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jueves, 26 de febrero de 2015
viernes, 20 de febrero de 2015
viernes, 17 de enero de 2014
Tema 8 – La prosa narrativa del siglo XVI (Temas de literatura de 1º de Bachillerato)
Durante
el siglo XVI el género narrativo tiene un éxito sin precedentes, destacando una
novela idealista de ficción que era utilizada como entretenimiento por esos
nobles y burgueses que empiezan a interesarse por la cultura
en ese siglo.
En el siglo XVI la novela se establece como género literario
definitivamente. Lo más importante fue la aparición de las primeras novelas de
tipo realista (picaresca), y que se enfrentaban a la excesiva idealización de
la novela pastoril o la bizantina.
La prosa
narrativa del siglo XVI presenta una gran variedad en la que destacan
diversos géneros novelísticos caracterizados por su tono idealista y cuya
finalidad era servir de entretenimiento a la nobleza y la burguesía.
Los principales
géneros novelísticos renacentistas son:
1.
Novela de caballerías. Narra las
aventuras de un caballero andante que recorre el mundo enfrentándose a seres
fantásticos en defensa de la justicia y la lealtad, y para demostrar el amor a
su dama. Destaca el Amadís de Gaula.
2.
Novela bizantina. Narra las
aventuras de una pareja de jóvenes enamorados que se ve obligada a separarse,
emprendiendo un largo viaje para reencontrarse. A lo largo del viaje se
enfrentarán a peligrosas aventuras. Destaca Los trabajos de Persiles y
Sigismunda, de Cervantes, aunque es del siglo XVII.
3.
Novela pastoril. En estas
obras, en las que apenas hay acción, unos pastores cultos e idealizados cuentan
sus desventuras amorosas en una naturaleza idílica. Destaca La Diana,
de Montemayor, y La Galatea, de Cervantes.
4.
Novela morisca. Narra
aventuras entre moros y cristianos en los tiempos de la Reconquista. El ejemplo
más destacado es la anónima Historia del Abencerraje y la hermosa Jarifa.
Todos
estos subgéneros novelísticos se caracterizan por su tono idealista, que
implica una serie de características comunes:
1.
Aparecen personajes y sucesos inverosímiles (pastores cultos, sucesos maravillosos...).
2. Ambientes
y paisajes idealizados según los gustos de la época: naturaleza idealizada,
gusto por parajes exóticos y lejanos.
3. Abundancia
de estereotipos: caballero andante siempre heroico, pastores siempre son
cultos...
Por otro
lado, tenemos la novela picaresca,
muy distinta a las anteriores, por su tono
realista. La literatura castellana acogió el género picaresco durante un
periodo de unos cien años. Las dos principales novelas de este subgénero (el Lazarillo
--anónimo--, y el Guzmán de Alfarache --de Mateo Alemán--), fueron publicadas en
el siglo XVI, pero la mayoría ya pertenece al siglo XVII.
La novela picaresca consiste en una narración autobiográfica, pero
habitualmente ficticia. Está contada en primera
persona. El protagonista-narrador es un personaje que vive en la marginalidad, próximo o introducido en
la delincuencia, según los casos, pero la mayoría de las veces totalmente
inmerso en ella.
La novela
picaresca se desarrolla en episodios,
en las cuales la vida del pícaro presenta distintas situaciones o etapas. A
través de ellas se va descubriendo su realidad social, pero de forma cómica e
incluso satírica a veces. Estas situaciones suelen estar conducidas por la miseria y el hambre, algo que resultaba real y extendido en la época, no sólo
por toda la Península Ibérica, sino también por el resto de Europa. Los
lectores no se sentían ajenos a esas situaciones, pues las conocían e
identificaban con el vivir de sus contemporáneos, de ahí que las narraciones,
aunque ficticias, tuvieran un fuerte componente de credibilidad.
Originalmente
la novela picaresca constituyó también una forma de protesta contra aquella sociedad española, cuyas máximas virtudes
descansaban en el honor y la limpieza de sangre.
