abril parecen de marzo. Voy a escribir todo el día y después daré un largo paseo», escribió el pasado 21 de abril).

Pero, sin duda, la reina de los escritores en Twitter es J. K. Rowling, que puede presumir de tener más de 1,12 millones de seguidores. Su presencia en la red social, antes muy habitual, se ha incrementado desde que pusiera fin a la saga de «Harry Potter», anunciara el lanzamiento de Pottermore y, sobre todo, hiciera públicos los detalles de su primer libro para adultos, «The Casual Vacancy».

No con tantos seguidores pero con igual o mayor predicamento tuitero que la multimillonaria creadora de «Harry Potter» está Bret Easton Ellis. El autor de «American Psycho», que la próxima temporada se convertirá en musical en la escena londinense, no duda en compartir con sus seguidores sus opiniones a cerca de los nuevos proyectos que Hollywood tiene entre manos, las últimas películas en cartelera, la vida de otros personajes famosos, sus series de televisión preferidas («"Girls" es realmente buena», escribió el pasado 23 de abril) y toda la actualidad cultural que pasa por su literaria mente.

En español
¿Y qué hay de los escritores en español? Arturo Pérez-Reverte tiene en su haber más de 382.000 seguidores y parece haberse convertido en «capitán» del batallón tuitero-literario en español. «Vamos hacia un lugar interesante y peligroso y Twitter es una herramienta potente de información y de poder», declaró el escritor el pasado año en el I Congreso Iberoamericano sobre Redes Sociales (iRedes), para después afirmar que la red social es como «una barra de bar».

Esa especial concepción que Pérez-Reverte tiene de Twitter le ha llevado a protagonizar sonadas bravuconadas como cuando llamó al ex ministro Moratinos «perfecto mierda» o cuando irrumpió en el debate sobre las denuncias por las infracciones a la ley antitabaco al afirmar que «Anna Frank fumaba. La delató un vecino a la Gestapo».

Curiosa es también la presencia de Antonio Muñoz Molina que, como Isabel Allende, solo tuitea para «vender» los post que publica en su blog. Por no mencionar a Edmundo Paz Soldán, gran aficionado al fútbol y sus devenires, la familiar puesta en escena de Elena Poniatowska, un cada vez más activo Jorge Volpi, el siempre lúcido Juan Villoro, el intelectualmente irreverente Vicente Luis Mora, además de Elvira Lindo, Elvira Navarro, Eugenia Rico, Iván Thays, Juan Gómez Jurado, Laura Gallego, Luna Miguel o Alberto Olmos.

Por supuesto ni son todos lo que están, ni están todos lo que son, pero está claro que la distancia entre el mundo real y el virtual cada vez es menor... también en la literatura.

martes, 21 de junio de 2011

CORSÉS GÓTICOS Y CASCOS DE WALKIRIA

Hola a todos, hoy vamos a hacer un breve paréntesis en nuestra revisión de lo mejor de la historia del Heavy porque uno de nuestros seguidores nos ha pasado una información de lo más interesante. Se trata de un breve artículo de Arturo Pérez Reverte en el que da su peculiar punto de vista sobre este género musical. Leedlo entero, de verdad. No tiene desperdicio! Pinchad en el título

viernes, 30 de abril de 2010

Mario Vargas Llosa y Arturo Pérez-Reverte, como niños






Ambos autores inauguran una colección de historias infantiles escritas por grandes nombres de la literatura de adultos





CELIA FRAILE


MADRID


Actualizado Jueves , 29-04-10



«Siempre me han molestado los libros infantiles escritos como si los niños fueran bobos. A los pequeños no se les puede engañar. Son los lectores perfectos, puros, desconocen al autor y sólo se les puede aburrir o divertir». Así de contundente se ha expresado Arturo Pérez-Reverte durante la presentación de una nueva colección de literatura infantil de Alfaguara de la que, además de inaugurar, ha sido el «ideólogo».
«La idea surgió de casualidad -continúa el autor-. Se me ocurrió un cuento y pensé que estaría muy bien que los escritores para adultos hicieran una incursión en el cuento infantil». «Mi primer Vargas Llosa» y «Mi primer Arturo Pérez Reverte» son los dos primeros ejemplares de esta colección de historias originales para niños. De este modo, la literatura con mayúsculas se convierte en letra pequeña para entrar en el universo de los niños.
«Escribir para un público para el que normalmente no escribo me resultó tentador. Siempre he tenido la frustración de no haber sido capaz de crear un cuento infantil, pero esta idea hizo las veces de semilla y, finalmente, germinó», ha explicado Mario Vargas LLosa.
Vargas Llosa aborda, en «Fonchito y la luna», el primer amor y el despertar de la sensualidad infantilEl desafío de la creaciónAmbos autores han coincidido en señalar que la creación de sus respectivas historias ha resultado un desafío. También los dos han optado por temas «no políticamente correctos», según Perez-Reverte. Su título, «El pequeño hoplita», narra desde la perspectiva de un niño la batalla de las Termópilas, mientras que Vargas Llosa aborda, en «Fonchito y la luna», el primer amor y el despertar de la sensualidad infantil, «El protagonista podría ir a la cárcel en Estados Unidos», ha bromeado Pérez-Reverte. Las coincidencias entre escritores no acaban aquí. Ambos han escogido Los Tres Mosqueteros como libro frontera, el que marcó un antes y un después en su camino lector.
Para el futuro preparan nuevas entregas de los autores que más influencia tienen en la lectura. Nombres como Muñoz Molina o Eduardo Mendoza continuarán con esta tarea, a razón de dos libros por año cuyo lanzamiento será en abril, cerca del día del libro infantil y juvenil.
Todo para conseguir, en palabras de Vargas LLosa, que «los niños no renuncien a la lectura. Es un peligro que en el pasado no existía y ahora es real. Que la literatura sea reducida a una minoría supone un empobrecimiento de la civilización. La literatura enriquece una cultura porque alimenta sus deseos y la dota de espíritu crítico».

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