Mostrando entradas con la etiqueta Carlos Fuentes. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Carlos Fuentes. Mostrar todas las entradas

domingo, 9 de septiembre de 2012

Juan Goytisolo recibe el Premio Formentor con Carlos Fuentes en el recuerdo



El escritor catalán recoge el galardón en reconocimiento a su trayectoria literaria, emocionado por la ausencia de su compañero y amigo

Rosa Mora . El País
Juan Goytisolo en los jardines del Hotel Formentor, Mallorca. / MANU MIELNIEZUK

Emocionado por tres motivos. Porque en 1959 participó con el grupo, encabezado por Carlos Barral y Camilo José Cela que inició las conversaciones literarias de Formentor y los premios de Literatura Internacional y Formentor. Porque el presidente del jurado que este año le ha concedido el premio a él fue Carlos Fuentes, fallecido el pasado 15 de mayo. Y porque le han acompañado en la entrega del premio algunos de sus grandes amigos, Florence Malraux, Jean Daniel, Joan Tarrida, su editor, o Aline Schulman, su traductora al francés.
“No soy un busca premios. Si me los dan bien y si no también. Pero el Formentor me parece especialmente simpático por lo que significó en el pasado, por todos los escritores y editores que participaron, a muchos de los cuales llevó Monique Lange. Me parece muy bien que lo hayan resucitado”.
Hace dos o tres años Carlos Fuentes y Basilio Baltasar, apoyados por las familias Barceló (propietaria del hotel Formentor, donde se celebran los encuentros literarios y premios) y Buadas, decidieron recuperarlo en 2011, cuando se cumplían 50 años después de su primera edición. Entonces lo ganó Carlos Fuentes. Está dotado con 50.000 euros y ahora se le otorga a Juan Goytisolo en reconocimiento a su extensa obra literaria. En la ceremonia de entrega el periodista y académico Juan Luis Cebrián, presidente de PRISA, hará una semblanza del escritor.
Goytisolo se entristece al hablar de Carlos Fuentes. “Me enteré de su muerte cuando estaba en la Feria del Libro de Caracas, fue una sorpresa terrible. Me afectó mucho, jamás pude pensar que una persona de tal vitalidad y energía pudiera desaparecer antes que yo. Nos transmitía a todos esa energía increíble. Yo hago viajes muy modestos al otro lado del Atlántico, pero él era un viajero infatigable. El último mes de su vida estuvo en Estados Unidos, en Brasil, en Chile y en Argentina para regresar a México. Me ha emocionado ver aquí a Silvia Lemus \[la viuda de Fuentes\]. Está haciendo grandes esfuerzos por mostrarse valerosa”.
“En aquellos años sesenta”, recuerda Goytisolo, “Formentor significó una brisa fresca que entraba en aquel aire estancado, irrespirable. Fue un islote de libertad. Yo ya vivía en París, pero para los escritores que estaban en España fue importantísimo encontrarse con colegas europeos, respirar aires renovadores. Tan importante fue que pronto los servicios de seguridad se interesaron por aquellas reuniones. Me contaron que se infiltraron policías y que dieron órdenes a las mujeres de la limpieza de que recogieran todos los papeles que dejábamos Einaudi, Feltrinelli o yo. ¡Debíamos ser comunistas peligrosos los tres!”.
