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viernes, 4 de agosto de 2017

"A ESA PERSONA QUE JUGUETEA CON SU MÓVIL" por Joël Dicker (El País)

El autor propone robarle unos pocos minutos diarios al teléfono para dedicárselos a un libro. Vaticina que, en una semana, no podrá dejarlo.



DOMINGO 30 DE JULIO DE 2017 Por Joel_Dicker

Dicker en Lenliblog

QUERIDO AMIGO:

No te conozco personalmente, pero permíteme que me dirija a ti de esta forma.

Te veo con frecuencia cuando subo al autobús, cerca de mi casa.

Te escribo a ti, pero podría escribir a todos esos con los que me cruzo en el tren, los aviones, los bancos de las estaciones y los aeropuertos, la sala de espera del dentista.

Te escribo a ti como representante de todos los que ya no leen nunca en los transportes públicos.

Te escribo a ti como representante de todos los que viajan en autobús o en metro cada mañana, los que hacen vuelos transatlánticos, los que protestan porque el dentista va retrasado y no llevan en el bolso, en el bolsillo ni bajo el brazo un libro que les haga compañía.

Hoy, en el bolso y en el bolsillo, llevamos otro compañero al que abrazamos, tocamos y acariciamos más que a nuestra pareja: el teléfono móvil. Nos hace compañía, nos reconforta, va con nosotros a todas partes, desde la cama hasta el cuarto de baño. El invento es genial: un simple aparatito que nos conecta con el mundo entero. Podemos seguir las aventuras de un astronauta en la estación espacial internacional, asistir por Internet a una clase de la universidad e incluso ver un partido de fútbol. Pero, sobre todo, podemos entrar en Facebook e Instagram, espiar la vida de personas a las que ni siquiera conocemos y perder un tiempo valioso.

A TI, AMIGO MÍO DEL AUTOBÚS, TE HAGO ESTA PREGUNTA: ¿CUÁNTAS VECES AL DÍA HACES EL MISMO GESTO CON TU TELÉFONO PARA LEER LAS INFORMACIONES QUE TE HAN LLEGADO?

A ti, amigo mío del autobús, te hago esta pregunta: ¿Cuántas veces al día haces el mismo gesto con tu teléfono para leer las informaciones que te han llegado? ¿5, 10, 15 veces? ¿Cuántas veces miras la previsión del tiempo, que ya conoces, y las fotos que ya has visto antes en Facebook o Instagram? ¿Cuántas veces abres tu aplicación de noticias (siempre la misma) para comprobar que no han cambiado desde hace cinco minutos?

A ti, amigo mío del autobús, te propongo un pequeño juego: mañana, durante la rutina obsesiva del teléfono móvil, cronometra el tiempo que dedicas a releer las mismas informaciones. Verás que Facebook, Instagram y la previsión del tiempo te roban decenas de minutos cada día.

Cuando tengas claro el número de minutos, acepta este trato: durante una semana, llévate un libro al autobús, al metro, al dentista, y dedica ese mismo tiempo a leerlo.

Te apuesto lo que quieras a que, al final de la semana, habrás descubierto el placer de la lectura diaria, la de los instantes robados, la que te da ganas de saltarte la parada de metro y de que el dentista se retrase. Esa lectura que engrandece la vida, acaba con el aburrimiento y te lleva a otro mundo.

Amigo mío del autobús, te pido que difundas este mensaje: en el autobús y en el metro, en los aviones y los trenes, dejad el móvil en el bolsillo, ya tendréis tiempo de consultarlo después. Convertid esos trayectos en vuestro propio viaje a través del mundo de los libros. Díselo a quienes no están aún convencidos: cronometrad el tiempo que perdéis con el móvil y usadlo para leer un poco todos los días. Durante una semana, nada más. Estoy seguro de que os aficionaréis.

lunes, 16 de noviembre de 2015

Mallorquí logra el premio Cervantes Chico 2015 por Fran Serrato (El País)


El autor recibirá la distinción en octubre en un acto que se celebrará en el Teatro Cervantes

El autor de libros juveniles César Mallorqui en su casa de Aravaca. / GORKA LEJARCEGI
El escritor César Mallorquí (Barcelona, 1953), autor de más de 20 obras, fue galardonado este jueves con el Premio Cervantes Chico 2015 de literatura juvenil e infantil que otorga el Ayuntamiento de Alcalá de Henares. Mallorquín recibirá la distinción en octubre en un acto que se celebrará en el Teatro Cervantes y que contará con alumnos de los 40 centros educativos de la ciudad.