Aparte de los señalados, las novelas picarescas tuvieron sin embargo pocos rasgos más en común. Así, la condición social de cada autor y las personalidades eran muy diferentes, e igualmente lo eran las intenciones de sus obras. Tales intenciones apenas coinciden en algo, por ejemplo, entre las del autor anónimo del Lazarillo --posiblemente un judío converso--, y las de Quevedo (Historia de la vida del Buscón llamado Don Pablos), o Mateo Alemán (el Guzmán de Alfarache).
En unos
casos se utilizaba al pícaro para satirizar, burlar y criticar la sociedad en
la que se desenvolvía; en otros constituía un medio moralizador y forma de
expresar la moraleja, tras el escarmiento del pícaro por sus malas andanzas.
A mediados
del siglo XVI se publica El Lazarillo de Tormes (1554),
una obra anónima y que inició el género conocido como novela
picaresca. El Lazarillo es
una obra realista de crítica social que contrasta con la novela idealista
de moda en la época.
Debemos
destacar los siguientes elementos del
Lazarillo:
• Autor.
Aunque hay diversas teorías lo cierto es que se desconoce el autor de la
obra, ya que ocultó conscientemente su nombre por las críticas que hace a la
Iglesia en el libro.
• Argumento.
Toda la obra está estructurada como una enorme carta que Lázaro escribe a
un personaje desconocido al que se refiere como “Vuestra Merced” para
explicarle su situación actual en la que corren rumores sobre la infidelidad de
su mujer con el Arcipreste que le da trabajo. Para que se entienda esta
situación, Lázaro relata los aspectos más importantes de su vida: sus orígenes
humildes y sus vivencias con diferentes amos, entre los que destacan un ciego
cruel, un clérigo avaricioso y un escudero pobre obsesionado por la honra.
• Estructura.
La obra se divide en un prólogo y siete tratados, en los que Lázaro
sirve a varios amos, narrándose, con gracia e ingenio, no exentas de dureza, sus
estancias con cada uno de ellos. Su extensión es muy diferente, ya que los
tres primero son mucho más largos, posiblemente porque son los más importantes,
ya que forman el carácter y la personalidad del protagonista.
Algunos
rasgos de El Lazarillo se convertirán en características de la novela
picaresca:
1. El
protagonista narra su vida en primera persona, contándonos desde el presente
cómo ha llegado a esa situación y las dificultades por las que ha pasado.
2. El
protagonista es un antihéroe que va aprendiendo y evolucionando de sus
experiencias. Procede de una familia sin honra y la sociedad en la que vive
exige que robe, mienta y sea espabilado para poder sobrevivir.
3. Realismo
en los personajes, los ambientes y las situaciones, lo que contrasta con
las novelas idealistas de moda en la época.
4. Se
lleva a cabo una crítica de la sociedad de la época.
5. El final
de la novela es abierto, lo que permite escribir continuaciones.
De forma inmediata el Lazarillo gozó de un enorme éxito. Pocos años después de su
aparición fue traducida varios idiomas. Tuvo una serie de continuaciones. En
España, sin embargo, fue incluido en 1559 por la Inquisición en el Índice de libros prohibidos, de tal
forma que si existió alguna publicación fue clandestinamente. La primera de las obras mutiladas se publicó
en 1573, con el título de Lazarillo de Tormes castigado o Lazarillo
de la Inquisición; el hecho hace suponer que el autor ocultó su nombre
deliberadamente.
En 1599 se publicó el primer
libro del Guzmán de Alfarache, obra de Mateo Alemán dividida en dos partes; la primera ya citada
con el título de Primera parte de Guzmán de Alfarache; y la segunda, publicada en
1604, con el título de Segunda parte de la vida de Guzmán de
Alfarache, atalaya de la vida humana.
Fue la segunda novela picaresca después de la publicación
del Lazarillo,
pero su éxito fue incluso mayor que este.
Aunque perteneciente al mismo género que el Lazarillo
de Tormes, el Guzmán presenta claras diferencias: esta
pretende ser una obra moralizante,
función que encajaba en los nuevos tiempos reinantes en España a finales del
siglo XVI, en los que la vida social y espiritual había sido altamente
influenciada por la Contrarreforma
católica.