Ganaron entre otros el Premio Internacional de Literatura de Formentor Samuel Beckett, Jorge Luis Borges, Carlo Emilio Gadda, Juan García Hortelano, Jorge Semprún, Nathalie Sarraute, Saul Bellow, Witold Gombrowwicz. “Tengo recuerdos formidables de aquellos tiempos”.
El editor italiano Giorgio Einaudi publicó en 1962 Cante della nuova resistenza spagnola (1939-1961) y el Gobierno español le declaró persona non grata y le prohibió la entrada en España. El Formentor inició entonces un peregrinaje por diversas ciudades: Corfú (Grecia), Salzburgo (Austria), Valescure (Francia) o Gammhart (Túnez). “Al final, murió de muerte natural. Me parece estupendo que lo hayan recuperado, que sea independiente, no institucional y riguroso. En la próxima edición seré presidente del jurado y estaré muy atento a que se presentes candidaturas de gran calidad literaria”.
Juan Goytisolo (Barcelona, 1931) bromea siempre sobre el día en que nació, un 5 de enero. “Todos me decían que me habían traído los Reyes Magos y creí hasta los 18 años que había nacido el 6 de enero, el Día de Reyes”. El autor de libros como Señas de identidad, Don Julián, Juan sin TierraCoto vedado o En los reinos de Taifa, asegura rotundamente que ha dejado la narrativa para siempre. “Es definitivo. No tengo nada que decir y es mejor que me calle. No escribo para ganar dinero ni al dictado de los editores”.
Narrativa no, pero poesía sí. Goytisolo nos sorprenderá en breve con su primer libro de poemas. “Son nueve, ni uno más ni uno menos. Cuando dejé la narrativa pasaron por mi cabeza como bandas de cigüeñas que me dejaron esos poemas”. “De todas maneras”, añade, “en mis novelas hay prosa pero también algo de poesía como en Juan sin Tierra y hay también ese doble poemario en Las semanas en el jardín, aunque forma parte de la narración”.
Goytisolo cuenta que ahora está trabajando en ensayos literarios y en artículos periodísticos, “y a veces, entre unos y otros, se me cuela algo diferente, como un sainete ibérico”.
La lectura sigue siendo para él una fuente inagotable de satisfacción: “Como dice Jonathan Swift, autor al que admiro mucho, soy un incurable de la lectura. Este verano me he dedicado a releer a los rusos, Gogol, Bulgakov… y preparo un ensayo sobre ellos. El verano pasado me dediqué exclusivamente a leer a Diderot y Flaubert. En invierno, intento leer a los jóvenes autores y a estar al tanto de lo que sucede”.
Goytisolo lamenta que EL PAÍS haya dejado de distribuirse en Marruecos. “Llegaba con dos días de retraso y claro la gente ya había leído por Internet lo que le interesaba. Yo estoy en estado de desamparo respecto a estas tecnologías. Me dicen que es muy fácil, pero no me interesa eso de apretar un botón y tener toda la información. De todas maneras tengo una suscripción de EL PAÍS y leo Le Monde yThe Herald International Tribune, así que estoy bastante informado”.
Una actualidad que alimentan sus artículos periodísticos. “Son reflexiones sobre los acontecimientos que suceden, a veces de forma satírica, a veces de manera más seria. Aunque creo que lo que estamos viviendo se presta al humor. Hemos vivido un sueño de ricos, de nuevos ricos y nos hemos despertado volviendo a ser pobres”. “¿Que qué opino de los políticos?”, El 9% de los españoles hacen confianza a los políticos. Yo no. Por una vez estoy con la mayoría”.

