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viernes, 30 de marzo de 2012

Lengua, inglés y prostitución


Publicado por Andrés Valdés - www.diarioinformacion.com
Martes, 27 de marzo del 2012
Los catedráticos Manuel Alvar y Félix Rodríguez muestran en la universidad la influencia de las prostitutas y de la lengua de Shakespeare en palabras y falsos anglicismos que se usan en el idioma

El español actual debe parte de su riqueza a dos fuentes insospechadas: el llamado 'oficio más antiguo' y el idioma de la Gran Bretaña. Manuel Alvar, miembro de la Real Academia Española y el catedrático de la UA Félix Rodríguez analizaron en la Universidad de Alicante las aportaciones de ambos universos al léxico castellano.

El español ha tomado prestado muchas palabras y expresiones de uso cotidiano de dos fuentes tan diversas como son el mundo de la prostitución y el idioma anglosajón. La UA ha acogido días atrás las jornadas Neologismos, falsos anglicismos y léxico especializado en las XIV Jornadas de Estudios de Lingüística en homenaje a Covarrubias en la UA, en las queel catedrático de Lengua de la Complutense y miembro de la RAE Manuel Alvar Ezquerra y el catedrático de Filología inglesa de la UA Félix Rodríguez referenciaron muchos ejemplos de esta influencia en sus conferencias.

Meretriz, celestina, carcavera, barbacanera, cabra, mula o loba son algunos términos que se usaban en el siglo XVII español para decir prostituta y en, muchos casos, especificar «cómo prestaba sus servicios», como explicó el académico Alvar. El catedrático ha recogido estas muestras «fundamentalmente de los diccionarios de Antonio de Nebrija y Sebastián de Covarrubias», así como en algunos glosarios de español «franceses y también alguno inglés». De ahí salió el material para su ponencia Para la historia del léxico marginal: los nombres de las prostitutas en el Siglo de Oro.

Porque en este orden social en el que «eran los Reyes Católicos quienes cobraban los impuestos de los burdeles», el ejercicio de la prostitución y del lenocinio estaba tan extendido que las rameras de más edad «acababan trabajando de alcahuetas o celestinas» mientras que las prostitutas más jóvenes y en ejercicio tenían «nombres distintos según su lugar de trabajo». Así, Alvar distingue entre las barbacaneras, que esperaban a los soldados debajo de los torreones de las murallas, las carcaveras, que consolaban a los viudos en las fosas de los cementerios e incluso la meretrix, prostituta «casi honesta» o de «alto standing»", que tenía «sólo dos o tres clientes de buen nivel».

«Era un oficio muy regulado: se llamaban mujeres públicas porque algunas ejercían de pueblo en pueblo buscando en los establecimientos a sus clientes, siempre después de haber pagado una tasa a la administración pública, es decir, al municipio», explica Alvar.

En el homenaje a Covarrubias, autor en 1611 de uno de los primeros diccionarios del español, el Tesoro de la Lengua Castellana o Española, el catedrático Félix Rodrígez, lexicógrafo del Diccionario del Sexo y el Erotismo, aportó por su parte ejemplos de «palabras que parecen tomadas del inglés» y que sin embargo no se usan en la lengua de Shakespeare.

Es el sorprendente y conocido caso de autoestop, una forma de viajar que en inglés se dice hitchhike, ejemplo que Rodríguez compara con el del audífono o sonotone, que «en inglés es hearing aid».

«Cuando la pelota toca la red en tenis se dice let, pero nos ha sonado lógico que sea net, red, por lo que lo decimos así». Sustituir su fonética no es la única manera de crear «falsos anglicismos», apunta Rodríguez. Uno de los mecanismos habituales para construirlos es el de abreviar incluso más que los ingleses y decir clériman en vez de clergyman suit para el traje de los curas, pádel en lugar de paddle-tenis o córner en vez de corner kick. Rodríguez define este sistema como «seudoanglicismos semánticos».

También existen falsos anglicismos relacionados del mundo de la prostitución, como night club, que «para ellos es más un cabaret de espectáculos, mientras que nosotros lo hemos convertido en un fino y sofisticado burdel».

Rodríguez ve también «formaciones híbridas como by the face (por la cara) o por si las flies (por si las moscas), e incluso invenciones sin base inglesa como qué heavy o montar un show.

domingo, 29 de enero de 2012

Aprender inglés (monólogo de El Club de la Comedia)




Buenas noches. Yo no sé hablar inglés. Eso sí, domino maravillosamente el "guachimeri". No se rían, ustedes también, a ver no se saben esa canción: "Guachimerimerimeri, guachimerimeriwon" o esa otra de "Triner, triner nai, a guachimeri meri meri meri...". Todos sabemos que eso no es inglés, pero disimulamos y ¿por qué? Pues porque casi todos hemos fracasado intentando aprenderlo, si, yo creo que España es un punto negro como el triángulo de las bermudas en el que por algún motivo misterioso es imposible aprender idiomas, bueno como es imposible que seamos puntuales o que aprendamos a hablar en un tono mas bajito, idiosincrasia lo llaman.

