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jueves, 20 de marzo de 2014

Guía para comentario de textos literarios en MasterLengua por Mario López Asenjo

Comentar un texto literario es muchas veces como traducir un texto escrito en un idioma extraño de manera que sea comprensible para todos. Por tanto, tenemos que, paso a paso, descifrar la conexión que existe entre la forma (expresión) y el fondo(contenido). Espero que esta guía para el comentario de textos literarios te sea de ayuda en este fin. 
Para comentar un texto literario seguiremos los siguientes pasos:
  1. Lectura atenta del texto
  2. Localización
  3. Determinación del tema
  4. Determinación de la estructura
  5. Comentario: análisis de la forma a partir del tema
  6. Conclusión
1. LECTURA ATENTA DEL TEXTO
  • Lectura comprensiva. Hay que leer el texto cuantas veces sean necesarias hasta comprenderlo bien. Es imprescindible tener un buen diccionario a mano para consultar aquellas palabras cuyo significado no tengamos claro.
  • Después de esta lectura tenemos que tener ya una idea general del asunto que trata. Puede que esta primer impresión sufra modificaciones totales o parciales cuando pasemos al análisis del texto, pero debemos tener un primer punto de partida.
  • Conviene numerar los versos o líneas de cinco en cinco.
2. LOCALIZACIÓN En este apartado hacemos referencia al autor del texto, el estilo y el movimiento literario en el que se inscribe el texto. Depende del grado de profundidad que queramos dar a nuestro comentario, pero no debería ser un apartado extenso, unas 3-6 líneas bastarían. Lo que tenemos que determinar es:
  • El autor y el movimiento literario concreto con el que está relacionado
  • Señalar el género literario al que pertenece el texto: narración, descripción, diálogo, lírica, exposición…
  • Determinar si se trata de un texto independiente o de un fragmento: en el caso de un texto independiente o completo debemos situarlo dentro de la trayectoria del escritor. Para los fragmentos lo situaremos primero en la obra a la que pertenece y luego ésta, como para en el supuesto del texto independiente, dentro de la trayectoria del escritor
3. DETERMINACIÓN DEL TEMA El tema de un texto debe recoger la idea central o asunto. Debe poderse resumir a una línea en la que también se hará referencia a la intención del autor, si es necesario. El tema del texto debe singularizar ese texto respecto a otros, por tanto evitemos las caracterizaciones demasiado simples y generales, diciendo, por ejemplo, que el tema es el amor, hay que matizar un poco. Ten presente que habrás realizado bien esta tarea si consigues que: el tema del texto esté presente en todas y cada una de las partes del texto. Nota: como truco para sacar el tema podemos resumir en un borrador de pocas frases el contenido del texto. De este modo, solo queda dar el siguiente salto y reducir ese resumen a una sola frase que es en la que se concentrará el tema.
4. DETERMINACIÓN DE LA ESTRUCTURA
4.1. Externa: En poesía: Determinar la estructura métrica, rima, acentuación. En teatro: División en escenas, cuadros o actos, parlamentos, monólogos, apartes y acotaciones. En narrativa: División en párrafos y determinar las formas de expresión ya sean pasajes narrativos, descriptivos, dialogados, exposición o argumentación.
4.2. Interna: Senalamos los apartados del texto siguiendo como criterio la relación de su contenido con el asunto general. Estos apartados no tienen por qué coincidir necesariamente con las estrofas en un poema o con los párrafos en la prosa. El objetivo de esta división en apartados es senalar cómo evolucionan el tema y la intención del autor a lo largo del texto.
5. COMENTARIO: ANÁLISIS DE LA FORMA PARTIENDO DEL TEMA Partimos del principio de que hay una estrecharelación entre el tema del texto y su formaEl tema de un texto está presente en todos los rasgos formales de ese texto. Con la explicación del texto buscamos justificar cada rasgo formal del texto como una exigencia del tema o del movimiento estético al que pertenece. Lo que queremos es demostrar que la expresión utilizada, los recursos retóricos empleados están en relación con el contenido, sirven para intensificarlo y darle la forma que el autor buscaba. En el análisis de un texto debemos a cada paso hacernos la pregunta: ¿por qué esto?, y tratar de justificarlo como una exigencia del tema.
A tener en cuenta  para los textos narrativos y teatrales. 
 1) En la narración Debemos explicar el contenido analizando, si fuera conveniente o necesario, los elementos de la narración que aparecen en el texto:
  • Explicamos cómo es el narrador (para ello observamos su conocimiento de los personajes y su implicación en la acción): omnisciente, objetivo, testigo de los hechos, narrador personaje…
  • Describimos los personajes que aparecen en el texto: ¿cómo son? ¿a qué clase social representan? ¿qué papel desempeñan en la obra? ¿qué punto de vista adopta el autor frente a ellos? Es importante destacar cómo están caracterizados. A este respecto a dos posibilidades: Caracterización directa, lo que de él dice el narrador u otro personaje, o lo que dice él de sí mismo. Caracterización indirecta: solo lo conocemos través de sus actos y de lo que dice.
  • Si es determinante para el tema, debemos senalar el espacio o lugares donde suceden las acciones: aludido o descrito; espacio único o espacio cambiante; real o simbólico; cerrado o abierto; urbano o rural, etc.
  • Lo mismo sucede con el tiempo: el externo, localización de la acción en el tiempo histórico y el interno, la duración de los hechos que se relatan en la narración.
  • Mencionar el orden de la narración: Cronológico, alterado (analepsis o retrospección –proyección hacia atrás- /prolepsis o prospección –proyección hacia delante), circular o paralelístico, etc. y su relación con el tema.
2) En los textos teatrales: Seguimos criterios de atención parecidos a los anteriores para los elemtos del texto teatral que son comunes con la narración. Esto es: los personajes, el espacio y el tiempo. Además analizaremos los elementos propiamente dramáticos como:
  • El diálogo observando sus características: verso / prosa, declamatorio / conversacional; lento (parlamentos largos) / rápido (parlamentos cortos); diálogo dentro del diálogo (se reproduce por un personaje lo que otro u otros han dicho).
  • Las acotaciones: gestualidad, movimientos, vestuario, sonido, decorado, iluminación….
ATENCIÓN: Estas recomendaciones para los textos narrativos y teatrales espero que no nos confundan o nos desvíen del objetivo central del comentario. No se trata de hacer un análisis aislado de los elementos arriba senalados, sino que al explicar el texto debemos tener en cuenta estos elementos e integrarlos en el comentario.
6. CONCLUSIÓN La conclusión no consiste en decir si el texto me ha gustado o no o si es bueno o malo. Esto forma parte solo de la impresión personal y en una conclusión lo más importante es hacer un balance o síntesis general de las observaciones que hemos hecho durante el copmentario. Además, de manera opcional, podemos aportar nuestra impresión personal (insisto, sin recurrir al tipico me ha gustado… o no me ha gustado). Emitiremos un juicio siguiendo unos criterios que pueden ser muy amplios, por ejemplo: el interés del texto, su intemporalidad, su originalidad, su estilo, etc. Debemos elegir un criterio de jucio que haga justicia al contenido del texto y a la intención de su autor.
Fuente Este artículo ha sido eleborada a partir de la Guía para el comentario de textos que se ofrece la web Proyecto Cícerosperteneciente al Ministerio de Educación de Espana. Para la documentación teórica me he valido de un libro que se ha convertido en el abc del comentario de textos. Me refiero a Cómo se comenta un texto literario de Fernando Lázaro Carrter y Evaristo Correa Calderón.
Para ver modelos de textos comentados, os recomiendo los siguientes ejemplos, también de la web Proyecto Cíceros: Prosa, Poesía, Teatro