Vida y obra de Mallorquí

A César Mallorquí (Barcelona, 1953)  lo de escribir le viene de familia. Hijo de José Mallorquí, creador del personaje de cómic El Coyote, ha sido periodista, publicita y guionista de radio, aunque lo que más le gusta es escribir. "Soy escritor y punto". Autor de más de 20 obras, obtuvo el Premio Nacional de Literatura Infantil y Juvenil que concede el ministerio de Educación en 2013 y que está dotado con 20.000 euros. Uno de sus últimos libros es 'La isla de Bowen', una historia de aventuras al estilo de las de Julio Verne por la que fue galardonado con el premio EDEBÉ en 2012.
El Cervantes Chico, creado en 1992, premia a autores de lengua castellana especializados en el público joven y no tiene dotación económica. “Lo importante no es lo económico, es más bien una mención honorífica”, cuenta Javier Rodríguez, alcalde de la ciudad complutense.
En opinión de Rodríguez, éste es “un premio muy especial porque pone en valor un género que apenas cuenta con reconocimiento y que es muy importante porque involucra a centenares de niños, que son el futuro de la ciudad”.
En la entrega de este galardón también se premia a escolares que hayan destacado por sus valores. En esta edición el ganador es un alumno de 9 años del Colegio San Joaquín y Santa Ana, Miguel Silveira, que en un solo año ha leído más de 22 libros. Además, se reconoce la labor de una docente delColegio Público Manuel Azaña, Ana Isabel Fernández, por mantener abierta la biblioteca del centro y organizar grupos de lectura entre chicos de un barrio particularmente conflictivo.

Los otros premiados

I. Juan Muñoz (1992)
II. Monserrat del Amo (1993)
III. Gloria Fuertes (1995)
IV. Concha López Narváez (1996)
V. Joan Manuel Gisbert (1997)
VI. Martín Casariego (1998)
VII. Elvira Lindo (1999)
VIII. Santiago García-Clairac (2004)
IX. Marinella Terzi (2005)
X. Ricardo Gómez (2006)
XI. María Menéndez Ponte (2007)
XII. Alfredo Gómez Cerdá (2008)
XIII. Pilar Mateos (2009)
XIV. Fernando Lalana (2010)
XV. Laura Gallego (2011)
XVI. Jordi Sierra i Fabra (2012)
XVII. Fco de Paula, Blue Jeans (2013)
XVIII. Maite Carranza (2014)

El escritor mexicano Fernando del Paso gana el Premio Cervantes por Winston Manrique Sabogal (El País)

El máximo galardón de la literatura en español reconoce el conjunto de la obra del narrador y ensayista mexicano. Es autor de novelas como 'Noticias del imperio' y 'Palinuro de México'. El premio, dotado con 125.000 euros, se entregará el 23 de abril de 2016