martes, 15 de mayo de 2012

Muere a los 83 años el escritor Carlos Fuentes


DESAPARECE UNO DE LOS PILARES DEL 'BOOM' LATINOAMERICANO
El novelista ha fallecido hoy en México a los 83 años, donde se encontraba hospitalizado




JUAN CRUZ Madrid 15 MAY 2012 - El País

El escritor Carlos Fuentes, en el año 2007 / CRISTÓBAL MANUEL 


El autor mexicano Carlos Fuentes muere a los 83 años en México P Su obra y su rigor político definieron medio siglo de historia de las letras latinoamericanas

Padeció la angustia y el dolor pero no estuvo triste una mañana. Esa frase de Ernest Hemingway sirve para describir la peripecia vital de Carlos Fuentes, el novelista mexicano que murió ayer en México, su país, aunque nació en Panamá, a los 83 años.

Padeció la muerte de sus dos hijos, y esa desgracia sucesiva, que superó con la entereza que compartió con Silvia Lemus, su mujer, se integró con enorme dramatismo en algunos de sus últimos libros; pero su voluntad de hierro, así como su salud, le permitieron superar el impacto de las desapariciones dramáticas de sus hijos Carlos y Natasha.

Su resistencia era la de un atleta, pero el corazón iba acogiendo esos impactos hasta que ayer ya no pudo más; su fortaleza física, que fue también su fortaleza literaria, fue vencida por la edad del tiempo, esa metáfora en la que él puso su empeño como escritor y también como respuesta civil a un siglo de México y de la humanidad.



Esta semana aún estaba en Argentina, visitando la feria de Buenos Aires. Ahí anunció nuevos proyectos; explicó (en declaraciones a Francisco Peregil) que mientras tuviera proyectos, y los tenía a puñados, jamás sometería su vida a la melancolía de la muerte.

Esa fue su divisa; por eso su conducta pública no fue interrumpida por los puñetazos privados. Su disciplina era la lucha contra el tiempo. Se levantaba al amanecer, siempre, pasaba al papel, en blocks enormes, la escritura que le sugirieran las notas del día anterior, y escribía como un forzado en las horas de la madrugada, hasta que se vencía la mañana. Luego iba a caminar (en un tiempo corrió, pero luego no se sintió para esos trotes), y a partir del mediodía ya estaba listo para la vida social. En los últimos años se escondió de casi todo (en Londres, en Nueva York, en México, en sus excursiones por la geografía mundial), pero dejó un resquicio para no olvidarse de la otra parte de su personalidad. Se encontraba con gentes de la política, de la economía, de la literatura; escuchaba como un forzado, quería tomar notas de la peripecia mundial, y el resultado de esa pesquisa eran artículos en los que hoy se puede leer su gradual decepción ante la condición humana.


El último noviembre se sentó durante horas con el expresidente chileno Ricardo Lagos; querían saber el uno del otro, qué opinaban, qué creían sobre el futuro del mundo. Fuentes no estaba en ese momento en el mejor de sus mundos; atropelló al principio de ese diálogo su pasión literaria con su destino civil, y era difícil arrancarle palabras, como si Fuentes estuviera ensimismado, fuera del universo de lo contingente. Pero, de pronto, el exmandatario chileno sacó la literatura como asunto, y ya entonces revivió Fuentes, ese era ya su mundo. Perturbado su país, perturbado el mundo, perturbado el universo personal que lo animó algún día, Fuentes ya era solo un escritor, una mente buscando en las ficciones la explicación del mundo.

Era un trotamundos. Una de sus últimas peripecias con escritores la vivió en Aix-en-Provence, donde un grupo formidable de autores (franceses, españoles, mexicanos...) se juntó para rendirle homenaje, en un simposio sobre su literatura. A las nueve de la mañana, vestido con una de esas camisas impolutas y bien planchadas con las que realzaba su apostura, se presentó ante los adolescentes que querían hacerle preguntas. Lo hizo sentado; Fuentes no se sentaba nunca, pero ya se sentaba Fuentes. Firmaba los libros de pie, hablaba de pie, dictaba las conferencias como si estuviera completando un maratón, pero ya Fuentes no tenía esa fuerza de antaño. En Buenos Aires declaró que el tiempo no lo vencería. Yendo al hospital, en México, este atleta del entusiasmo literario sintió que su abrazo a la vida ya no tenía la correspondencia que siempre halló hasta en los momentos más oscuros. Y lo que queda de él, de aquel entusiasmo, es una obra poderosa que escribió a mano hasta que el dedo con el que tomaba el lápiz se hizo curvo. A veces lo mostraba: "He aquí mi aliado". El corazón le dejó a un lado en la mañana más triste de todas las mañanas que él quiso felices.

domingo, 29 de enero de 2012

Cortázar, García Márquez, Carlos Fuentes y el Jazz



No sé si conocéis mi afición al jazz, pocos lo saben; pero es la música que, junto con  el blog, me desvela o espabila, según se mire, por las mañanas; también, no desde hace mucho, es la que viaja conmigo en el iPod, alternando con el Rock. De mi afición a Córtazar sí que sabéis más e, incluso, de que El perseguidor es uno de los textos que más me "inquietan". Quién hubiera podido viajar en ese tren... Este artículo no deja de ser un pretexto para escribir sobre ello. 