Esta obra resulta incluso más dura que el Lazarillo en cuanto a la crítica social, pero en este caso tal
crítica se realiza desde las posiciones contrarreformistas, que eran muy
diferentes a las planteadas por el autor anónimo del Lazarillo, que las exponía
de forma satírica y burlesca.
jueves, 16 de enero de 2014
Tema 7 - La poesía renacentista (Temas de Literatura de 1º de Bachillerato)
1.
Temas
y tópicos
La revolución temática y formal
de la poesía renacentista del siglo XVI no es una continuación natural de las
tendencias iniciadas en el siglo XV, sino que fue introducida por Boscán y Garcilaso como novedad, a
imitación de los autores clásicos, pero sobre todo de grandes poetas del
Renacimiento Italiano. El poeta italiano Petrarca
se convierte en modelo, a quien todos los autores de la época tratan de imitar.
Los nuevos temas y formas se
pueden agrupar en dos tendencias:
a) La poesía
profana, cuyos temas son el amor platónico y la mitología. Su mayor
representante es Garcilaso de la Vega y, en la segunda mitad del siglo,
Fernando de Herrera.
b) La poesía
religiosa (ascético-mística), que busca el camino de perfección que lleva
al encuentro y a la unión mística con dios por medio del amor platónico y la
naturaleza se convierten en elementos simbólicos. En la poesía mística destacan
Santa Teresa de Jesús y San Juan de la Cruz; en la ascética Fray Luis de León.
1.1.
Los
nuevos temas de la poesía.
El amor, naturaleza y mitología
son los tres temas más habituales de la lírica renacentista. Amor y naturaleza
son temas ampliamente tratados en la lírica de todos los tiempos; lo único que
varía, según la época, es su enfoque y tratamiento.
- El amor. Es un amor neoplatónico y espiritual, algo perfecto y casi siempre inalcanzable. El neoplatonismo plantea que la belleza exterior de la mujer es imagen de la belleza interior, y ésta es, a su vez, imagen de la belleza de Dios. Por tanto, La mujer amada aparece idealizada y es símbolo de todas las perfecciones de la naturaleza (como muestra de la belleza divina). Pero es un amor imposible, doloroso y lleno de complicaciones. Se suele desarrollar a través de los tópicos (Locus amoenus y Descriptio Puellae).
Tiene su origen en el Cancionero de Petrarca (s XV), el primer poeta que supo recopilar toda la
tradición cancioneril del amor cortés para reformularla en una poesía que
servía para expresar sentimientos y no era, como en la época medieval,
únicamente un medio para el lucimiento del poeta dentro de estrictos patrones
compositivos. Por ello, se le considera el primer poeta moderno.
- La mitología. Los antiguos relatos mitológicos, procedentes de la cultura grecolatina, se utilizan o bien para ejemplificar una situación amorosa, o bien como recurso embellecedor y de lucimiento del poeta.
- La naturaleza. No es un tema en sí, pero es el espacio ideal para que se desarrolle el amor. Se trata de una naturaleza también idealizada, bella y armónica. Al igual que la belleza de la mujer, la naturaleza aparece idealizada y es muestra de la perfección divina. Los elementos de la naturaleza se identifican con el poeta enamorado y sienten lo mismo que él.
Se desarrolla a través del tópico
del Locus Amoemus, de esta
manera, en los poemas de amor, la
naturaleza en la que se desarrollan es casi siempre la misma: un verde campo
con flores y pájaros cantando, donde hay un río o fuente de agua limpia y el
amante recuerda a la amada tumbado a la sombra de un árbol.
1.2.
Tópicos
Todos estos temas se suelen
presentar mediante tópicos o fórmulas que expresan ideas de valor universal y
que se han ido repitiendo a lo largo de las distintas etapas literarias desde
su primer uso en la literatura clásica. Estos son algunos de los más habituales
en el Renacimiento:
|
Tópico
|
Significado
|
|
Carpe
diem
Vive el momento
(Y una variante: Collige Virgo rosas
- recoge joven las rosas-)
|
El paso del tiempo y la
llegada de la muerte. Mientras ésta no llega, hay que vivir y aprovechar el
presente y la juventud.
|
|
Locus
amoenus
El lugar ameno
|
El paisaje
idóneo en el que se va a vivir el amor. Destaca la serenidad, el equilibrio
de los elementos de la naturaleza, que llegan a identificarse con los sentimientos humanos.