El escritor mexicano Fernando del Paso. / FOTO: SAÚL RUIZ / VÍDEO: CANAL 44 UDEG
Fernando del Paso vive en la constelación de Andrómeda, como dice él. Y ayer tuvo un despertar que pasó del susto a la alegría en seis palabras. A las seis y media de la mañana, de México, lo sacó de la cama el teléfono. Vio que era una llamada de su hija Paulina. Su primera reacción fue de preocupación, pero cambió a medida que ella hablaba:
— Papá, tienes que escribir otro discurso.
— ¿Por qué?
— Porque te dieron el Premio Cervantes—, le dijo su hija llorando de alegría.
Desde su casa a las afueras de Guadalajara, en la urbanización de Andrómeda, y al lado de su esposa Socorro, Fernando del Paso (Ciudad de México, 1 de abril, de 1935), recuerda ese momento a EL PAÍS por la misma línea telefónica por donde recibió ese buen despertar:
— Es un reconocimiento enorme a todo ese esfuerzo que durante 60 años he hecho para escribir, me premian 60 años de esfuerzo y reconocen los principales libros de mi bibliografía.
Al escuchar que México ha acaparado los últimos premios Cervantes latinoamericanos, al ser el suyo el cuarto en diez años, y el sexto en los 30 años del galardón (Octavio Paz, 1981, Carlos Fuentes,1987, Sergio Pitol, 2005, José Emilio Pacheco, 2009 y Elena Poniatowska, 2013) el escritor suelta una carcajada, y contesta:
— ¡Magnífico! Lo único que siento es que no esté Carmen Balcells.
Se refiere a la mítica agente literaria fallecida en septiembre pasado. Porque Fernando del Paso se convirtió ayer en XXX ganador del Premio Miguel de Cervantes “por su aportación al desarrollo de la novela aunando tradición y modernidad, como hizo Cervantes en su momento. Sus novelas llenas de riesgos recrean episodios fundamentales de la historia de México, haciéndolos fundamentales”, según el acta del jurado. El premio, dotado con 125.000 euros, se entregará en un acto especial el 23 de abril de 2016, en la Universidad de Alcalá de Henares.
En medio del barullo de fondo que hay en su casa, el escritor habla con cierta dificultad. Cuenta que se recupera de un ataque isquémico que hace dos años que le afectó el habla, el equilibrio y la coordinación. “Me ha tenido casi todo este tiempo en la cama leyendo solo los periódicos”. Él, que fue dibujante, diplomático, académico y en sus tiempos gran locutor de radio.
Narrador, ensayista, poeta y dramaturgo, Fernando Del Paso forma parte de una gran generación de escritores latinoamericanos de la segunda mitad del siglo XX que corrió los linderos de la literatura en español. O como él mismo dice: “Soy parte de la cola del boom". Es autor de novelas emblemáticas como José Trigo, Palinuro de MéxicoNoticias del Imperio. Entre los ensayos figuran El coloquio de inviernoYo soy hombre de letras y Viaje alrededor del Quijote.
Reconoce que se siente influenciado por escritores como Joyce, Dos Passos, Faulkner, Sterne, Rabelais, Flaubert, Sófocles... Y entre los latinoamericanos se declara “admirador de Jorge Luis Borges, Alejo Carpentier y García Márquez; amigo de Carlos Fuentes y conocido de Cortázar”.

Bibliografía

Ensayo: El coloquio de invierno (con Carlos Fuentes y Gabriel García Márquez), 1992; Yo soy hombre de letras: discurso de ingreso. Respuesta de Miguel León-Portilla, 1996; Viaje alrededor del Quijote, 2004; Bajo la sombra de la historia: ensayos sobre el Islam y el judaísmo, 2011.
Infantil: De la A a la Z por un poeta (con ilustraciones de Ignacio Junquera), 1988.
Narrativa: José Trigo, 1966; Palinuro de México, 1980; Noticias del imperio, 1987; Linda 67. Historia de un crimen, 1995; Cuentos dispersos, 1999.
Poesía: Sonetos del amor y de lo diario, 1958;Paleta de diez colores (con ilustraciones de Vicente Rojo), 1992; PoeMar, 2004.
Teatro: Palinuro en la escalera, 1992; La loca de Miramar, 1998; La muerte se va a Granada: poema dramático en dos actos y un gran final, 1998.
Otros géneros: Visiones de un escritor, 1990;Douceur et passion de la cuisine mexicaine, 1991;Memoria y olvido, vida de Juan José Arreola (1920-1947) contada a Fernando del Paso, 1994;Trece Técnicas Mixtas, 1996; 2000 caras de cara al 2000, 2000; Castillos en el aire. Fragmentos y anticipaciones. Homenaje a Mauritz Cornelis Escher, 2002; El mito de dos volcanes: Popocatépetl, Iztaccíhuatl, 2005.
Gran conocedor de la historia pasada y presente de su país, Fernando del Paso ha estado muy atento a la actualidad: “México se ha vuelto un país peligroso y estamos consternados una enorme mayoría de personas. Además, me preocupa mucho la corrupción de mi país”.
En el plano social y cotidiano, Del Paso cree que “todavía hay una discriminación racial y social. Es un fenómeno, y una lucha por el poder que el blanco siempre ha ganado. Es una situación que se estaba supernado, pero se ha acentuado en los últimos años”. En un artículo del año pasado ya  dijo: "A los casi ochenta años de edad me da pena aprender los nombres de los pueblos mexicanos que nunca aprendí en la escuela y que hoy me sé solo cuando en ellos ocurre una tremenda injusticia; sólo cuando en ellos corre la sangre: Chenalhó, Ayotzinapa, Tlatlaya, Petaquillas...¡Qué pena, sí, qué vergüenza que sólo aprendamos su nombre cuando pasan a nuestra historia como pueblos bañados por la tragedia!".
Sobre la literatura mexicana contemporánea, Fernando del Paso celebra que “se haya desinhibido, antes estaba encorsetada”. Lamenta que haya personas que “crean que el español no es nuestro idioma, y es todo lo contrario, es nuestro, y con mucha riqueza”. En cuanto a la cultura de su país, se queja: “Se ha debilitado un poco el impulso del Gobierno. Tenemos un presidente que es muy inculto y no parece tener buenos asesores culturales”.
Recuerda con cariño la acogida que tiene su obra más prestigiosa:Noticias del Imperio. “Desde pequeño me llamó la atención la historia de Maximiliano de Habsburgo, emperador mexicano entre 1864 y 1867, y de su esposa, Carlota. Un emperador rubio que fusilamos y su mujer que se volvió loca”. Ese es el tema de la novela de casi mil páginas. Una de las más leídas en su país.
El caso de Palinuro de México le causa más gracias. Ríe: “Es una novela picaresca basada en mis años juveniles. De cuando quería ser médico. Todos esos sueños están en la novela”. Lo que no pudo ser. En cambio el 23 de abril volverá a Alcalá de Henares a recoger el premio de lo que es, un Premio Cervantes.