Escrito por Pepe Aedo el 26 de septiembre de 2008 


El miedo a los aviones hizo que, en 1968, Julio Cortázar, Gabriel García Márquez y Carlos Fuentes vivieran una noche bastante peculiar durante un viaje en tren que compartieron desde París a Praga.
dibujo1 Cortázar, García Márquez, Carlos Fuentes y el JazzAl parece los tres célebres escritores del boom de escritores latinoamericanos (sólo faltaba Vargas Llosa que seguramente ama los viajes en avión) se encontraban en el tren, cuando Fuentes le hizo una pregunta casual a Cortázar acerca de la fecha de incorporación del piano en las formaciones típicas de las bandas de jazz.
Según García Márquez, que es quien cuenta esta historia, la pregunta era casual y no pretendía más que llenar algún silencio incómodo. Pero la respuesta de Cortázar fue una extensa disertación acerca de la música de jazz y sus interpretes, que se continuó hasta el amanecer, y que además estuvo condimentada de abundante cerveza y salchichas con papas.
Cortázar, como sabe cualquiera que frecuente sus obras, era gran aficionado, más que eso, un verdadero fanático del jazz, tanto que algunos de sus cuentos más celebres se ambientan en el mundo de los saxofones y las trompetas, el cuento El perseguidor es el ejemplo más notorio.
El destino del tren era París pero el destino a donde llegó la cátedra impartida por Cortázar a sus colegas fue una apología del excelso pianista Thelonious Monk cuando el amanecer marcaba el fin de la noche.
Esta historia la narra García Márquez en el prólogo del reciente libro del mexicano Ignacio Solares sobre el entrañable escritor argentino que se titula  Imagen de Julio Cortázar.

Artículo de Wikipedia
Imágenes de jazz
Vídeos sobre jazz
Noticias sobre jazz
Literatura jazzistica en castellano
Los cien mejores discos de la historia del jazz
A todo jazz - RNE - Juan Claudio Cifuentes, "Cifu"
LOS VEINTE MEJORES ÁLBUMES DEL JAZZ: Del hard bop al jazz fusión por Daniel Herrera y Joaquín Peón Iñiguez


25 DISCOS DE JAZZ: UNA GUÍA ESENCIAL
The following article is a list of CDs containing some of the best jazz recorded in the 20th century. Although we are aware that 65 currently available CDs (25 “essentials” plus other 40) are not enough to summarize the history of recorded jazz, we have tried our best to offer a view as balanced and representative as possible of this music’s first eighty years, or at least a taster of what this diverse and ever-changing music has to offer.