Es el reflejo del Parnaso, un lugar estereotipado que sigue el siguiente
patrón: un campo verde poblado de flores, con una fuente o un riachuelo de
cristalina agua, un árbol en medio del prado para que el enamorado pueda
recostarse en su tronco y meditar siempre en un día soleado
|
|
Beatus
ille …
Feliz aquél…
|
El aprecio
de la vida tranquila del campo, frente a la agitación de la vida en la ciudad
y sus preocupaciones.
|
|
Aurea
mediocritas
El dorado término medio
|
El gusto y
la satisfacción por lo sencillo, lo cotidiano, lo que se posee… frente al
deseo irresponsable de riquezas.
|
|
Descriptio
puellae
Descripción de la amada
|
La
descripción de la belleza ideal de la mujer amada. Se sigue habitualmente un
orden descendente: el cabello, la frente, los ojos, la nariz, la boca, el cuello… Y reproduce casi
siempre un mismo patrón de belleza: pelo rubio, frente despejada, ojos
grandes, mirada serena, nariz y boca proporcionadas, hombros estrechos,
caderas redondeadas, manos delicadas y piel blanca.
|
2.
Métrica
y subgéneros poéticos
2.1.
Las
nuevas formas en la poesía renacentista
Se introducen nuevas formas
métricas de origen italiano. La
poesía anterior española usaba mayoritariamente el verso octosílabo, la
cuaderna vía o el dodecasílabo, durante el Renacimiento, Garcilaso de la Vega
introduce el endecasílabo (once
sílabas) y el heptasílabo (siete
sílabas), versos semidesconocidos en España. Su éxito fue total y rápido, de
manera que un siglo más tarde el endecasílabo será el verso más utilizado por
la poesía barroca.
Como decimos, las estrofas renacentistas más frecuentes
se componen de versos endecasílabos y/o heptasílabos, y son:
Terceto. Estrofas de tres versos endecasílabos que suelen
presentarse en forma encadenada. La rima es consonante. Esquema métrico: ABA
BCB CDC…
Soneto. Catorce versos endecasílabos distribuidos en dos cuartetos
y dos tercetos. Rima consonante. Esquema métrico: ABBA ABBA CDC DCD (con
variante el los tercetos: CDE CDE)
Octava real. Ocho versos endecasílabos con rima consonante. Esquema
métrico ABABABCC.
Lira. Cinco versos heptasílabos y endecasílabos con rima
consonante. Esquema métrico: 7a 11B 7a
7b 11B.
Silva y estancia. La silva es una sucesión de versos endecasílabos
y heptasílabos en número indeterminado que riman al gusto del poeta. Si el
poeta fija una determinada estructura que se va repitiendo a lo largo de todo
el poema, entonces se denomina estancia.
2.2. Los subgéneros poéticos
Entre los subgéneros poéticos más
frecuentes predominan:
Égloga. Composición en la que el poeta expresa sus sentimientos
mediante el diálogo entre pastores. Tema amoroso ambientado en una naturaleza
idealizada.
Elegía. Composición sin
esquema formal fijo, aunque se suele escribir en tercetos encadenados.
Tema: expresión por parte del poeta de su dolor por la muerte de una persona.
Oda. Poema de tono solemne en el que el autor trata temas diversos,
ofreciendo su punto de vista personal, sus ideas y pensamientos. Los temas
suelen ser: alabanza de personalidades, lo sencillo y cotidiano frente a las
riquezas, el aprecio por la vida presente, la llegada de la muerte…
Epístola. Composición en la que el poeta se dirige a una persona,
real o ficticia por medio del intercambio de cartas. Sirve para que el poeta
comunique ideas, situaciones, hechos… a un amigo ausente.
3.
Garcilaso
de la Vega
3.1.