Todos los premiados con el Cervantes

miércoles, 14 de octubre de 2015

La bielorrusa Svetlana Alexiévich, premio Nobel de Literatura por Pilar Bonet (El País)

Svetlana Alexievich, en una imagen de 2014 / REUTERS (REUTERS/LIVE
La escritora bielorrusa Svetlana Alexiévich, de 67 años, es la ganadora del Premio Nobel de Literatura 2015. El dictamen de la Academia sueca destaca "sus escritos polifónicos, un monumento al sufrimiento y al coraje en nuestro tiempo". Escritora y periodista, ha retratado en lengua rusa la realidad y el drama de gran parte de la población de la antigua URSS, así como de los sufrimientos de Chernóbil, la guerra de Afganistán y los conflictos del presente. Es muy crítica con el Gobierno bielorruso. "Respeto el mundo ruso de la literatura y la ciencia, pero no el mundo ruso de Stalin y Putin", ha dicho la autora en una rueda de prensa en Minsk, tras el anuncio del galardón.
Nacida en Ucrania, hija de un militar soviético, de origen bielorruso. Cuando su padre se retiró del Ejército, la familia se estableció en Bielorrusia y allí ella estudió periodismo en la Universidad de Minsk y trabajó en distintos medios de comunicación. Se dio a conocer conLa guerra no tiene rostro de mujer, una obra que finalizó en 1983 pero que, por cuestionar clichés sobre el heroísmo soviético y por su crudeza, solo llegó a ser publicada dos años más tarde gracias al proceso de reformas conocido por la perestroika. El estreno de la versión teatral de aquella crónica descarnada en el teatro de la Taganka de Moscú, en 1985, marcó un hito en la apertura iniciada por el dirigente soviético Mijaíl Gorbachov.

