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viernes, 4 de agosto de 2017

Joël Dicker

Biografía de Joël Dicker

Escritor suizo, Joël Dicker estudió Drama en París, pero volvió a Suiza donde estudió Derecho en la Universidad de Ginebra. Dicker ha desarrollado su carrera en lengua francesa, siendo ganador de premios como el Goncourt des Lycéens, el Lire o el Grand Prix de la Academia Francesa

Dicker se dio a conocer al ganar el Prix des Ecrivains Genevois, un premio destinado a destacar manuscritos sin publicar. Tras este éxito, su primera novela, Los últimos días de nuestros padres, fue publicada en Francia. Pocos meses después se publicó también La verdad sobre el caso Harry Quebert, que se convirtió en todo un fenómeno de ventas a nivel internacional. 

Su obra ha sido traducida a más de treinta idiomas y con La verdad sobre el caso Harry Quebert inició su andadura en el mercado en castellano. (http://www.lecturalia.com/autor/17413/joel-dicker)

Otros enlaces de interés

jueves, 26 de julio de 2012

Las mejores series de televisión basadas en libros por Alfredo Álamo



Alfredo Álamo el 16 de julio de 2012 en Lecturalia
Justified
Si bien los libros suelen ser asociados al cine, es cierto que desde hace muchos años es la televisión la que ha sido capaz de desarrollar un lenguaje propio para adaptar sus bases literarias. Y es que la televisión permite dos vertientes de las que el cine no es capaz: por un lado es posible seguir el argumento de un libro en concreto sin tener que condensar la historia en menos de dos horas y, además, es capaz de coger un personaje principal y, al mismo tiempo que sigues los libros, ir intercalando y enriqueciendo la narración con nuevos hilos argumentales.
Aunque ahora se dice que la televisión está viviendo una edad de oro, ya hace años que las adaptaciones televisivas de calidad lograban unos altos niveles de audiencia y popularidad. En 1977 se estrenó en la televisión británica Yo Claudio, basada en la obra de Robert Graves, y que podríamos considerar como un referente a la hora de adaptar una obra literaria.
Aunque si hablamos de series de televisión y personajes literarios es inevitable hacerlo de Sherlock Holmes, uno de los puntales de la ficción popular en los últimos cien años. Sus adaptaciones a la televisión han sido muy numerosas y de diversa calidad, aunque habría que destacar dos grandes momentos: el Holmes de 1984 de la ITVprotagonizado por Jeremy Brett y el Sherlock de 2011 de la BBC en la que el guionista Steven Moffat actualiza al mito gracias a la interpretación de Benedict Cumberbatch.
El género negro y detectivesco es muy dado a la ficción televisiva. Personalmente destacaría la serie Inspector Morse, creada a partir de los libros de Colin Dexter, que se alargó 23 años -y que tuvo hace poco un homenaje en forma de tv-movie, así comoWired in the Blood, basada en los personajes de Val McDermid. Clásicas son también lasseries de Poirot y la señorita Marple, como no podía ser de otra forma.
Pero avancemos en el tiempo y dejemos a los clásicos a un lado. De entre las más conocidas en la actualidad podemos destacar sin ningún género de dudas títulos comoDexter, cuyo psicópata original es creación de Jeff Lindsay, los vampiros sureños deTrue Blood, de Charlaine Harris o Bones, de Kathy Reichs. Tenemos también Las crónicas vampíricas, de L.J. Smith o Gossip Girl, el megaculebrón adolescente sacado de las novelas de Cecily von Ziegesar.
¿Y las rarezas? También las hay, no os penséis que todo son series tan conocidas. A mí me gusta mucho Justified, sacada de un personaje de Elmore LeonardJeckyll, también adaptada por Steven Moffat, o la versión más reciente del Red Riding Quartet, de David PeaceThe Dresden Files, de Jim Butcher, no acabó de cuajar aunque se deja ver, no así como la infame versión de Cuentos de Terramar que le prepararon a Ursula K. Leguin.
¿Y vosotros? ¿Conocéis alguna adaptación más? ¿Qué títulos echáis en falta de nuestra lista? Recordad que sois vosotros los que hacéis grande estos artículos con vuestras aportaciones en los comentarios.
 Autores relacionados:
Cecily von Ziegesar
Charlaine Harris
David Peace
Elmore Leonard
Jeff Lindsay
 Libros relacionados:
El oscuro pasajero
Gossip Girl: Cosas de chicas
Raylan
Yo, Claudio

miércoles, 18 de julio de 2012

"Parodias literarias" por Gabriella Campbell (Lecturalia)


