Mostrando entradas con la etiqueta esperpento. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta esperpento. Mostrar todas las entradas

sábado, 11 de febrero de 2012

Escena duodécima de Luces de bohemia de Valle-Inclán


Rinconada en costanilla y una iglesia barroca por fondo. Sobre las campanas negras, la luna clara. DON LATINO y MAX ESTRELLA filosofan sentados en el quicio de una puerta. A lo largo de su coloquio, se torna lívido el cielo. En el alero de la iglesia pían algunos pájaros. Remotos albores de amanecida. Ya se han ido los serenos, pero aún están las puertas cerradas. Despiertan las porteras.

MAX: ¿Debe estar amaneciendo?

DON LATINO: Así es.

MAX: ¡Y que frío!

DON LATINO: Vamos a dar unos pasos.

MAX: Ayúdame, que no puedo levantarme. ¡Estoy aterido!

DON LATINO: ¡Mira que haber empeñado la capa!

MAX: Préstame tu carrik, Latino.

DON LATINO: ¡Max, eres fantástico!

MAX: Ayúdame a ponerme en pie.

DON LATINO: ¡Arriba, carcunda!

MAX: ¡No me tengo!

DON LATINO: ¡Qué tuno eres!

MAX: ¡Idiota!

DON LATINO: ¡La verdad es que tienes una fisonomía algo rara!

MAX: ¡Don Latino de Hispalis, grotesco personaje, te inmortalizaré en una novela!

DON LATINO: Una tragedia, Max.

MAX: La tragedia nuestra no es tragedia.

DON LATINO: ¡Pues algo será!

MAX: El Esperpento.

DON LATINO: No tuerzas la boca, Max.

MAX: ¡Me estoy helando!

DON LATINO: Levántate. Vamos a caminar.
MAX: No puedo.

DON LATINO: Deja esa farsa. Vamos a caminar.

MAX: Échame el aliento. ¿Adónde te has ído, Latino?

DON LATINO: Estoy a tu lado.

MAX: Como te has convertido en buey, no podía reconocerte. Échame el aliento, ilustre buey del pesebre belenita. ¡Muge, Latino! Tú eres el cabestro, y si muges vendrá el Buey Apis. Lo torearemos.

DON LATINO: Me estás asustando. Debías dejar esa broma.

MAX: Los ultraístas son unos farsantes. El esperpentismo lo ha inventado Goya. Los héroes clásicos han ido a pasearse en el callejón del Gato.

DON LATINO: ¡Estás completamente curda!

MAX: Los héroes clásicos reflejados en los espejos cóncavos dan el Esperpento. El sentido trágico de la vida española sólo puede darse con una estética sistemáticamente deformada.

DON LATINO: ¡Miau! ¡Te estás contagiando!

MAX: España es una deformación grotesca de la civilización europea.

DON LATINO: ¡Pudiera! Yo me inhibo.

MAX: Las imágenes más bellas en un espejo cóncavo son absurdas.

DON LATINO: Conforme. Pero a mí me divierte mirarme en los espejos de la calle del Gato.

MAX: Y a mí. La deformación deja de serlo cuando está sujeta a una matemática perfecta, Mi estética actual es transformar con matemática de espejo cóncavo las normas clásicas.

DON LATINO: ¿Y dónde está el espejo?

MAX: En el fondo del vaso.

DON LATINO: ¡Eres genial! ¡Me quito el cráneo!

MAX: Latino, deformemos la expresión en el mismo espejo que nos deforma las caras y toda la vida miserable de España.

DON LATINO: Nos mudaremos al callejón del Gato.

MAX: Vamos a ver qué palacio está desalquilado. Arrímame a la pared. ¡Sacúdeme!

DON LATINO: No tuerzas la boca.

MAX: Es nervioso. ¡Ni me entero!

DON LATINO: ¡Te traes una guasa!

MAX: Préstame tu carrik.

DON LATINO: ¡Mira cómo me he quedado de un aire!

MAX: No me siento las manos y me duelen las uñas. ¡Estoy muy malo!

DON LATINO: Quieres conmoverme, para luego tomarme la coleta.

MAX: Idiota, llévame a la puerta de mi casa y déjame morir en paz.

DON LATINO: La verdad sea dicha, no madrugan en nuestro barrio.

MAX: Llama.

DON LATINO DE HISPALIS, volviéndose de espaldas, comienza a cocear en la puerta. El eco de los golpes tolondrea por el ámbito lívido de la costanilla, y como en respuesta a una provocación, el reloj de la iglesia da cinco campanadas bajo el gallo de la veleta.

MAX: ¡Latino!

DON LATINO: ¿Qué antojas? ¡Deja la mueca!