Vida
Miembro de familia noble, Garcilaso de la Vega nació
hacia 1501. Toda su vida se desarrolló alrededor de la Corte, al servicio del
emperador Carlos V. Desempeñó misiones diplomáticas, fue soldado y visitó más
de una vez Italia, donde conoció a los más famosos poetas y humanistas, que le
pusieron en contacto con la nueva sensibilidad renacentista. Se casó con Elena
de Zúñiga, con la que tuvo dos hijos, pero su gran amor no correspondido fue Isabel Freyre, dama portuguesa del
séquito de la reina (y que inspiró muchas de sus poesías amorosas a veces
trasmutada en el nombre de Elisa).
Garcilaso murió prematuramente en 1536 a causa de las
heridas sufridas en el asalto a una fortaleza cerca de Milán.
Garcilaso de la Vega encarna el ideal del caballero renacentista (como Cervantes o Lope de Vega),
en el que conviven las armas (soldado) y las letras (escritor). Sin embargo,
esta dualidad no influyó en su poesía que refleja sólo el tema del amor tomando
como modelo a Petrarca.
3.2 Obra
La obra poética de Garcilaso es breve: escribió
treinta y ocho sonetos, cinco canciones, tres églogas, dos elegías y una
epístola. No publicó ni un solo verso en vida. Al morir su amigo Juan Boscán,
la viuda de éste imprimió los textos de ambos en un solo volumen. Pronto sus
poesías se publicaron aparte, y comenzó el reconocimiento de su genialidad, que
no ha parado hasta nuestros días.
Garcilaso es un poeta fundamental en el renacimiento
español. Él es quien reintroduce y populariza el verso de once sílabas y las
estrofas italianas como el soneto, la lira o los tercetos. Desde entonces estas
formas estróficas son parte de la tradición española.
El tema casi exclusivo de Garcilaso es el amor. Es la gran fuerza capaz de dar
sentido a la vida; pero, a menudo, es también algo inalcanzable y doloroso.
Junto al amor, ocupa un lugar muy especial la naturaleza expresada por medio de tópicos. Es el lugar
ideal donde se desarrolla el amor, que puede cambiar según los sentimientos
amorosos expresados. Por último, los temas mitológicos también aparecen en su
obra. Garcilaso se sirve de personajes y temas mitológicos grecolatinos como
pretexto para expresar sus propios sentimientos o bien como elementos
comparativos para resaltar la belleza de la persona amada.
3.3. Estilo
Garcilaso
emplea un estilo equilibrado en sus
composiciones; esto quiere decir que es culto y refinado, pero sin afectación ni excesiva retórica,
escribe con naturalidad, seleccionando un léxico bello, pero de uso común, sin
muchos neologismos. Se trata ya de un español muy próximo al que empleamos en
la actualidad, desligado de términos y soluciones fonéticas medievales que no
han sobrevivido con el tiempo.
4.
Poesía
de la segunda mitad del siglo XVI
Dentro de la poesía italianizante creada por Garcilaso
surgen dos corrientes en la segunda
mitad del siglo XVI:
a. Una
de inspiración propiamente italiana,
o petrarquista: esta es más sensual y sonora. La inspiración es amorosa, emplea
sobre todo la égloga, el soneto y la canción, y siguen la línea marcada por
Garcilaso
b. Otra
de inspiración clásica u horaciana:
es más sobria, prefiere la lira y
otras composiciones de verso corto, los temas son morales y religiosos (aunque
enmascarados en un marco amoroso), y el tipo de composición preferido es la oda.
Sin embargo, no se trata de corrientes estrictamente
enfrentadas. La oda fue empleada originalmente por los seguidores de la
primera, y los temas morales-religiosos de los segundos se nutren de la
sensualidad y el tono amoroso propio de la poesía petrarquista. Con todo, la
primera corriente fue representada por la llamada Escuela sevillana, liderada por Fernando de Herrera, y la segunda
se conoce como Escuela salmantina de
Fray Luis de León.
4.1. Fernando de Herrera
Seguidor de la poesía garcilasista, sin embargo, su
verso ha evolucionado y ya no busca la sencillez y falta de afectación sino que
anticipa la complejidad del barroco.