Pero señores ahora resulta que hay que aprender inglés porque el inglés es el idioma que está de moda, antes estuvo el francés, el alemán, hasta el ruso tuvo su momento, todos menos el portugués, ¿ustedes recuerdan algún anuncio de trabajo que pusiera: "Imprescindible portugués"?

Yo empecé a estudiar inglés pues como empieza todo el mundo: con unos fascículos, ¿quién no hay intentado aprender inglés con una buena colección de fascículos? ¿Eh? Que te compras el número uno y el número dos con las tapas de regalo y que te enseñan a decir: Monday, que es lunes. Luego se te pasa el tercero, el cuarto, el quinto y cuando vas a comprar el sexto, ya van por el Sunday, que dices: ¡Coño! ¿¿Ya es Domingo?? Que semana más corta tienen los ingleses! También te dicen que tienes, como se llama?, un tutor nativo permanente, y dónde estaba el señor permanente cuando le llamé a las cinco de la mañana para preguntarle cómo se decía en inglés: como me vuelvas a tocar el culo te parto las piernas cara gamba.

Pues claro, como con los fascículos me di cuenta de que no iba a ninguna parte, decidí matricularme en una de esas academias que dicen que vas a aprender inglés en un mes, ¡o menos! ¡Y sin estudiar! Que yo dije: ¡ésta es la mía! Esto va a ser por hipnosis! Pero no, llegué allí y estaba el tutor nativo que me recibió muy sonriente y me dice: (con acento anglosajón) Buenas tarde Fíde, bienvenido, a tu clase de íngles, y dije: ¡anda! ¡Pues como vaya a aprender inglés como éste tío castellano! 

Yo creo que en España no aprendemos idiomas ni con los métodos mas sofisticados, ¿eh? Bueno, ahora las academias han puesto ordenadores, que te pones unos cascos, un micro y tu tienes que repetir: (acento espaolalgo) Helló Mr Peter, Helló Mr Joseph, This is my house. Cómo quieren que aprendamos inglés con ése método! ¿Se imaginan ustedes a los ingleses aprendiéndose español así?: Hola Don Pepito, Hola Don José, Pasó usted por mi casa? Por su casa yo pasé.

Para mí, para mis adentros, esto de las academias de inglés es el cuarto misterio de Fátima! Porque vamos a ver, si nadie aprende y de verdad te devuelven el dinero como dicen, de qué viven?

Lo que está claro, es que en España, es un punto negro como decía antes, y lo que viene a demostrar esta tésis que defiendo es que ni siquiera los extranjeros que vienen a nuestro país consiguen aprender el castellano correctamente, ahí tienen a Michael Robinson, ¿qué idioma habla Michael Robinson?, y ¿Rafaella Carrá? ¿Quién entiende a Rafaella Carrá? ¿Y eso les ha impedido tener éxito en nuestro país? ¡No! ¿Por qué? ¡Pues porque aquí tenemos asumido que en España aprender idiomas es imposible! ¡Claro! 

Bueno, ejem, (mirando a los lados y acercándose) el sinvergüenza que le enseñó castellano a Doña Sofía, si alguien le conoce por favor que le diga que le devuelvan el dinero. Ahora, el caso más sangrante es el de Gunila, ¿cuántos años puede llevar Gunila en España? ¡Aunque su ex marido es español y tampoco se le entiende! 

¡Y no obstante nos siguen pidiendo idiomas para todo! ¿Sabes lo que pasa? Que luego la gente miente, a ver, no hay nada mas que mirar los curriculums, al final de todos los curriculums pone: Idiomas, inglés, Nivel, conversación. Que digo yo, dependerá de la conversación porque si te hablan de las ostras hostiles, ¡te han jodido! Y en definitiva yo creo que si fuéramos sinceros tendríamos que poner: Idiomas, inglés, Nivel, Tarzán. No hay mas que vernos, cuando un pobre guiri se nos aproxima para preguntarnos:

- Por favor, el museo del prado
- Bua, es facilísimo, es very very very fácil. Verás, you here, museo del prado here, strí, ¿esa? Down, bueno, ¿el corte inglés? El corte como tú, el corte inglés, ya sabes, sí, ese pues pues por allí preguntas majete.

Oye, puesto a mentir, chico, a por todas, ¿sabes? ¿Idiomas? Todos. Alemán: Aufindensen, Italiano: Hola Rafaella, Ruso: Putin, Francés: Mmm, Mónica Lewisky. Buenas noches.

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