Mostrando entradas con la etiqueta Revista Pionero. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Revista Pionero. Mostrar todas las entradas

sábado, 4 de febrero de 2012

DEL IDIOMA: UN CAMPO CELESTE (2)


Publicado 02/02/2012
María Luisa García Moreno
Revista Pionero, Cuba.

El griego, lengua de una cultura que ejerció una enorme influencia en toda la civilización occidental, también ha dejado una profunda huella en nuestra lengua y, en particular, en el campo semántico relativo a la astronomía o ciencia de los astros. Sin embargo, es bueno aclarar que parte importante de esa herencia lingüística nos llega a través del latín, pues no olvides que los griegos fueron dominados por los romanos, proceso en el cual estos asimilaron la cultura griega.
Por ejemplo, el propio nombre de esta ciencia, astronomía procede en última instancia del griego astronomía, de ástron, «estrella» + nomía, nómos, «ley, norma»; de ahí que la astronomía sea la «ciencia que estudia el universo, los astros, los planetas y las nebulosas; investiga el tamaño, la composición, la posición y el movimiento de los cuerpos celestes». De ese término se derivan astronómico, astrónomo y ya en el siglo xx, astronauta, de astro + nautés, «marino», término que define al «miembro de la tripulación de una nave espacial».

Asteroide, de asteroeidés, «con forma de estrella o de astro», está formado por ástron, «estrella» + -eidés, «forma» y denomina al «astro pequeño que orbita alrededor del Sol, especialmente entre Marte y Júpiter». Astrolabio   viene de astrolábion, «antiguo aparato para medir la posición de los astros», del griego lambáno, «yo tomo la altura».

También proceden del griego cosmos, de kósmos, que significa «orden, estructura, adorno: el universo visto como un todo»; cósmos; cosmogonía, «estudio del origen y formación del universo», procedente de kosmogonía, formada por kósmos, «mundo, universo» + gónos, «creación» y cosmografía, «ciencia que realiza mapas del universo», viene de kósmos + -grafía, «descripción, escritura, tratado».

El término eclipse del griego ékleipsis, «desaparecer», se refiere al bloqueo parcial o total de la luz de un cuerpo celeste, cuando pasa detrás o a través de la sombra de otro: en un eclipse solar, la Luna se interpone entre el Sol y la Tierra. En un eclipse lunar, la Luna entra en la sombra de la Tierra.

Aunque muchos otros términos como apogeo, bólido, fase, halo, meteoro, planeta… proceden del griego, quiero cerrar con dos curiosidades, en las que se aprecia la imaginación de los antiguos:

Cometa, del griego kométes, significa «cabellera larga» y da nombre al «objeto del sistema solar consistente en un núcleo denso de gases congelados y polvo, que desarrolla un halo luminoso y una cola cuando está cerca del sol». Como sabes, es también sinónimo de papalote, que procede del náhuatl papalotl, y quiere decir «mariposa».

Por su parte, la voz galaxia quiere decir «conjunto vasto de estrellas, gases y polvo que unidos por la gravedad» y también «Vía Láctea»; procede del griego galaxías, que significa «relativo a la leche», a su vez derivado de gála, gálaktos, «leche». Curioso, ¿verdad?

DEL IDIOMA: UN CAMPO CELESTE (1)


Publicado 02/02/2012
María Luisa García Moreno
Revista Pionero, Cuba.

Como sabes, la astronomía es la «ciencia que trata de cuanto se refiere a los astros, y principalmente a las leyes de sus movimientos». Procede del latín astronomĭa, y este del griego y recoge también el campo semántico que define el vocabulario relacionado con el espacio exterior, el cual se puede agrupar en tres series básicas: astros y planetas, instrumentos de observación y exploración, y cosmología, origen y evolución del universo.
Muchas de las palabras que componen este extenso campo semántico proceden del latín o el griego y otras, de lenguas como inglés, francés, ruso, las lenguas árabes. Hoy veremos algunas de las que proceden del latín.

Por ejemplo, constelación, formada de la combinación del elemento compositivo com-, con- + stellare, stella, «estrella», denomina un «conjunto de estrellas» y, especialmente, aquellas que tienen formas mitológicas, como Casiopea, la Osa Mayor y otras. Como se infiere de la anterior explicación, también estrella «cuerpo celeste brillante», procede de esta lengua muerta, así como su derivado estelar, de stellaris, «relacionado con las estrellas».

Igual procedencia tienen firmamento, de firmamentum, «bóveda celeste, apoyo» y «espacio exterior, cielo estrellado por la noche» y espacio, de spatium, «extensión que contiene toda la materia existente», «espacio exterior», y el adjetivo espacial «relacionado con el espacio».

Lo mismo sucede con equinoccio, de aequinoctium, de aequus, «igual» + nox, noctis, «noche», palabra que define el momento en que, por hallarse el Sol sobre el Ecuador, los días son iguales a las noches y cambia la estación: equinoccio de primavera (21 de marzo), equinoccio de otoño (23 de septiembre).

Idéntico origen tienen el término que da nombre al sol, de sol, solis, «astro central de la Vía Láctea, de cualquier estrella» y solar, de solaris, «del sol» y al que nombra al satélite de la Tierra o de otro planeta: luna, relacionada con lux, «luz», así como sus derivados lunar, de lunaris, “de la luna”; lunático, de lunaticus, originalmente «que vive en la luna», aunque hoy se refiere a «quien padece locura, no continua, sino por intervalos».

Universo, de universus, y este de unus, «uno» + versus, «girado», significa «todo lo que existe» y universal, «perteneciente o relativo al universo», «que pertenece o se extiende a todo el mundo, a todos los países, a todos los tiempos»; mundo, de mundus, «la Tierra o cualquier otro planeta» y sus derivados mundial y mundano, «perteneciente o relativo al mundo» y también «que frecuenta las fiestas y reuniones de la buena sociedad» y orbe, de orbis, «redondez, círculo; esfera terrestre o celeste» y sus parientes órbita, de orbita, orbis, «orbe, camino de un astro en su movimiento de traslación»; nebulosa, observatorio y satélite también proceden del latín, lengua muerta —porque hoy nadie la habla— que, como ves, permanece bien viva en nuestro idioma.

Entradas populares

número de páginas