Practicó las principales formas (sonetos, églogas,
canciones, elegías…) casi siempre de tema amoroso.
Como dato, fue uno de los pocos poetas españoles del
Renacimiento y Barroco que publicó un libro de poemas en vida (Algunas obras de Fernando de Herrera,
1582)
4.2. Fray
Luis de León y San Juan de la Cruz
El segundo
renacimiento español, esto es, la etapa del reinado de Felipe II, en la que
España se “cierra” al exterior y lidera la contrarreforma es una época de gran
religiosidad (se publicaron durante el Siglo de Oro más de tres mil obras
religiosas). Las obras religiosas se catalogan en dos grandes grupos: las ascéticas, que eran guías didácticas y
venían de la tradición medieval; y las místicas
nacidas en el Renacimiento.
Fray Luis de
León es uno de los escritores más importantes de la segunda fase del Renacimiento español junto Su obra forma parte de la literatura ascética de la segunda mitad
del siglo XVI y está inspirada por el deseo del alma de alejarse de todo lo
terrenal para poder alcanzar a Dios, identificado con la paz y el conocimiento.
Los temas morales y ascéticos dominan toda su obra.
Fray Luis de León no vio publicada su obra durante su
vida, la primera edición que tenemos de su obra es la que hizo Quevedo en 1631,
cuarenta años después de la muerte de Fray Luis.
La poesía de Fray Luis presenta tres fuentes principales: la Biblia, el humanismo renacentista y el
clasicismo. Como catedrático de Sagrada Escritura, conoce la Biblia como
mensaje revelado, de origen divino, y como obra artística. De la Biblia
proviene esa búsqueda de la paz y armonía interiores en unión con la divinidad.
Como hombre del Renacimiento, conoce los nuevos recursos formales de la poética
italiana dentro de la tradición de Petrarca. Fray Luis escogerá una de las
estrofas de aquella corriente poética -la lira- para expresar su pensamiento
poético. Como humanista, beberá en la tradición clásica en varias fuentes: el
neoplatonismo y el estoicismo. Los autores clásicos también le influirán, en
especial Horacio, cuyas traducciones configuran la poética de sus poemas
originales y da a la oda una nueva dimensión. La obra más influyente de Horacio
fue el Beatus ille (Feliz aquel).
San Juan de la
Cruz es un prototipo de escritor
místico, de una persona que experimenta unas intensas vivencias religiosas
y pretende comunicarlas a un círculo de compañeros con inquietudes similares,
entre los que destacan varias figuras femeninas, como Santa Teresa de Jesús. En tal empeño creativo se ve abocado a
asumir las corrientes espirituales, estéticas y literarias de su época -finales
del Renacimiento- y a llevar al extremo los recursos del lenguaje poético,
especialmente en lo relativo al uso de los símbolos.
Amante del silencio, pero maestro de la palabra, como artista adelantado al
momento histórico que le correspondió vivir, sus poemas han influido en los
principales poetas españoles de todos los tiempos.
miércoles, 15 de enero de 2014
Tema 6 - La LITERATURA en el Renacimiento (siglo XVI). Introducción (Temas de Literatura de 1º de Bachillerato)
El
Renacimiento es la época siguiente a la Edad Media e inició lo que se conoce
como Edad Moderna. Desde luego, el
Renacimiento con respecto al mundo medieval supuso una auténtica revolución en
todos los sentidos de la vida: político, religioso, cultural, artístico, etc. La
llegada del Renacimiento a España en el siglo XVI coincidió con un periodo de profundos cambios, muchos de los cuales
ya se iniciaron en el siglo XV (Prerrenacimiento) como ya vimos:
1. Transformaciones
políticas. Se consagra el Absolutismo, es decir, el poder absoluto de un
rey que unifica varios reinos bajo su mandato. Además, el Descubrimiento de
América convertirá a España en la principal potencia mundial durante este siglo
y el siguiente.
2. Transformaciones económicas y sociales.
Continúa el desarrollo de las ciudades y de la burguesía, que se ve reforzado
por la expansión económica que propicia el Descubrimiento de América. Además,
la nobleza se transforma y empieza a interesarse por la cultura. No obstante,
en la segunda mitad del siglo la miseria y la pobreza empiezan a llegar a la
población.
