Mostrando entradas con la etiqueta Infinitivo en lugar de imperativo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Infinitivo en lugar de imperativo. Mostrar todas las entradas

miércoles, 5 de febrero de 2014

Órdenes impersonales en infinitivo (Blog de Lengua española)


El infinitivo se puede utilizar en ocasiones para dar órdenes que no van dirigidas a ningún interlocutor concreto, sino a todo el mundo en general, a cualquiera que pueda leer u oír la expresión. Digo en primer lugar leer porque este uso del infinitivo —que es perfectamente correcto— lo encontramos típicamente en letreros y carteles. Todos nos hemos topado alguna vez con rótulos como estos:
(1) Apagar la luz antes de salir
(2) No pasar
(3) No tocar: Peligro de muerte
No hay que confundir este tipo de expresiones con el uso, incorrecto, del infinitivo en lugar del imperativo terminado en -d:
(4) ¡
Callaros de una vez!
Las órdenes impersonalizadas con infinitivo, como decía, son típicas de la lengua escrita, sobre todo del ámbito de la señalización. En cambio, el uso del infinitivo con valor auténticamente imperativo (4) es propio del habla coloquial o popular. Las primeras no admiten un sujeto, lo que indica su carácter impersonal o general, mientras que las segundas sí. Imaginemos las expresiones (1)-(3) en sendos letreros que estuvieran situados, respectivamente, en el interior de una habitación, en una puerta y en una torre de alta tensión. Si les añadimos el sujeto vosotros, comprobaremos que el significado cambia completamente (1, 2) o resulta francamente extraño (3) y que en ninguno de los casos eso tendría sentido en un rótulo:
(5) Apagar vosotros la luz antes de salir (?)
(6) No pasar vosotros (?)
(7) No tocar vosotros: Peligro de muerte (???)
En cambio, no hay ningún problema en añadirle el pronombre vosotros a la oración (4) que, naturalmente, seguirá siendo normativamente incorrecta:
(8) ¡Callaros vosotros de una vez!
En definitiva, las órdenes impersonalizadas en infinitivo podemos utilizarlas tranquilamente en el contexto adecuado, mientras que el uso del infinitivo en lugar del imperativo tendremos que evitarlo —como mínimo— en el habla esmerada.
Y dicho esto, solo me queda finalizar la entrada con la siguiente advertencia-letrero:
En caso de dudas gramaticales, consultar el Blog de Lengua Española

Ejercicios: infinitivo e imperativo (Blog de Lengua española)


Este ejercicio está dedicado a los hablantes que diferencian entre vosotros yustedes. Muchos de ellos tienden a utilizar el infinitivo en lugar del imperativo cuando el sujeto es vosotros. Tienes que decidir si los infinitivos resaltados en negrita están utilizados correctamente. Si son incorrectos, sustitúyelos por la forma verbal adecuada.
Si en tu variedad de español no existe la diferencia entre vosotros y ustedes,también puedes probar a resolver el ejercicio para ver qué tal se te daría hablar vosotreando.
a) Prohibido girar a la izquierda.
b) ¡Eh! ¡Vosotros! ¡No poner los pies encima de la mesa!
c) ¡A dormir todo el mundo!
d) Si me queréis, irse.
e) No usar el ascensor en caso de incendio [escrito en un letrero].
f) Os prohíbo ir al zoo.
g) ¡Callaros de una vez!
h) ¡Dejar de pelear ya de una vez!
i) Se ruega guardar silencio.
Echa un vistazo a las soluciones, a ver qué tal te ha salido.

Infinitivo en lugar de imperativo (Blog de Lengua española)


