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jueves, 28 de febrero de 2013

Soluciones: palabras tónicas y palabras átonas I (Blog de lengua española)


A continuación encontrarás subrayadas y en negrita las palabras tónicas. Solamente comento las más importantes. El ejercicio contiene en total cien palabras y la nota máxima es diez, por lo que deberás descontar 0,1 puntos por cada palabra tónica o átona que hayas errado.
1. Te tengo dicho que no vuelvas  solo a estas horas. [El pronombre te pertenece a la catergoría de los pronombres átonos. Tengo dicho son verbos, por lo que son tónicos. La conjunción que es átona. No es un adverbio, por lo que se pronuncia con su propio acento. Solo es un adjetivo, o sea, pertenece a una de las clases de palabras típicamente tónicas. Los demostrativos, como estas, son tónicos. Horas, como buen sustantivo que es, se pronuncia tónico].
2. Cuando tengas tiempoven a recoger un sobre que tengo aquí para ti. [Cuando es átono lo mismo si funciona como conjunción que si funciona como relativo. Un es un indefinido y estos son tónicos. Que es aquí un pronombre relativo, por lo que es átono. Ti, aunque se escribe sin tilde, es un pronombre término de preposición y estos son siempre tónicos].
3. Nunca digas de esta agua no beberé. [La única palabra átona de esta oración es la preposición de].
4. Aquel es el colegio donde estudié de pequeño. [Aquel es un demostrativo y esto son tónicos también cuando funcionan como pronombres, como en este caso. Es se pronuncia tónico como cualquier otro verbo. Donde es aquí un relativo que se pronuncia átono].
5. ¡Pero qué locuelo! [Los exclamativos como qué se pronuncian tónicos].
6. Dice que andes lo que andesno te andes por los Andes.
7. Nuestro líder avanzaba con decisión, aunque no supiera adónde iba. [Los posesivos son átonos, por lo que nuestro se pronuncia sin acento propio].
8. Yo me compré un todoterreno rojo para llevar a los niños al colegio. [Los pronombres personales en función de sujeto, como yo, son tónicos].
9. Haz bien los ejercicios de palabras tónicas y palabras átonas. [La conjunción y, naturalmente, es átona].
10. Una cosa es lo que se escribe y otra, lo que se pronuncia.

sábado, 3 de diciembre de 2011

Palabras tónicas y palabras átonas



No todas las clases de palabras se comportan igual respecto del acento prosódico. Es una idea muy extendida que “todas las palabras se pronuncian con acento”. Sin embargo, esto solo es así cuando se emiten aisladas. En la cadena hablada, unas son tónicas y otras, átonas. Voy a explicar a continuación la diferencia entre unas y otras centrándome en los casos generales. Ya habrá tiempo de ocuparse de las excepciones.
Palabras tónicas son las que cuentan con un acento prosódico que recae sobre alguna de sus sílabas. Palabras átonas, en cambio, son las que carecen de acento propio en la cadena hablada. Estas últimas, en consecuencia, se tienen que apoyar en una palabra tónica para su pronunciación. La siguiente oración contiene ejemplos de unas y otras:
(1a) Miré por la ventana y vi un frondoso castaño
Si lees la oración (1a) en voz alta, advertirás que es así como se distribuyen los acentos y se agrupan las palabras:
(1b) mi porlabenna i ún fronso kasño
Suelen ser tónicas las palabras significativas, es decir, las que tienen significado léxico. Es fácil comprobar que en (1b) se pronuncian tónicos los sustantivos ventana y castaño, los verbos mirar y ver, y el adjetivo frondoso. Sustantivos, verbos y adjetivos son las tres clases de palabras típicamente tónicas. También suelen ser tónicos los adverbios, por ejemplo, todavía en la siguiente secuencia:
(2a) Un castaño todavía joven
(2b) ún kasño todajóben
Para las restantes clases de palabras ya hay que ir diferenciando casos. Dentro de los pronombres, se pronuncian con acento propio los que funcionan como sujeto (yo, tú, él, etc.) y como término de preposición (mí, ti, sí, etc.):
(3a) Tú lo quieres para ti
(3b)  lokiéres para
De entre los determinantes son tónicos, entre otros, los indefinidos (por ejemplo, un, algún, ningún y todas sus variaciones de género y número), como en la palabra inicial de (2b) arriba, y los demostrativos (este, ese, aquel y sus variantes).
Tienden a ser átonas, por su parte, las palabras con función gramatical. Esto es lo que les ocurre a las preposiciones (a, de, con, por, para, sin, etc.). Son también átonos algunos determinantes, como el artículo (el, la, los, las) y los posesivos antepuestos al nombre: mi, tu, su, nuestro, vuestro. En (4b) se representa la pronunciación átona del artículo la, la preposición de y el posesivo nuestro:
(4a) La finca de nuestro abuelo
(4b) lafínka denuestroabuélo
Son átonas, asimismo, las conjunciones, como que y aunque en los siguientes ejemplos:
(5a) Veo que progresas
(5b) o keprogrésas
(6a) Aunque cueste, lo lograré
(6b) aunkekuéste lologra
Dentro de los pronombres hay división. Antes nos hemos referido a algunos de los que son tónicos, pero también los tenemos inacentuados, empezando, naturalmente, por los denominados pronombres átonos (me/nos, te/os, se, lo/los, la/las, le/les) y continuando por los relativos (que, cuando, donde, como, etc.). Obsérvense en (7b) el pronombre me y los relativos donde y que:
(7a) La ciudad donde me encuentro, que es Cáceres, es patrimonio de la humanidad
(7b) laziudád dondemenkuéntro keés zeres és patrinio delaumanidád
Hay que tener cuidado, eso sí, para no confundir los pronombres relativos con sus contrapartidas exclamativas e interrogativas, que se pronuncian y escriben con acento (¡Qué bonito!, ¿Dónde vives?).
Ser capaz de distinguir entre palabras tónicas y palabras átonas es fundamental para todo el que quiera entender las reglas de acentuación, especialmente las relativas a la tilde diacrítica. Manejarse con soltura en esta parcela es, asimismo, imprescindible para quienes han de hablar en público, pues de otro modo es imposible lograr una buena locución. También importan estas nociones, y mucho, a los estudiantes de español como lengua extranjera que deseen lograr una pronunciación aceptable. Los rasgos prosódicos, como el acento y la entonación, son fundamentales para que el discurso sea percibido como natural y entendido correctamente. Pueden tener más peso, incluso, que la correcta realización de los fonemas individuales. Si con esto no te he convencido de la importancia de esta distinción, ya no sé qué más se podría hacer.

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