3. Transformaciones
culturales:
• La invención de la imprenta y la creación de las
universidades facilita, como ya comentamos, el acceso a una cultura que siempre
había estado en manos de la Iglesia.
• España se abre a Europa y empieza a tener en
cuenta las nuevas corrientes culturales y de pensamiento, como el Humanismo, que es el movimiento
ideológico del Renacimiento. Por humanista se entiende al intelectual de la
época que conoce perfectamente el latín y recupera la cultura grecolatina, mal
conocida durante la Edad Media; estudian y publican los textos de los autores
clásicos, que se convierten en modelos.
1.1. La religión en el siglo XVI. Estos
profundos cambios no implicaron que la Iglesia perdiera su gran poder. Así,
podemos distinguir dos etapas bien diferenciadas en el Renacimiento español:
1. La primera mitad del siglo XVI, bajo el
reinado de Carlos I (1516-1556). Se caracteriza por ser una etapa de
modernidad y apertura a Europa. Un momento de gran desarrollo cultural en el
que llegan a España las nuevas corrientes culturales y de pensamiento que
florecían en Europa. Esta primera mitad se encuentra protagonizada por los
poetas de la llamada Escuela Italianizante, sobre todo Garcilaso de la Vega y
Juan Boscán, que son los introductores de las nuevas formas y temas italianos.
2. La
segunda mitad del siglo XVI, bajo el reinado de Felipe II (1556-1596). La
iglesia ve con peligro la Reforma protestante que se estaba llevando a cabo en
Europa y contraataca con la denominada Contrarreforma
(Concilio de Trento) y que produce un momento de aislamiento hacia el exterior.
Así, se rechazan las transformaciones realizadas en la etapa anterior y se
vuelve a la religiosidad y a los valores tradicionales. Es en esta etapa cuando
surge la Inquisición y comienzan a perseguirse los libros, pensamientos y
personas que se consideraban “peligrosos” para la religión. Empieza también la
persecución de los “impuros de sangre”.
1.2. El Humanismo. El Renacimiento
nació en el norte de Italia en el siglo XIV, y desde allí se difundió a toda
Europa, para llegar a España en el siglo XVI. El Renacimiento es fruto de la
difusión de las ideas del humanismo, que determinaron una nueva concepción del
hombre y del mundo. La semilla del Renacimiento es el Humanismo, un movimiento
cultural que se caracteriza por poner al hombre como centro de todas las cosas.
Resumimos
en el siguiente cuadro las principales características del pensamiento
humanista y las diferencias que plantean con respecto al pensamiento medieval:
|
PENSAMIENTO
HUMANISTA
|
PENSAMIENTO
MEDIEVAL
|
|
El ser humano
es el centro de todas las cosas (antropocentrismo).
|
Dios es el centro de todas las cosas (teocentrismo).
|
|
Como
consecuencia, se producen importantes avances en las ciencias. La fe y la creencia en los dogmas dejan paso a la
razón, la curiosidad y el espíritu crítico, que serán la base de la ciencia
moderna y de los grandes descubrimientos geográficos, que cambiaron el mundo.
|
Como consecuencia, se persiguen algunos avances
científicos acusados de herejía.
|
|
Interés por
disfrutar de la vida y la belleza, por conocer al ser humano, al mundo que lo
rodea y a su historia (importancia de las culturas griega y latina).