MAX: ¡Si Collet estuviese despierta!... Ponme en pie para darle una voz.

DON LATINO: No llega tu voz a ese quinto cielo.

MAX: ¡Collet! ¡Me estoy aburriendo!

DON LATINO: No olvides al compañero.

MAX: Latino, me parece que recobro la vista. ¿Pero cómo hemos venido a este entierro? ¡Esa apoteosis es de París! ¡Estamos en el entierro de Víctor Hugo! ¿Oye, Latino, pero cómo vamos nosotros presidiendo?

DON LATINO: No te alucines, Max.

MAX: Es incomprensible cómo veo.

DON LATINO: Ya sabes que has tenido esa misma ilusión otras veces.

MAX: ¿A quién enterramos, Latino?

DON LATINO: Es un secreto que debemos ignorar.

MAX: ¡Cómo brilla el sol en las carrozas!

DON LATINO: Max, si todo cuanto dices no fuese una broma, tendría una significación teosófica... En un entierro presidido por mí, yo debo ser el muerto... Pero por esas coronas, me inclino a pensar que el muerto eres tú.

MAX: Voy a complacerte. Para quitarte el miedo del augurio, me acuesto a la espera. ¡Yo soy el muerto! ¿Qué dirá mañana esa canalla de los periódicos?, se preguntaba el paria catalán.

MÁXIMO ESTRELLA se tiende en el umbral de su puerta. Cruza la costanilla un perro golfo que corre en zigzag. En el centro, encoge la pata y se orina. El ojo legañoso, como un poeta, levantado al azul de la última estrella.

MAX: Latino, entona el gori-gori.

DON LATINO: Si continúas con esa broma macabra, te abandono.

MAX: Yo soy el que se va para siempre.

DON LATINO: Incorpórate, Max. Vamos a caminar.

MAX: Estoy muerto.

DON LATINO: ¡Que me estás asustando! Max, vamos a caminar. Incorpórate, ¡no tuerzas la boca, condenado! ¡Max! ¡Max! ¡Condenado, responde!

MAX: Los muertos no hablan.

DON LATINO: Definitivamente, te dejo.

MAX: ¡Buenas noches!

DON LATINO DE HISPALIS se sopla los dedos arrecidos y camina unos pasos encorvándose bajo su carrik pingón, orlado de cascarrias. Con una tos gruñona retorna al lado de MAX ESTRELLA. Procura incorporarle hablándole a la oreja.
DON LATINO: Max, estás completamente borracho y sería un crimen dejarte la cartera encima, para que te la roben. Max, me llevo tu cartera y te la devolveré mañana.

Finalmente se eleva tras de la puerta la voz achulada de una vecina. Resuenan pasos dentro del zaguán. DON LATINO se cuela por un callejón.

LA VOZ DE LA VECINA: ¡Señá Flora! ¡Señá Flora! Se le han apegado a usted las mantas de la cama.

LA VOZ DE LA PORTERA: ¿Quién es? Esperarse que encuentre la caja de mixtos.

LA VECINA: ¡Señá Flora!

LA PORTERA: Ahora salgo. ¿Quién es?

LA VECINA: ¡Está usted marmota! ¿Quién será? ¡La Cuca, que se camina al lavadero!

LA PORTERA: ¡Ay, qué centella de mixtos! ¿Son horas?

LA VECINA: ¡Son horas y pasan de serlo!

Se oye el paso cansino de una mujer en chanclas. Sigue el murmullo de las voces. Rechina la cerradura, y aparecen en el hueco de la puerta dos mujeres: La una, canosa, viva y agalgada, con un saco de ropa cargado sobre la cadera. La otra, jamona, refajo colorado, pañuelo pingón sobre los hombros, greñas y chancletas. El cuerpo del bohemio resbala y queda acostado sobre el umbral al abrirse la puerta.

LA VECINA: ¡Santísimo Cristo, un hombre muerto!

LA PORTERA: Es Don Max el poeta, que la ha pescado.

LA VECINA: ¡Está del color de la cera!

LA PORTERA: Cuca, por tu alma, quédate a la mira un instante, mientras subo el aviso a Madama Collet.

LA PORTERA sube la escalera chancleando. Se la oye renegar. LA CUCA, viéndose sola, con aire medroso, toca las manos del bohemio y luego se inclina a mirarle los ojos entreabiertos bajo la frente lívida.