PRESENTACIÓN
Lo que sigue a continuación es una selección de CDs de jazz con grabaciones realizadas entre 1917 y 2000, periodo que hemos dividido en cuatro partes de aproximadamente 20 años. Los discos están agrupados en 25 “esenciales” y 40 “complementarios”, siguiendo un criterio resultante de la combinación de factores que abarcan desde los motivos estrictamente musicales hasta la disponibilidad real en el mercado español, pasando por la calidad de sonido de las reediciones y el equilibrio entre la diversidad y la representatividad en cada periodo.
El desarrollo del jazz está estrechamente ligado al de la industria discográfica. La improvisación, como composición espontánea, convierte al jazz en la más efímera de las músicas, y su rápida evolución y difusión en menos de un siglo no habrían sido posibles sin la tecnología de grabación de sonidos: gracias a ella, el músico aprendiz puede escuchar un mismo pasaje cuantas veces sea necesario, independientemente de la distancia espacial o temporal que le separe del intérprete emulado, con una riqueza de matices de timbre y ritmo imposible de reflejar en papel pautado.
En cuanto al formato en sí, hemos limitado esta selección a las ediciones en CD por ser el soporte más extendido, a pesar de que aún sobrevive el LP y los nuevos formatos de compresión de sonido cobran más fuerza cada día que pasa. Respecto a la disponibilidad de las ediciones, aunque hemos incluido únicamente discos en catálogo, hay que señalar que el CD es un formato que se presta especialmente al mercado de segunda mano, que merece la pena investigar.
Dado el carácter retrospectivo de esta selección, es necesario un breve apunte sobre las reediciones. En todos los casos hemos procurado escoger las publicadas por los propietarios de las grabaciones originales o por sellos de reputación contrastada. El motivo es simple: las reediciones “oficiales” casi siempre ofrecen la mejor calidad de sonido, una consideración nada desdeñable, particularmente cuando hablamos de la música de entreguerras.
La decisión del número de discos que contiene esta selección, 25 más 40, se tomó pensando en quienes quieren empezar a introducirse en esta música. Aunque hemos tratado de cuajar una colección representativa, el jazz –o “los jazz”, como clama la mancheta de la revista francesa “Jazzman”– es demasiado diverso y rico para lograrlo con 65 discos (como referencia, en su “Jazz On Record” el reputado Brian Priestley afirma que una colección de 300 volúmenes apenas sería representativa).
Ha de tenerse en cuenta, además, lo que Dan Morgenstern apunta en su “Living With Jazz”: comparado con todo el jazz que se ha tocado, la parte que se ha recogido en grabaciones vendría a ser una gota en el océano. Añádase que de esa gota de jazz grabado, en su mayoría publicado en discos de 78 o 33 RPM, sólo se ha reeditado en CD una mínima parte, y que de esta mínima parte publicada en formato CD, nosotros hemos desestimado el material descatalogado. La conclusión es que en ningún caso debería entenderse esta lista como una historia del jazz grabado, ni mucho menos como una historia del jazz. Viendo el vaso medio lleno, todos los discos aquí incluidos han superado la prueba definitiva para toda obra de arte, el paso del tiempo, y son un ejemplo de lo que puede dar de sí esta música.
Finalmente, como editor de los textos que siguen, aunque no soy responsable de las opiniones expresadas por mis tres colegas, sí lo soy de las erratas que hayan podido colarse. Tras casi medio año de conversaciones y 700 e-mails a cuatro bandas, sólo me queda agradecer a Agustín, Natxo y Jorge su dedicación y generosidad, y a Pachi Tapiz la publicación de esta guía, que sólo busca contribuir a abrir puertas a un universo musical que es fuente inagotable de satisfacciones y sorpresas.
Que aproveche.
Fernando Ortiz de Urbina

DISCOS ESENCIALES
1917-1942 por Agustín Pérez
  • Louis Armstrong: Hot Fives And Sevens (JSP, 4 CDs)
  • Jelly Roll Morton: Birth Of The Hot (RCA/BMG)
  • Bix Beiberdecke: Vol.1, Singin’ The Blues (Columbia/Sony)
  • Coleman Hawkins: King Of The Tenor Sax 1929-1943 (Jazz Legends)
  • Billie Holiday: Lady Day, The Best Of Billie Holiday (Columbia/Sony, 2 CDs)
  • Count Basie: The Best Of Early Basie (Decca/Universal)
  • Duke Ellington: Never No Lament, The Blanton-Webster Band (Bluebird/BMG, 3 CDs)
...más diez complementarios: King OliverBessie SmithArt TatumBennie Goodman...
1943-1959 por Fernando Ortiz de Urbina
  • Charlie Parker: The Essential Charlie Parker (Union Square Music, 2 CDs)
  • Thelonious Monk: Genius of Modern Music, vols. 1 y 2 (Blue Note/EMI)
  • Lennie Tristano: Intuition (Capitol/EMI)
  • Art Blakey: A Night In Birdland, vols. 1 y 2 (Blue Note/EMI)
  • Miles Davis: Kind Of Blue (Columbia/Sony)
  • Ornette Coleman: The Shape Of Jazz To Come (Atlantic/WEA)
...más diez complementarios: Dizzy GillespieBud PowellSonny RollinsGeorge Russell...
1960-1979 por Ignacio Fuentes
  • Bill Evans: Waltz For Debby / Sunday At The Village Vanguard (Riverside/Fantasy)
  • Eric Dolphy: Out To Lunch (Blue Note/EMI)
  • Albert Ayler: Spiritual Unity (ESP)
  • John Coltrane: A Love Supreme (Impulse/Universal)
  • Herbie Hancock: Head Hunters (Columbia/Sony)
  • Charles Mingus: Changes One / Changes Two (Atlantic/WEA)
...más diez complementarios: Gil EvansOliver NelsonAndrew HillLee Morgan...
1980-2000 por Jorge LG
  • David Murray: Ming (Black Saint)
  • Lester Bowie: The Great Pretender (ECM)
  • Keith Jarrett: Standards, vols. 1 y 2 (ECM)
  • Wynton Marsalis: Black Codes (From The Underground) (Columbia/Sony)
  • Steve Coleman: Def Trance Beat (Modalities Of Rhythm) (Novus/BMG)
  • John Zorn's Masada: Sanhedrin (Unreleased & Alternate Takes 1994-1997) (Tzadik)
...más diez complementarios: Anthony BraxtonDave HollandPaul Motian Bill Frisell...