Hay un uso popular, no aceptado por la norma, que consiste en sustituir los imperativos terminados en -d (cantad, corred, vivid) por el infinitivo correspondiente. Así, es frecuente oír expresiones como esta:
(1) ¡Correr, correr, que se nos escapa el tren!
El infinitivo de (1) está sustituyendo al imperativo de segunda persona plural en su forma de confianza (vosotros), que es el que se utiliza en la lengua culta y el que debemos emplear, en cualquier caso, cuando escribamos:
(2) ¡Corred, corred, que se nos escapa el tren!
Formas como la de (1), aunque incorrectas, pueden ser disculpables en la lengua coloquial. Lo que ya no tiene pase alguno (por ser francamente vulgar) es la versión negada, por ejemplo:
(3) Niños,
no tirar ladrillos por la ventana, que están muy caros
En casos como este, lo que debemos emplear es la forma negada del presente de subjuntivo, o sea:
(4) Niños, no tiréis ladrillos por la ventana, que están muy caros
El uso correcto del imperativo de segunda persona plural presenta alguna dificultad más que no conviene perder de vista. Cuando se le añade al final el pronombre átono os, desaparece la -d:
(5) Callad + os > callaos
Es decir, el equivalente normativo de
¡Callaros! no es
¡Callados! sino ¡Callaos! Para complicarnos un poco más la vida, el verbo ir resulta excepcional a este respecto. El imperativo id (por ejemplo, Id a casa) no pierde la -d, sino que la conserva: Idos a casa.
Si formas como callaros son populares o coloquiales, sus equivalentes con el pronombre se nos llevan una vez más al terreno de lo vulgar. Callarse todos ahora mismo se debe decir Callaos todos ahora mismo. En la mente de los hablantes de España quedó grabada a fuego la siguiente expresión con el verbo ir:
(6) Si me queréis, irse [Lola Flores]
Teniendo en cuenta lo que decíamos arriba sobre el mantenimiento de la -d en el imperativo de ir, la oración (6) se convierte en esto otro:
(7) Si me queréis, idos
Si a alguien le resulta un poco extraño ese imperativo idos, puede sustituirlo tranquilamente por marchaos.
Lo que sí resulta perfectamente correcto, en cambio, es utilizar la preposición a con el infinitivo para expresar mandato:
(8) ¡A callar he dicho! [Federico García Lorca: La casa de Bernarda Alba]
Tampoco hay que confundir este uso del infinitivo con otro que es perfectamente correcto: el del infinitivo con valor de orden impersonalizada (no dirigida a ningún interlocutor concreto) que es frecuente en rótulos y señalizaciones, por ejemplo:
(9) No tocar: Peligro de muerte
En cualquier caso, el problema de esta entrada solo afecta a los hablantes que en el plural distinguen entre vosotros y ustedes. No tienen estas preocupaciones (pero sí que tendrán otras) los hablantes voseantes ni quienes frente a  y usted únicamente oponen el plural ustedes.
Te sugiero que hagas un ejercicio.

sábado, 15 de septiembre de 2012

Infinitivo en lugar de imperativo

Hay un uso popular, no aceptado por la norma, que consiste en sustituir los imperativos terminados en -d (cantad, corred, vivid) por el infinitivo correspondiente. Así, es frecuente oír expresiones como esta:
(1) ¡Correr, correr, que se nos escapa el tren!
El infinitivo de (1) está sustituyendo al imperativo de segunda persona plural en su forma de confianza(vosotros), que es el que se utiliza en la lengua culta y el que debemos emplear, en cualquier caso, cuando escribamos:
(2) ¡Corred, corred, que se nos escapa el tren!
Formas como la de (1), aunque incorrectas, pueden ser disculpables en la lengua coloquial. Lo que ya no tiene pase alguno (por ser francamente vulgar) es la versión negada, por ejemplo:
(3) Niños,
no tirar ladrillos por la ventana, que están muy caros
En casos como este, lo que debemos emplear es la forma negada del presente de subjuntivo, o sea:
(4) Niños, no tiréis ladrillos por la ventana, que están muy caros
El uso correcto del imperativo de segunda persona plural presenta alguna dificultad más que no conviene perder de vista. Cuando se le añade al final el pronombre átono os, desaparece la -d:
(5) Callad + os > callaos
Es decir, el equivalente normativo de
¡Callaros! no es
¡Callados! sino ¡Callaos! Para complicarnos un poco más la vida, el verbo ir resulta excepcional a este respecto. El imperativo id (por ejemplo, Id a casa) no pierde la -d, sino que la conserva: Idos a casa.
Si formas como callaros son populares o coloquiales, sus equivalentes con el pronombre se nos llevan una vez más al terreno de lo vulgar. Callarse todos ahora mismo se debe decir Callaos todos ahora mismo. En la mente de los hablantes de España quedó grabada a fuego la siguiente expresión con el verbo ir:
(6) Si me queréis, irse [Lola Flores]
Teniendo en cuenta lo que decíamos arriba sobre el mantenimiento de la -d en el imperativo de ir, la oración (6) se convierte en esto otro:
(7) Si me queréis, idos
Si a alguien le resulta un poco extraño ese imperativo idos, puede sustituirlo tranquilamente por marchaos.
Lo que sí resulta perfectamente correcto, en cambio, es utilizar la preposición a con el infinitivo para expresar mandato:
(8) ¡A callar he dicho! [Federico García Lorca: La casa de Bernarda Alba]
En cualquier caso, el problema de esta entrada solo afecta a los hablantes que en el plural distinguen entre vosotros y ustedes. No tienen estas preocupaciones (pero sí que tendrán otras) los hablantes voseantes ni quienes frente a  y usted únicamente oponen el plural ustedes.

Entradas populares

número de páginas