LA VECINA: ¡Santísimo Señor! ¡Esto no lo dimana la bebida! ¡La muerte talmente representa! ¡Señá Flora! ¡Señá Flora! ¡Que no puedo demorarme! ¡Ya se me voló un cuarto de día! ¡Que se queda esto a la vindicta pública, señá Flora! ¡Propia la muerte!

martes, 8 de marzo de 2011

Nace la Irreal Academia del Esperpento



La institución, con el zarzuelístico 'Babilonio' como himno oficial,
tiene a la cabeza al dramaturgo Ignacio Amestoy y a la periodista Rosana
Torres


EL PAÍS  -  Madrid


ELPAIS.com  -  Cultura - 04-03-2011
Un proyecto acariciado desde hace casi tres lustros nació ayer: La Irreal
Academia del Esperpento (IAE), desde la que se pretende no solo reivindicar el
Valle-Inclán más heterodoxo, sino también mantener vivo el esperpento, una de
sus máximas aportaciones a la cultura española, que nació de una reacción frente
al teatro burgués y convencional.
La IAE, que sus creadores señalan que no
tiene nada que ver con el Impuesto de Actividades Económicas, fue fundada ayer
en el Café Literario y Bistró Max Estrella, en los altos de la Librería
Fuentetaja y se ha elegido el día 3 de marzo, para tal acontecimiento por ser la
fecha en que muere Alejandro Sawa, insigne extravagante y poeta maldito en el
que Valle se inspiró para su personaje de Max Estrella, protagonista de su más
emblemática obra: Luces de bohemia.

En el acto fundacional se decidió nombrar Académico a perpetuidad al
desaparecido Alonso Zamora Vicente, junto al que se pergeñó este proyecto y al
que se le llegó a proponer, hace 14 años, presidir esta academia y aceptó
encantado. La institución esperpéntica cuenta además con 16 miembros natos,
entre los que fue elegido como director-muñidor de la nueva institución el
dramaturgo y periodista Ignacio Amestoy, como secretaria general la periodista
Rosana Torres, quienes también forman parte de la comisión permanente junto al
catedrático Javier Huerta y el autor teatral Luis Aráujo. Completan los
académicos natos el crítico Enrique Centeno, el teatrero Chatono Contreras, la
actriz y cantante Karola Eskarola, el cineasta José Luis García Sánchez, el
dramaturgo Manuel Gómez, el arquitecto y presidente del Círculo de Bellas Artes,
Juan Miguel Hernández de León, el escritor Ramón Irigoyen, el gozno de
Mariano José de Larra llamado Jesús Miranda de Larra, el poeta y exministro de
Cultura César Antonio Molina, la actriz Esperanza Roy, el catedrático Jorge
Urrutia y el crítico y escritor Javier Villán. Junto a ellos les acompañó en el
acto fundacional Xerardo Pardo de Vera, todo un Valle-Inclán redivivo que ha
intervenido, representando al Marqués de Bradomín, en la película que García
Sánchez, (cineasta que se ha acercado a Valle-Inclán en múltiples ocasiones),
acaba de rodar con el nombre de Este que veis aquí y basada en la vida el
creador del esperpento.

La noche de Max Estrella

La IAE está impulsada por los fundadores de la Noche de Max Estrella,
acto que a modo del Blooms day dublinés, recorren anualmente cientos de personas
por aquellos espacios que visitaron en su madrileño viaje iniciático Max
Estrella y su fiel escudero, Latino de Híspalis. Este año la Noche de Max
Estrella se celebrará el sábado 26 de marzo, coincidiendo con la Noche de los
Teatros y la víspera del Día Mundial del Teatro, fecha en la que Manolo Gómez y
Chatono Contreras le llevan a la estatua de Valle-Inclán del madrileño paseo de
Recoletos una bufanda blanca, acompañados de gente de la profesión escénica.

Los primeros proyectos que llevará a cabo la IAE es la edición del
Libro-memoria de La Noche de Max Estrella, desde su fundación hasta hoy,
elaborado por el Instituto del Teatro de Madrid (ITEM), así como la celebración
del 85 aniversario del Proyecto Teatral de El cántaro roto, de
Valle-Inclán, en el Círculo de Bellas Artes, con una jornada conmemorativa de
aquel 19 de diciembre de 1926, en que bajo el título de la obra de Heinrich von
Kleist, se estrenó Ligazón y se hizo una representación de La comedia
nueva,
de Moratín, en la hoy Sala Fernando de Rojas, en colaboración con el
Instituto de Teatro del Mediterráneo.

En el acto fundacional de la IAE también se nombró Académico de
Honor/deshonor de 2011 al cómico Juan Diego y Académico de número, el uno, a
Darío Villanueva, secretario de la Real Academia Española y gallego como don
Ramón María.

La sesión en la que se fundó la IAE se levantó después de que la actriz
Esperanza Roy, coreada por todos los académicos, cantara El Babilonio,
tema de la zarzuela La Corte del Faraón, que tanto gustaba a Valle e
himno oficial de la Irreal Academia del Esperpento.

Entradas populares

número de páginas