En tanto que de rosa y de azucena se muestra la color
en vuestro gesto, y que vuestro mirar
ardiente, honesto, con clara luz la
tempestad serena;
y en tanto que el
cabello, que en la vena del oro se escogió,
con vuelo presto por el hermoso
cuello blanco, enhiesto, el viento mueve,
esparce y desordena:
coged de vuestra
alegre primavera el dulce fruto
antes que el tiempo airado cubra de nieve la
hermosa cumbre.
Marchitará la rosa
el viento helado, todo lo mudará la
edad ligera por no hacer
mudanza en su costumbre.
GARCILASO
DE LA VEGA
....
Cuando seas muy vieja, a la luz de una vela
y al amor de la lumbre, devanando e hilando,
cantarás estos versos y dirás deslumbrada:
Me los hizo Ronsard cuando yo era más bella.
No
habrá entonces sirvienta que, al oír tus palabras,
aunque ya doblegada por el peso del sueño,
cuando suene mi nombre la cabeza no yerga
y bendiga tu nombre, inmortal por la gloria.
Yo
seré bajo tierra descarnado fantasma
y a la sombra de mirtos tendré ya mi reposo;
para entonces serás una vieja encorvada
añorando
mi amor, tus desdenes llorando.
Vive ahora, no aguardes a que llegue el mañana,
coge hoy mismo las rosas que te ofrece la vida.
"El Club de los Poetas Muertos" (Dead Poets Society, 1989) es una película que me gusta poner en las tutorías de 4º de la ESO. Creo que es la edad propicia para entender la película y plantearse alguno de los temas universales que han inquietado al individuo, cuya reflexión nos ha llevado a crecer humanamente.
Desde le punto de vista puramente cinematográfico, la película no es redonda, en absoluto; incluso su guión oscarizado tiene deslices inquietantes. No es el momento de juzgar con severidad estas faltas. ¡Extraigamos a la vida -la película- todo el meollo!
Empieza en la Academia Welton un nuevo curso académico y ,con él, se incorpora al claustro de profesores el señor Keating, antiguo alumno del centro, profesor de literatura, que ama la poesía y su profesión.
El espectador enseguida percibe cómo es el ideario del colegio, asentado sobre cuatro pilares: "Tradición, honor, disciplina y grandeza". Estos valores se van a ver pronto amenazados por el nuevo profesor, que va a cambiar la vida de un pequeño grupo de estudiantes ("La nueva promoción del Club de los Poetas Muertos), desde el momento en que, como un susurro, sus oídos escuchan la máxima horaciana de Carpe Diem. Este mensaje irá calando en los muchachos que van a comprender de inmediato el sentido de "aprovechar el día", rompiendo con las normas establecidas por el colegio y las familias, y cuestionando la autoridad y el conservadurismo. Keating les enseña a pensar por sí mismos, a plantearse la vida, a ser libres y distintos, a conocerse para interpretar el mundo. El "experimento" (algunos aspectos recuerdan al teatro experimental de Buero Vallejo) da algunos resultados positivos: unos, vencen la timidez; otros, llegan a conocer el amor; algunos, descubren el mundo de la escena; unos pocos, cuestionan el poder... Pero, finalmente, el peso de la tradición es tan grande que la utopía se derrumba; aunque... ¡Oh Capitán, mi Capitán...!... podemos seguir mirando la vida desde distintas perspectivas o... una mirada única.
Emilio Monte Hernanz
Algunos textos de la película
Poema que John Keating hace leer a uno de los alumnos para iniciarles a la poesía
«Para que las vírgenes aprovechen el tiempo»
Coged las rosas mientras podáis
Veloz el tiempo vuela
La misma flor que hoy admiráis
mañana estará muerta
... ... ...
«Carpe diem»
«Carpe diem» es una frase latina que literalmente significa cosecha el día, también significa disfruta el día, fue acuñada por el poeta romano Horacio (Odas, 11.8):
En la película:
«...el día de hoy no se volverá a repetir. Vive intensamente casa instante, lo que no significa alocadamente, sino mimando cada situación, escuchando a cada compañero, intentando realizar cada sueño positivo, buscando el éxito del otro, examinándote de la asignatura fundamental: el Amor. Para que un día no lamentes haber malgastado egoístamente tu capacidad de amar y dar vida».
... ... ...
Fragmento de un poema de Walt Whitman citado por Keating en clase
¡Oh mi yo!
¡Oh vida de sus preguntas que vuelven
del desfile interminable de los desleales,
de las ciudades llenas de necios!
¿Que de bueno hay en estas cosas,
oh mi yo, mi vida?
... ... ...
Poema de Alfred Lord Tennyson recogido en el Diario de reuniones
Venid amigos
No es tarde
para buscar un mundo muevo,
pues sueño con navegar
más allá del crepúsculo
y, aunque ya no tengamos
la fuerza que antaño
movió cielos y tierra,
somos lo que somos:
un mismo temple
de corazones eróticos
debilitados por el tiempo, pero
voluntariosos para luchar,
buscar y encontrar
y no rendirse.
... ... ...
Del Diario de las reuniones del «Club de los poetas muertos»
Fui a los bosques porque quería vivir a conciencia