martes, 20 de noviembre de 2012

Ejercicio sobre un texto literario con rasgos de la lengua oral en recursos.educarex.es


Analiza en el siguiente texto literario los siguientes apartados:


  • Situación comunicativa.  
  • Estructura del texto.
  • Aspectos lingüísticos.
  • Interacción entre emisor y receptor


 
TEXTO.

"Berta repetía curso, así que estaban juntas en la misma clase, 4º A. Pero ya eran amigas de antes por cuestiones de vecindad. Compartían gustos musicales y personales, aunque no en cuestión de chicos. Eso, la mayor, lo consideraba fundamental. Cuando se dejaban llevar por algo, juntas resultaban imparables, una la furia y otra la cautela. Los que las conocían aseguraban que nadie estaba seguro con ellas sueltas y que eran capaces de reírse hasta de sus sombras.

Claro que había días y días.

- ¡Eh! -la asaltó Berta en el patio-. ¿Un domingo malo?
- No, ¿por qué?.
- El sábado estabas de coña y hoy ... pareces colgada de una nube.
- Nada, cosas mías -le quitó importancia.
- Oh, usted perdone, señora. Si son cosas suyas ...
- ¡No seas burra! 
- Pues ya me dirás. ¿Algún problema o cotilleo que una menda deba saber.
- ¿Qué quieres que pase por aquí? -fingió indiferencia .
- Pues también es verdad -se resignó Berta.

Estefanía se mordió el labio inferior. Necesitaba reventar, compartir, confía ... Pero no podía"


 
Jordi Sierra i Fabra
Frontera


sábado, 6 de marzo de 2010

Nanas de la Cebolla - Miguel Hernández- Joan Manuel Serrat



Miguel Hernández en en lenliblog




NANAS DE LA CEBOLLA

La cebolla es escarcha
cerrada y pobre:
escarcha de tus días
y de mis noches.
Hambre y cebolla:
hielo negro y escarcha
grande y redonda.


En la cuna del hambre
mi niño estaba.
Con sangre de cebolla
se amamantaba.
Pero tu sangre,
escarchada de azúcar,
cebolla y hambre.


Una mujer morena,
resuelta en luna,
se derrama hilo a hilo
sobre la cuna.
Ríete, niño,
que te tragas la luna
cuando es preciso.


Alondra de mi casa,
ríete mucho.
Es tu risa en los ojos
la luz del mundo.
Ríete tanto
que en el alma al oírte,
bata el espacio.


Tu risa me hace libre,
me pone alas.
Soledades me quita,
cárcel me arranca.
Boca que vuela,
corazón que en tus labios
relampaguea.


Es tu risa la espada
más victoriosa.
Vencedor de las flores
y las alondras.
Rival del sol.
Porvenir de mis huesos
y de mi amor.


La carne aleteante,
súbito el párpado,
el vivir como nunca
coloreado.
¡Cuánto jilguero
se remonta, aletea,
desde tu cuerpo!


Desperté de ser niño.
Nunca despiertes.
Triste llevo la boca.
Ríete siempre.
Siempre en la cuna,
defendiendo la risa
pluma por pluma.


Ser de vuelo tan alto,
tan extendido,
que tu carne parece
cielo cernido.
¡Si yo pudiera
remontarme al origen
de tu carrera!


Al octavo mes ríes
con cinco azahares.
Con cinco diminutas
ferocidades.
Con cinco dientes
como cinco jazmines
adolescentes.


Frontera de los besos
serán mañana,
cuando en la dentadura
sientas un arma.
Sientas un fuego
correr dientes abajo
buscando el centro.


Vuela niño en la doble
luna del pecho.
Él, triste de cebolla.
Tú, satisfecho.
No te derrumbes.
No sepas lo que pasa
ni lo que ocurre.


Miguel Hernández, 1939

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