Gabriella Campbell 
El Jobit
Si tuviéramos que hacer recuento de todos esos géneros que podrían considerarseparásitos, es decir, todos aquellos que se aprovechan del éxito de determinados temas para vender unos cuantos ejemplares, la lista sería larga sin duda. Desde manuales esotéricos que se mueven en el farragoso terreno entre lo científico y lo inventado; libros de dietas o de autoayuda que vomitan datos recopilados de otros mil libros de dietas o autoayuda; libros rápidos inspirados por el superventas más reciente; o extensas autobiografías de personas que jamás han escrito más de tres palabras seguidas; todo nos indica que el mundo del libro no es siempre un cúmulo de literatura enriquecedora. Dentro de esta tendencia a apuntarse a la última moda, produciendo un número determinado de palabras para enviar a imprenta antes de que el público cambie de foco, aparecen de manera continua las obras paródicas, aquellas que aprovechan el éxito de un libro para crear otro muy similar de carácter humorístico.
Algunas de estas obras paródicas no ofrecen mucho más una vez superadas las primeras risas por el ingenioso título, ya que se limitan a copiar de modo casi íntegro el texto de la obra original, modificando nombres de personajes y lugares y poco más. Pero sí ha habido obras que han mantenido calidad suficiente como para gozar, por sí mismas, de gran aceptación entre el público lector. Uno de los ejemplos más conocidos es el del libro de 1969 Bored of The Rings (que en España publicó Devir con el nombre Sopor de los anillos, ya en el 2002, aprovechando el tirón de las películas de Peter Jackson). Parece ser que Devir se especializa en este tipo de parodias, ya que también es responsable de la publicación en español de McAtrixStar Warped: La juerga de las galaxias El Jobit, escritas por el anglosajón Adam Roberts bajo el pseudónimo deA. R. R. R. Roberts No son, ni mucho menos, las únicas parodias realizadas de estos libros y películas, como tampoco hay una única parodia de la conocidísima saga de Harry Potter, (aunque destaca la serie de Barry Trotter). Por supuesto también han aparecido títulos en formato cómic, como Harry Pórrez, creado por nombres del tebeo tan conocidos como Enriquecarlos o Vergara.
Y el más reciente en apuntarse al carro de la parodia ha sido el escritor estadounidenseAndrew Shaffer, quien se ha basado en el nuevo fenómeno literario Fifty Shades of Grey, una trilogía erótica de tintes sadomasoquistas que se originó como fanfiction de Crepúsculo y que está arrasando en Amazon. Shaffer ha escrito 50 Shames of Earl Grey(Cincuenta vergüenzas de Earl Grey, suponemos que con Earl Grey se refiere al popular té de origen británico), mostrándose crítico de la naturaleza comercial y endeble de la obra original. Sin embargo, la parodia es, en cierta manera, un homenaje, y podría decirse que la parodia legitima, hace más real, a la obra original. Puede que Shaffer, en el fondo, le esté haciendo un favor a E. L. James al reírse de su obra. Y de paso, se hace con unos cuantos dólares a su costa.
Está claro que sólo hemos mencionado algunos ejemplos de un género muy extenso. ¿Con qué parodias os habéis divertido más?
 Autores relacionados:
A. R. R. R. Roberts
 Libros relacionados:
El jobit
Star Warped. La juerga de las galaxias

domingo, 15 de julio de 2012

Tiempo para leer (Lecturalia)


