viernes, 7 de noviembre de 2014

Tema 4: La prosa y el teatro medievales (temas de 1º de Bachillerato)


LA PROSA

El latín fue durante gran parte de la Edad Media la lengua de los textos escritos. Sin embargo, sustituido ya por el castellano como vehículo de comunicación, su conocimiento quedó reducido a los medios cultos. Era natural que, en algún momento, la lengua habitual pasara a ser también la de la escritura. Paulatinamente, pues, el castellano se va introduciendo en los textos en prosa.
·         Alfonso X, el Sabio (1221-1284) En la segunda mitad del siglo XIII aparece y se desarrolla la prosa castellana propiamente dicha gracias al ambicioso empeño del rey Alfonso X, el Sabio por utilizar el castellano como lengua de cultura en lugar del latín dentro de un proyecto cultural ligado a su proyecto político: la intención de crear una conciencia nacional con la ayuda de la lengua que permitiría hacer llegar sus opiniones y decisiones a todo el país. Alfonso X pretende que el castellano sea el vehículo de toda la riqueza cultural arábiga, judía y cristiana de su reino y anima la traducción al romance de múltiples obras orientales en la Escuela de Traductores de Toledo. Las obras escritas bajo la dirección y estímulo de Alfonso X son muy variadas: obras históricas (Estoria de España, Grande e General Estoria), obras jurídicas (Las Siete Partidas); obras científicas (Libros del saber de astronomía); obras de entretenimiento (Libro de axedrez, dados e tablas).

·         Colecciones de cuentos o exemplos.  A lo largo del siglo XIII, el castellano servirá también para la prosa de ficción. Son numerosas las colecciones de cuentos o exemplos, de origen oriental, como el Calila e Dimna y el Sendebar. La fortuna de estos relatos se explica porque estas obras no se consideraron en su tiempo simples colecciones de cuentos. Se destacaba en ellos su condición de recopilación del saber y de guía de conducta para toda clase de personas, en especial para políticos. La moral de estos cuentos es esencialmente práctica, aconsejando el uso de la prudencia y la astucia como valores más extendidos.

·         Don Juan Manuel. Sobrino de Alfonso X el Sabio, su vida y sus obras ilustran a la perfección los problemas y las contradicciones sociales que caracteriza la sociedad feudal del siglo XIV. Como noble de su tiempo, participó muy activamente en las luchas internas del reino y en los conflictos entre los nobles y el poder real. Como creador literario, la mayor parte de sus escritos tienen una intención prioritaria: adoctrinar a los nobles de su tiempo, a quienes intenta ofrecer una explicación de los problemas que les aquejan y unos modelos de comportamiento adecuados a su estamento y útiles para mantener su posición social y económica. De esta forma, Don Juan Manuel defiende la organización tradicional de la sociedad y justifica su propia actuación política. Su producción literaria es amplia, aunque algunas de sus obras se han perdido. Entre las conservadas destacan el Libro del caballero y del escudero, el Libro de los estados y, sobre todo, el Libro del conde Lucanor.

o    El conde Lucanor o Libro de Patronio es la más conocida. Consta de cinco partes: a) Primera parte (la más importante): cincuenta exemplos que Juan Manuel toma de distintas fuentes y que inserta dentro de un “marco” que repite en cada cuento: el conde Lucanor expone un problema práctico a su consejero Patronio, quien, para aconsejarle, le narra un cuento. Se indica que el conde pone en práctica el consejo y le va bien; entonces aparece don Juan Manuel como personaje e incluye un pareado que resume la moraleja del relato. b) Segunda, tercera y cuarta parte: conjunto de proverbios que oscurecen progresivamente su significado. c) Quinta parte: un tratado doctrinal de tema religioso. La unidad de la obra viene dada por la intención didáctica y por los temas tratados, relativos siempre al os problemas que atañen a los nobles. El sentido de El conde Lucanor se hace comprensible teniendo en cuenta la situación histórica de Castila en el siglo XIV: ante la crisis del sistema feudal, el escritor se dirige a los miembros de su estamento para que estén alerta frente a los engaños de la nueva realidad, se unan frente a quienes amenazan suposición social, cumplan con las obligaciones que impone ser noble y acrecienten sus riquezas, su honra y su fama; así podrán conservar su posición preeminente y mantendrán la cohesión de su sociedad feudal, lo que redundará en la salvación de sus almas.

EL TEATRO

Se pueden distinguir dos modalidades teatrales:
 a) Teatro religioso: Nacido al amparo de los templos, vinculado a las representaciones litúrgicas (Navidad y Pasión y Resurrección de Cristo). Las primeras representaciones se realizaban en los templos, con una escenografía muy simple; luego salieron y necesitaron un escenario propio. Las actitudes cada vez más procaces de los actores llevaron a la prohibición del teatro en las iglesias.
 b) Teatro profano: Representado por los juglares en sus actuaciones, en las que incluirían danzas, mimos y espectáculos parateatrales. Se aluden a estas representaciones en los documentos como “juegos de escarnio”, que debían de ser farsas burlescas propias para un ambiente popular.

Hoy solo conservamos del teatro medieval anterior al siglo XV, 147 versos de la Representación de los Reyes Magos de la Catedral de Toledo, obra de finales del siglo XII. También conocemos algunos textos dialogados que probablemente se representarían en lectura dramatizada.

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