LOS CULPABLES
Agustín Pérez (EKE BBB) es economista, ha contribuido a diversos proyectos discográficos y es el autor de ladiscografía de Tete Montoliu más completa jamás publicada.
Lamenta haber dejado fuera a Bunny Berigan, Eubie Blake, Cab Calloway, James P. Johnson, Jimmie Lunceford, New Orleans Rhythm Kings, Bennie Moten, Pee Wee Russell, Jabbo Smith, Fats Waller y un largo etcétera.
Fernando Ortiz de Urbina (Fer Urbina) es traductor. Escribe sobre música desde 1993 y ha colaborado con El Diario Vasco (San Sebastián), Radio Euskadi (Bilbao), Jazzwise (Londres), La Tempestad (México) y Teoría (Puerto Rico). Actualmente es el corresponsal en Londres de Cuadernos de Jazz y prepara una discografía de Eddie Costa.
Lamenta no haber incluido a Louis Armstrong y los All-Stars en directo, Teddy Charles, el trío de Nat King Cole, más Miles Davis, Jimmy Giuffre, Woody Herman (1945-46), el Modern Jazz Quartet, el quinteto de Max Roach y Clifford Brown, Sarah Vaughan y Ben Webster con Oscar Peterson.
Ignacio Fuentes (Natxo) es abogado. Dirigió y presentó el programa Jazzteiz en Hala-Badi Irratia de Vitoria entre 1996 y 2003, y ha colaborado con la revista literaria La Botica.
Se le quedaron fuera Jimmy Giuffre, Wayne Shorter, Horace Silver, Archie Shepp, Jackie McLean, Roland Kirk, Hank Mobley, Wes Montgomery, Woody Shaw y Dexter Gordon.
Jorge LG (López de Guereñu) es artista y profesor. En los ochenta y noventa colaboró en distintas asociaciones con programas educativos mixtos de música y arte en Estados Unidos, Francia y Gran Bretaña y escribió artículos sobre arte, música y cultura urbana en Ear Magazine, Sound Journal y publicaciones académicas. En la actualidad dirige su escuela de Arte y Diseño en Bilbao.
Músicos que lamenta haber dejado fuera: Don Byron, Don Cherry, Ornette Coleman y Prime Time, Joe Henderson, Greg Osby, Dewey Redman, Mal Waldron con Steve Lacy o Marion Brown, y Cassandra Wilson.

©Tomajazz, 2005

domingo, 28 de agosto de 2011

Curso personal de novela: La gran novela latinoamericana por Carlos Fuentes




JORDI GRACIA 27/08/2011 El País

 

En Carlos Fuentes no ha desmayado nunca ni el analista ni el cronista de la actualidad política y desde muy antiguo el novelista ha coexistido con el lector de literatura y novela, particularmente latinoamericana. Este volumen tiene algo de recapitulación y de regreso a viejas lecturas centrales del autor y también de los múltiples seguidores de literatura en español. Quizá incluso algún afortunado lector reconozca en lo que es una imprecisa primera parte (hasta la página 300, más o menos) los materiales de algún curso universitario, aunque no se indica en el texto: da igual, porque en todo caso el tono y el formato tiende a ser el de un curso de novela latinoamericana escrito con la fluidez, la amenidad y la ausencia de los habituales enredos gremiales y verbales.