Gabriella Campbell el 10 de julio de 2012 en Lecturalia
Tiempo - Libro
Hay personas a las que no les gusta leer. Esto es así y tenemos que aceptarlo, por mucho que nos cueste comprenderlo a los que no podemos vivir sin devorar libros, ya sean de ficción, de ensayo o de poesía. Puede deberse a que en el colegio les obligaron a leerse El Quijote con doce años y todavía tienen pesadillas con tomos gigantes por las noches, puede ser que no hayan encontrado un libro que les resulte realmente apasionante, puede ser que se criaran en una casa en la que no había ni una sola obra literaria, o en un entorno en el que leer estaba mal visto. Aunque nuestro primer instinto puede ser el intento de evangelización que suele acompañar al lector feroz (el tradicional “eso es que no has leído tal libro de tal autor”), debemos controlar nuestro afán de proselitismo y aceptar que no todos comparten nuestra pasión exacerbada.
Un caso aparte es el de los que se excusan con el consabido “yo es que no tengo tiempo para leer”. Los que se valen de esta respuesta son, con frecuencia, personas que en su juventud fueron ávidos lectores, pero que con la exigencia de un trabajo, una casa que mantener, una vida familiar y miles de eventos más que se empeñan en despejar de libros nuestra mesita de noche, ya no disponen de tranquilidad para sentarse y disfrutar de una buena obra. En este par de artículos me gustaría señalar algunos trucos, sugerencias e ideas que podrían ayudar a este tipo de exlectores (a no ser, claro, que se trate simplemente de una mera excusa de aquellos que nunca han leído pero prefieren no admitirlo). Recordad que leer tiene muchísimos beneficios (como podéis ver aquí, o aquí), así que merece la pena hacer un pequeño esfuerzo extra.
Hay dos formas fundamentales de encontrar tiempo para la lectura (y esto, claro, es aplicable para cualquier otra actividad). Por un lado, puedes asignarle un periodo de tiempo fijo a esto de leer, como puede ser una media hora justo antes de dormir. Pero si realmente crees que no tienes posibilidad ni de hacer eso, puedes intentar robarle tiempo a otras actividades.
-Primero, piensa en todas esas pequeñas cosas que haces que realmente no te aportan nada. Cronometra el tiempo que pasas en las redes sociales, por ejemplo, te sorprenderá ver cómo poco a poco se va acumulando y probablemente descubras que les dedicas mucho más de lo que querrías admitir. Lo mismo puede decirse del email, del móvil, o de la televisión. ¿Seguro que no podrías dedicarle unos diez minutos de ese tiempo a la lectura?
-Ten el libro a mano. Descubrirás que hay montones de pequeños momentos cotidianos en los que puedes leer mientras realizas tareas que apenas requieren de tu atención (hervir agua, esperar a que se llene una bañera, ¡hasta cepillarte los dientes!). Y no hablemos ya de leer mientras caminas. No lo recomendaría por motivos de seguridad, pero seguramente recordaréis este artículo en el que lo describíamos. Para todo esto vienen bien los libros pequeños y fáciles de manejar, o algún lector electrónico resistente a manchas y a golpes ocasionales.
En la segunda parte del artículo continuaremos con nuestras sugerencias para encontrar tiempo para leer.

Tuiteratura: La deconstrucción de los clásicos


Alfredo Álamo el 7 de julio de 2012 en Lecturalia
Tuiteratura
¿Qué podría pasar si unimos elementos tan dispares como grandes obras de la literatura y una red social como Twitter? Pues, ni más ni menos, que un resultado para muchos inesperado: La tuiteratura (twitterature para los ingleses que inventaron el término), un curioso experimento que se atreve a dar un enfoque jamás visto a obras que parecían no admitir nuevas interpretaciones.
El ejemplo más conocido de esta tuiteratura la tenemos en la adaptación de Hamlet en la que cada miembro del elenco tenía su propia cuenta de Twitter. Así @Julieta tuiteaba desde su balcón, buscando a su @Romeo, mientras @montescos y @capuletos se cruzaban no pocaspalabras.
Sin embargo, esta forma de tuiteratura no va más allá de una representación diferente del clásico de Shakespeare. Curiosa, divertida e interesante, pero quizá al usar una obra de teatro la sensación de cambio no sea igual que si hubiera sido una novela. Otra de las formas de esta nueva tendencia es resumir en menos de 20 tuits, y de una manera comprensible, algunas de las obras más conocidas de la literatura. Aquí no consiste el reto en escoger frases y acortar sinopsis, sino en unir esa cercanía que tieneTwitter con el espíritu de la obra en cuestión.
Puede parece que me lo estoy inventando, pero en realidad esto corresponde a un libro, Twitterature: The World”s Greatest Books in Twenty Tweets or Less (Tuiteratura: Los libros más grandes del mundo en veinte tuits o menos) de Alexander Aciman y Emmett Rensin. En la contra podemos encontrar un gran ejemplo:
@Hamlet: WTF is doing Polonius behind the courtain? (¿Qué coño hace Polonio detrás de la cortina?)
Ni que decir tiene que la obra tiene un gran componente humorístico, aunque, según sus autores, no pretenden que todos los tuits sean el mejor chiste del mundo. Hay mucha ironía y humor negro en estas páginas. De entrada, muchos críticos literarios se han horrorizado con esta deconstrucción de los clásicos. ¿Qué os parece a vosotros?¿Os animáis con El Quijote, por ejemplo?
@Quijote: Que te repito que son gigantes @Sancho
@Sancho: Que no mi señor @Quijote que son molinos. Ahora le mando un DM con las fotos.
@Quijote: Paso, yo cargo. #vivalacaballería
@Sancho: LOL
 Autores relacionados:
William Shakespeare
 Libros relacionados:
Don Quijote de la Mancha
Hamlet
Romeo y Julieta