Vida = goce. Carpe diem.
|
Interés por la vida eterna. La vida terrenal sólo es
un camino para llegar a la vida eterna, que es la que realmente importa
Vida
= valle de lágrimas...
|
|
Como
consecuencia, las artes tratan de reflejar la vida y la belleza.
|
Como consecuencia, las obras artísticas están
impregnadas de didactismo.
|
|
El arte
empieza a interesar por sí mismo y se asocia con la cultura, por lo que
empiezan a surgir numerosos artistas y mecenas que los protegían y ayudaban.
|
El arte interesa únicamente como medio para enseñar
algo.
|
|
La cultura
se extiende a un mayor número de personas. Surge así un nuevo ideal de noble,
el cortesano renacentista, que además de ser un buen guerrero debe ser culto
y conocedor del arte.
|
La cultura está en manos de la iglesia. El resto de
la población, incluida la nobleza, era prácticamente analfabeta.
|
|
Se admira
profundamente la Antigüedad Clásica. Por ello, se tratará de imitar a las
antiguas Grecia y Roma en todos los niveles: temas, mitos, estética,
literatura, pensamiento...
|
|
2. LA LITERATURA: temas y géneros.
2.1. LOS TEMAS DE LA LITERATURA
RENACENTISTA. Las circunstancias sociales, históricas y culturales
determinan los temas principales:
2.1.1. El
amor. El Renacimiento descubre la belleza del cuerpo humano y exalta las
sensaciones placenteras. Es, por tanto, un amor más sincero que el amor cortés.
El amor que recoge la literatura renacentista sigue el modelo de Petrarca. Es
un amor platónico que ennoblece al enamorado porque, a través de la amada, se
acerca a la perfección; pero a la vez, produce insatisfacción y melancolía,
pues en general es un amor no correspondido.
2.1.2. La
naturaleza. El paisaje hermoso e idílico suele ser el marco en el que se
desarrollan novelas y poesías de amor. La naturaleza es el símbolo de la
perfección y de la vida sencilla y natural. En la literatura se presenta
idealizada, como escenario amable (en latín, locus amoenus) o como reflejo de los estados de ánimo del poeta, el
bucolismo. La naturaleza cobra protagonismo en composiciones como las églogas,
poemas en que unos pastores hablan de sus amores en un ambiente natural idealizado,
y en las novelas pastoriles.
2.1.3. La
mitología. Se recuperan los mitos clásicos, especialmente aquellos
relacionados con el amor, dan un tono pagano y nuevo a la literatura
renacentista. Doble uso de la mitología:
a) Recreación de mitos. (Recuperación de la
cultura grecolatina, rasgo de escritor culto, embellecer el poema.)
b) Comparación del estado anímico del yo poético
con alguno de los mitos.
- Los mitos más utilizados son:
Orfeo, Ícaro/Faetón, Sísifo/Tántalo/Prometeo,
Leandro, Ave Fénix, Dafne, etc.
2.1.4. El
mundo caballeresco. La Edad Media pervive en la novela de caballerías, en
las que encontramos héroes y hazañas idealizados que suelen alejarse de la
realidad.
2.1.5. El
sentimiento religioso. La religión vuelve como tema en la segunda mitad del
siglo XVI, como ya comentamos. Los temas renacentistas (sobre todo el amor y la
naturaleza) se siguen tratando, pero ahora desde un punto de vista religioso
(p.ej. el amor a Dios).
2.2. PRINCIPALES GÉNEROS LITERARIOS DEL
RENACIMIENTO
2.2.1. Lírica.
Se desarrolla tremendamente gracias a la adopción de temas y formas métricas
italianas. Podemos distinguir dos momentos que se corresponden con las etapas
del Renacimiento español:
• Poesía
italianista: Garcilaso de la Vega.
• Poesía
religiosa: Fray Luis de León y San Juan de la Cruz.
2.2.2.
Prosa. Tras una primera mitad de siglo en la que únicamente se crean
historias idealizadas de amor y caballeros, nuestra prosa empieza a dar unos
frutos tremendamente originales:
• Novela
idealista: destacan las novelas de caballerías.
• Novela
realista: nace con El Lazarillo.
2.2.3.
Teatro. Este género, casi inexistente en la Edad Media, empieza a
desarrollarse y a separarse de lo religioso con autores como Lope de Rueda.
La literatura renacentista castellana
Introducción al Renacimiento Español por A. Robert Lauer (Oklahoma University )
- Actividades y guía de lectura de la poesía de Garcilaso de la Vega en Materialesdelengiua.org
- Lectura de poemas de Fernando de Herrera y Garcilaso en Poemas-del-alma.com
- Página dedicada a Garcilaso en el CVC
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