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martes, 21 de octubre de 2014

ébola, claves para una buena redacción

Con motivo de la expansión del virus del Ébola, se ofrecen las siguientes claves para una buena redacción de las noticias relacionadas:
1. La palabra ébola se escribe con inicial minúscula cuando se emplea de manera informal para hacer referencia a la enfermedad causada por el virus del mismo nombre, tal y como indica la Ortografía académica.
2. Para denominar al virus, se recomienda escribirlo con artículo determinado en masculino y con mayúscula inicial (virus del Ébola) por tratarse del nombre propio del río en el que se aisló por primera vez. A veces, por influencia del inglés, aparece sin la preposición (virus Ébola), uso que se desaconseja en español.
3. Antiébola, junto y sin guion, es la forma apropiada para referirse a los tratamientos, vacunas o protocolos empleados contra este virus, ya sea para evitar su propagación o para tratar la enfermedad.
4. Viral y vírico pueden utilizarse indistintamente, ya que se consideran sinónimos. En caso de aludir al tratamiento que se utiliza para combatir el virus, tanto antiviral como antivírico, ambas escritas sin guion, son las formas adecuadas que recoge el Diccionario de la lengua española.
5. EPI, en mayúsculas, es la sigla que hace referencia a los equipos de protección individual que están utilizando los sanitarios que tratan a pacientes infectados.
6. Esclusay no exclusa, es el término apropiado para denominar la zona que existe entre la habitación del enfermo infectado y la zona no restringida, y en la que los sanitarios se ponen y se quitan los equipos de protección individual.
7. La técnica sanitaria es el femenino adecuado de el técnico sanitario, para hacer alusión a la auxiliar de enfermería contagiada de ébola en España.
8. Suero hiperinmune, junto y sin guion, es una construcción válida para referirse al tratamiento experimental que se está empleando para combatir la enfermedad infecciosa y que contiene anticuerpos obtenidos de personas cuyo organismo ha creado una respuesta inmunitaria. Este suero se obtiene del plasma de la sangre de un paciente que ha superado la enfermedad, por lo que es frecuente encontrar ejemplos en los que se hace referencia a él simplemente como plasma.
9. Diagnosticar una enfermedad a una persona es una expresión más apropiada que diagnosticar a una persona de una enfermedad, que resulta inadecuada de acuerdo con el significado de este verbo.
10. El término mortalidad hace referencia a la tasa de muertes en un tiempo dado, mientras que mortandad es una gran cantidad de muertes causadas por epidemia u otro desastre. Aunque la expresión tasa de mortalidad es válida, se recuerda que puede hablarse simplemente demortalidad, ya que su significado lleva implícito que se trata de una tasa.
11. Epidemia y pandemia no pueden utilizarse como sinónimos, se considera que una epidemia se propaga por un país durante un tiempo, mientras que una pandemia se extiende a otros países, tal como señala el Diccionario académico.
12. El verbo cursar, en el ámbito de la medicina, se refiere a la enfermedad o a sus síntomas, no al enfermo.
13. Sacrificar es un término más adecuado que eutanasiar para referirse al perro de la paciente contagiada en España. Aun así, eutanasiar puede considerarse un verbo bien formado y con cierto uso en el ámbito veterinario.
14. Alta va precedido por el artículo el si funciona como sustantivo («el alta médica»), mientras que, si se emplea como adjetivo, lo apropiado es anteponer la forma la («la alta fiebre»).
15. Dar de alta y dar el alta son expresiones que se construyen con diferentes pronombreslo(s) y la(s) en el primer caso («La/lo dio de alta») y le(s) en el segundo («Le dio el alta»).

martes, 8 de abril de 2014

ébola, escritura adecuada

La palabra ébola se escribe con inicial minúscula cuando se emplea de manera informal para referirse a la enfermedad causada por el virus del mismo nombre, pero con mayúscula tanto para aludir a este (virus del Ébola), como a la fiebre que produce (fiebre hemorrágica del Ébola) o al nombre completo de la enfermedad (enfermedad del Ébola).
Sin embargo, en los medios de comunicación es frecuente encontrar ejemplos como «El Ébola llega a Mali» o «La OMS confirma 86 muertes por virus de Ébola en Guinea».
El virus del Ébola, causante de una enfermedad caracterizada por una ‘fiebre hemorrágica muy grave y fulminante’, recibe su nombre del río de la República Democrática del Congo en el que se aisló por primera vez. Por ello, se recomienda escribirlo con el artículo determinado en masculino como todos los nombres de ríos (virus del Ébola, no virus de Ébola), aunque, por influencia del inglés, aparece en ocasiones sin la preposición (virus Ébola), uso este que se desaconseja en español.
La Ortografía académica establece que en las denominaciones de enfermedades que incluyen un nombre propio se ha de respetar la mayúscula de este (enfermedad de Parkinson, mal de Alzheimer…). Pero añade que «cuando el nombre propio pasa por sí solo a designar la enfermedad, se convierte en un nombre común, que debe escribirse con minúscula inicial y someterse a las reglas ortográficas del español:  Su padre tenía párkinson; Trabaja en una fundación para la investigación del alzhéimer».
Por eso, en los ejemplos anteriores habría sido preferible escribir «El ébola llega a Mali» y «La OMS confirma 86 muertes por virus del Ébola en Guinea».
Por su parte, la Real Academia Nacional de Medicina, en su Diccionario de términos médicos, recomienda que en textos médicos se utilicen siempre las denominaciones especializadas virus del Ébola,  fiebre hemorrágica del Ébola o enfermedad del Ébola.

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