lunes, 2 de julio de 2012

Las mejores canciones basadas en libros



Alfredo Álamo en Lecturalia
Iron Maiden H. P. Lovecraft
La literatura no sólo es una gran influencia para cineastas dentro del mundo del arte y su presencia también se puede apreciar de manera muy clara en la música, que se ha erigido como uno de los grandes componentes, junto al cine, de la cultura popular contemporánea. Así pues no nos debería sorprender que muchos grupos hayan basado sus canciones en las novelas, cuentos y poemas más importantes o conocidas de las últimas décadas.
Uno de los autores cuyo legado ha tocado especialmente al mundo de la música esGeorge Orwell, quizá por su carácter contestatario que conecta con esa rebeldía que, sobre todo hace unos años, tenían como bandera muchos grupos. 1984 ha sido especialmente utilizada como fuente de inspiración por grupos como Muse (The Resistance) o Radiohead (2+2=5). Por su parte, Pink Floyd grabó Animals tomando como base su famosa novela Rebelión en la granja.
Pero hay otras muchas canciones basadas en libros, como por ejemplo Killing an Arab, de The Cure, basada (más o menos) en El extranjero de Camus, o Cumbres Borrascosas, de Emily Brontë, cuya versión musical a cargo de Kate Bush es difícil de olvidar. LaVelvet Undeground también se lanzó a la literatura, y al desafío contra el sistema, que es lo que estaba de moda, con su Venus in Furs, influencia directa de Sacher-Masoch y suVenus de las pieles.
Tenemos grupos musicales con gran afición a esto de adaptar novelas y relatos. Iron Maiden, por ejemplo, ha sacado temas con referencias a autores como H. P. Lovecraft,Orson Scott CardEdgar Allan Poe o Frank Herbert y su DuneBlind Guardian tienediscos temáticos dedicados al Señor de los Anillos Metallica también ha compuesto temas sobre textos de Lovecraft y Poe.
No podemos olvidar éxitos menos conocidos basados en libros tampoco muy comunes, como el Atrocity Exhibition, de Joy Division, que tiene algunos toques de la obra de Ballard, o El Gravity’s Rainbow de los Klaxons, referencia directa a El arco iris de la gravedad, de Thomas Pynchon.
En castellano tenemos ejemplos también, como el famoso tema de Radio Futura Annabel Leebasada en el poema de Poe, o la genial versión de La nana de la cebolla, de Miguel Hernández cantada por Serrat. Sin embargo, haciendo memoria, la mayoría de las canciones en español están sacadas de poemas y menos de cuentos o novelas. ¿Recordáis alguna más de este estilo? Os esperamos, como siempre, en los comentarios.
 Autores relacionados:
Albert Camus
Edgar Allan Poe
Emily Brontë
Frank Herbert
George Orwell
 Libros relacionados:
1984
Cumbres borrascosas
El arco iris de gravedad
El extranjero
La exhibición de atrocidades

viernes, 29 de junio de 2012

Clásicos de la Literatura Fantástica en el olvido (Lecturalia)