La segunda parte está más cerca de la reunión de reseñas y artículos breves sobre la narrativa más reciente -es decir, en torno a los últimos cuarenta años- y pierde también algo de la personalidad lectora que exhibe Fuentes en la primera, cuando se concentra en una sola novela o un solo autor por extenso, con originalidad, con incursiones frecuentes y jugosas en su autobiografía civil y cede incluso a la confidencia lujosa: su determinación de no conocer a Borges personalmente para preservar "la sensación prístina de leerlo como escritor", la felicidad de conocer a un desarmante Juan Carlos Onetti o las múltiples alusiones a Alfonso Reyes que aparecen en el texto (aunque algún último lector del manuscrito en la editorial debió advertir las repeticiones de anécdotas y hasta frases divertidas, como la de Philip Roth).



El análisis tiene un eje teórico fuerte que se desdibuja en el curso mismo de la lectura, pero está ahí con voluntad de tesis: "Imaginar América, contar el Nuevo Mundo, no sólo como extensión sino como historia. Decir que el mundo no ha terminado porque es no sólo un espacio limitado, sino un tiempo sin límite. La creación de esa cronotopía -tiempo y espacio- americana ha sido lo propio" de esa narrativa. Por razones muy distintas son particularmente brillantes el capítulo sobre Machado de Assis y su Brás Cubas, el de Juan Rulfo y Pedro Páramo -"misteriosa, mística, musitante, murmurante, mugiente y muda"- o la Rayuela de Cortázar enfocada desde las armas de la ironía, el humor y la imaginación porque "fueron, son y serán las del erasmismo en el contrapunto mítico, épico y utópico de la tradición hispanoamericana".



El eje de fondo de las 150 páginas finales está en la voluntad de reconectar la invención nueva con la tradición a través de capítulos y subcapítulos: agrupa en uno la obra de mujeres y otro poco convincente se ocupa del grupo del crack -Volpi, Padilla, Urroz...-, al que acepta llamar así, quizá como desembocadura de la ruta del boom al búmerang: el primero "trajo un humor a contrapelo, implícito, enmascarado, irónico (...), pero sólo el búmerang salió a carcajada limpia por los fueros de la comedia". A la cabeza se viene Bryce Echenique, que lamentablemente apenas sale, pero la alusión quiere valer para buena parte de los posteriores a la sagrada familia (para entendernos). En todo caso, los análisis que allí comparecen van desde alguien que es poco nuevo y muy bueno, como Ricardo Piglia y Blanco nocturno, hasta uno que siendo nuevo tiene una obra ya rotunda, como Juan Gabriel Vásquez. De la "ficción argentina" afirma que es "la más rica de Hispanoamérica", y pese a eso apenas se menciona de pasada a Ernesto Sábato -como si siguiese descolocado en su infierno- y puede que haya alguna lógica implícita en la ausencia de un Manuel Puig, o la mucho más llamativa y extraña del chileno Roberto Bolaño.



lunes, 4 de octubre de 2010

Carlos Fuentes

Carlos Fuentes

Carlos Fuentes

BabeliAmérica- Autor de 'Adán en Edén'

Lunes, 04 de Octubre de 2010 de 16:00 a 17:00
Durante esta semana, Babelia se convierte en BabeliAmérica, una 'maloka cultural-virtual', para festejar la coincidencia en Madrid de casi un centenar de creadores latinoamericanos de todas las artes. Inaugura este ciclo el escritor mexicano Carlos Fuentes, cuya última novela es , que charlará con los lectores sobre la literatura latinoamericana.

Entradas populares

número de páginas