Videoanálisis: Premio al periodismo crítico y literario
Muy influida por el escritor Alés Adamóvich, al que considera su maestro, Alexiévich aborda sus temas con técnica de montaje documental. Su especialidad es dejar fluir las voces -monólogos y corales- en torno a las experiencias del "hombre rojo" o el "homo sovieticus" y también postsoviético. La obra de Alexiévich gira en torno a la Unión Soviética para descomponer este concepto en destinos individuales y compartidos y, sobre todo, en tragedias concretas. Alexiévich  se mueve en el terreno del drama, explora las más terribles y desoladas vivencias y se asoma una y otra vez a la muerte. En 1989 publicó Tsinkovye Málchiki (Los chicos de cinc)sobre la experiencia de la guerra en Afganistán. Para escribirlo se recorrió el país entrevistando a madres de soldados que perecieron en la contienda. En 1993, publicó Zacharovannye Smertiu (Cautivados por la muerte) sobre los suicidios de quienes no habían podido sobrevivir al fin de la idea socialista. En 1997, le tocó el turno a la catástrofe de la central nuclear de Chernóbil en Voces de Chernóbil, publicado en castellano en 2006 por Editorial Siglo XXI, que reeditó el año pasado Penguin Random House.
El año pasado lanzó El fin del homo sovieticus, publicado en alemán y en ruso, y que en España  editará Acantilado, a principios de 2016. En este nuevo documento, Alexiévich se propone "escuchar honestamente a todos los participantes del drama socialista", dice el prólogo. Afirma la escritora que el "homo sovieticus" sigue todavía vivo, y no es solo ruso, sino también bielorruso, turcomano, ucraniano, kazajo... "Ahora vivimos en distintos Estados, hablamos en distintas lenguas, pero somos inconfundibles, nos reconocen en seguida. Todos nosotros somos hijos del socialismo", afirma, refiriéndose a quienes son sus "vecinos por la memoria". "El mundo ha cambiado completamente y no estábamos verdaderamente preparados", dijo en una reciente entrevista a Le Monde. Atrapada aún en el espacio soviético, Alexiévich indaga con angustia y sufrimiento sobre el fin de una cultura, una civilización, unos mitos y unas esperanzas.
Crítica con el régimen del presidente bielorruso Alexandr Lukashenko, la escritora reside la mayor parte del tiempo en el extranjero y últimamente lo hace en Alemania, donde su último libro ha tenido un enorme impacto

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miércoles, 30 de septiembre de 2015

"Soy un poeta de línea clara que se está volviendo oscuro” - Luis Alberto de Cuenca. Premio Nacional de Poesía

Luis Alberto de Cuenca recibe el Premio Nacional de Poesía por su libro 'Cuaderno de vacaciones'. El poeta, filólogo y traductor fue secretario de Estado de Cultura por S


Luis Alberto de Cuenca, en julio de 2014, en su despacho del CSIC. / SAMUEL SÁNCHEz
 Luis Alberto de Cuenca, madrileño de 1950, ganó este lunes el Premio Nacional de Poesía por Cuaderno de vacaciones (Visor) un libro en el que pueden leerse versos como estos: “Los mortales estamos hechos de veinte piezas:/diecinueve salvajes y una civilizada”. Cualquiera que conozca la trayectoria del galardonado diría que su parte civilizada es un puzle en el que encaja todo: los clásicos griegos y los de Hollywood, los tebeos y la ecdótica. Que se haya dedicado con idéntica seriedad a estudiar al heleno Euforión de Calcis que a rastrear el mito artúrico en Star Warsretrata bien a un hombre que se mueve con la misma soltura en una galaxia muy lejana que en el siglo III antes de Cristo. “Una noche en la calle/vale más que cien libros”, dicen otros dos versos suyos.
El premio nacional que acaba de recibir –y que se suma al de Traducción que en 1989 obtuvo por el Cantar de Valtario- está dotado con 20.000 euros, pero la pregunta del millón es cuándo descansa Luis Alberto de Cuenca. Desde hace años dedica sus vacaciones a escribir poemas, de ahí el título de su último libro. “Digamos que miro el mundo como poeta todo el año y en agosto esa mirada se convierte en poesía”, dijo el lunes en Madrid. Lo dijo y al instante se lanzó a recomendar Black Sails, la serie de televisión que le absorbe en el tiempo que no le ocupa Eurípides: “De piratas. Fascinante. Una precuela de La isla del tesoro”.
La palabra clave es “fascinante”, porque todo lo cuenta con entusiasmo este escritor y filólogo. Tenía 24 años cuando empezó a trabajar en el departamento de clásicas del Consejo Superior de Investigaciones Científicas y 30 cuando la Orquesta Mondragón llegó a disco de platino con una canción a la que él había puesto letra, Caperucita feroz, y a la que, con ironía, el poeta suele referirse como “un best seller”. Todavía se sonríe recordando la “coña” que hacían a su costa sus compañeros del CSIC. “Yo no distingo entre alta y baja cultura”, argumenta. “Son dos emanaciones del ser creativo del hombre”.