Alfredo Álamo el 28 de junio de 2012 en Lecturalia
Los niños del agua
La literatura fantástica vive una edad de orotras décadas en las que incluso se hacía complicado conseguir títulos que no fueran parte de grandes sagas interminables de calidad más que dudosa. El auge y el tirón que supuso el estreno de El señor de los anillos, además de elesfuerzo de muchos editores por descubrir nuevos horizontes, nos ha traído la publicación de series como la de Geralt de RiviaCanción de Hielo y Fuego o las aventuras de Kvothe.
Ahora que las grandes editoriales pugnan por sacar las mejores y más conocidas series y libros fantásticos, hay que echar un ojo a los libros de Brandon Sanderson y a los de Steven Erikson, por ejemplo, no estaría de más que se mirara a los clásicos de la fantasía que nos hemos perdido, más allá de reeditar los libros de Michael Moorcock (algo que se agradece bastante, desde luego). Así que no está de más recordar algunos títulos fundamentales del género fantástico y que o bien no son reeditados desde hace décadas o bien es necesario destacar para el gran público, ya que son obras antiguas ypoco conocidas.
Un gran ejemplo de esto lo tenemos en Entrebrumas, de Hope Mirrlees, publicada originalmente en 1926. Es una obra de lo que podríamos llamar «alta fantasía» pero peculiar en cuanto a los temas que trata, siendo anterior a cualquier convención o lugar común de la fantasía. Editada por Minotauro en 2005, Entrebrumas es más que recomendable para los que estén interesados en la génesis del género.
Los niños del agua, de Charles Kingsley, se publicó en 1863 y pese a su apariencia infantil nos encontramos una narración apta para todos los públicos. La presentación del mundo fantástico creado por Kingsley iguala a la posterior Alicia en el país de las maravillas. Un clásico poco conocido que al quedar libre de derechos ha sido recuperado tanto en ediciones de bolsillo como en la especial de Rey Lear con las ilustraciones de Linley Sambourne.
Una de las editoriales que suele rescatar este tipo de libros es Valdemar. Un gran ejemplo lo tenemos en La casa en el confín de la tierra (1908), cuento de William Hope Hodgson que une fantasía y terror en un ejercicio de imaginación que ya quisiera más de uno de los actuales superventas del género. Imprescindible.
La serpiente Uróboros es otro de los títulos rescatados por Minotauro. Originalmente escrito por E.R. Eddison en 1922 lo tiene todo, desde el encanto naive de situar la acción en Mercurio hasta batallas épicas, seres mitológicos y un viaje maravilloso a través de reinos fantásticos. Un libro de gran influencia durante décadas y hoy casi olvidado.
El bosque del fin del mundo, de William Morris es una pequeña joya que transmite la personalidad de su autor, artesano, arquitecto, especialista en arte medieval y muy activo políticamente dentro de los primeros movimientos socialistas. El bosque del fin del mundo fue publicado por última vez en 1990 por Miraguano, así que no es muy fácil de encontrar.
Un poco posterior a estas novelas, pero igual de difícil de encontrar -pese a la reedición en 2004 de Minotauro- es la trilogía de Gormenghast, de Mervyn Peake, una obra escrita con un lenguaje preciosista y una historia llena de conjuras, traiciones, seres abominables y, sobre todo, un lugar, Gormenghast, como protagonista absoluto. ¿Se nota que me gusta? Pues es cierto, me encanta.
Por último os voy a hablar de otro de mis favoritos, La hija del rey del país de los elfos, escrita por Lord Dunsany en 1924 y que por fortuna ha sido reeditada este mismo año por Alfabia. El estilo del escritor irlandés en su máximo esplendor en una obra que influyó claramente a escritores como TolkienLewis o Lovecraft. Dunsany es un escritor a descubrir si estás dispuesto a disfrutar de su sentido de la maravilla.
¿Y vosotros? ¿Conocéis alguna obra antigua dentro de la fantasía que queráis destacar? ¿Uno de esos libros que no reeditan ni a la de tres? Os esperamos, como siempre, en los comentarios.
 Autores relacionados:
Brandon Sanderson
Charles Kingsley
E.R. Eddison
Hope Mirrlees
Lord Dunsany
 Libros relacionados:
El bosque del fin del mundo
Entrebrumas
Gormenghast
La casa en el confín de la Tierra
La hija del rey del país de los elfos

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