Humor y sentimiento

Más en serio se lo tomaron sus colegas en 1985. De Cuenca ganó ese año el Premio de la Crítica por La caja de plata, el libro que supuso su alejamiento del culturalismo de parte de su generación, la de los novísimos. Bienhumorada y sentimental, su poesía se acogió desde entonces a una etiqueta tomada del cómic: línea clara. Pasado el tiempo, sus primeros libros —Elsinore, Scholia— llegan expurgadísimos a cada nueva edición de su poesía reunida —Los mundos y los días (Visor)— aunque su autor los mira hoy con más benevolencia: “Ya no me parecen radicalmente abominables. Ahora los leo hasta con ternura. Será la edad. Sigo siendo un poeta de línea clara, pero esa línea se está volviendo cada vez más oscura. Y no porque no se me entienda sino porque los tintes del poema son más graves. Eso sí, sin perder el humor y la ironía”.
Capaz de colocar en un mismo poema a una stripper y al emperador Justiniano, Luis Alberto de Cuenca fue director de la Biblioteca Nacional entre 1996 y 2000 y Secretario de Estado de Cultura con José María Aznar desde ese año hasta 2004. Luego volvió al CSIC, a sus eruditos y a sus roqueros: en 2011 fue Loquillo el que puso música a sus versos en Su nombre era el de todas las mujeres. Un año antes había ingresado en la Academia de la Historia. Los versos, entretanto, nunca ha sido para él pasajeros. “Este verano pasado, por ejemplo, se ha dado bien”, dice sin ocultar su satisfacción. “Habré escrito unos 20 poemas”. Así son los poetas: a cualquier cosa llaman vacaciones.

viernes, 24 de abril de 2015

Chascarrillos gramaticales por Álex Grijelmo

La lengua se aleja a veces de la vida, y eso facilita muchas paradojas


La vida y la gramática se parecen pero no son lo mismo. Por ejemplo, una cebra mantiene su género femenino aunque se trate de un macho. Lo mismo sucede con una ballena, una ardilla o una jirafa. En cambio, el topo puede ser una hembra, igual que un moscón o un ratón.
Las palabras terminadas en o tienden a ser masculinas; y las que acaban en a, femeninas; pero existen transgenéricos: “la mano”, “el día”, “el mapa”, “la radio”, “el programa”, “el pediatra”, “el guardia”, “el atleta”, “la contralto”, “la soprano”… Y los sexos biológicos son dos; pero los géneros, tres (masculino, femenino y neutro).
Si decimos "los jueces", que es masculino, eso abarca a los jueces y a las jueces. Si decimos “la judicatura”, que es femenino, también. “La persona” representa en femenino a mujeres y hombres, mientras que “el ser humano” lo hace en masculino, con el mismo resultado.
La gramática se aleja a veces de la vida, pero los términos que usa al definir sus conceptos la evocan muy a menudo. Eso facilita que hoy nos tomemos a broma sus paradojas con estos desaforismos para aficionados a los juegos lingüísticos.
♦ Una rata dura más tiempo que un rato.
♦ En la oración “el boxeador dio un puñetazo al árbitro”, el árbitro recibe directamente el puñetazo, pero es el complemento indirecto.
♦ Un problema de “sintaxis” también se da cuando no hay huelgas del transporte.
♦ Lo peor que le puede pasar a un verbo defectivo es que además sea imperfecto.
♦ Pensar no es un verbo reflexivo.
♦ Agacharse sí que es un verbo reflexivo, pero debería clasificarse como flexivo.
♦ En una oración, los elementos apuestos no tienen por qué ser muy atractivos.
♦ La gente se pregunta por qué “todo junto” se escribe separado, y “separado” se escribe todo junto. También parece raro que “exmarido” se escriba ahora todo junto cuando define a un separado.
♦ La negación de positivo es impositivo.
♦ Los pronombres demostrativos nunca han sido capaces de demostrar nada.
♦ El idioma español tiende al uso activo frente al pasivo, a diferencia de lo que ocurre ahora en la contabilidad.
♦ Los posesivos son a menudo pura ilusión. Decimos “duermo en mi casa” o “voy a mi empresa”. Pero “mi casa” es del banco. Y “mi empresa” es de… ¡anda, qué casualidad!
♦ Si usamos más los verbos imperativos para rogar, deberían llamarse rogativos.
♦ El sujeto agente no es necesariamente un guardia.
♦ En la oración “el policía detuvo al ladrón”, el sujeto es dos veces agente.
♦ En la oración “el enfermo fue operado ayer”, el sujeto es dos veces paciente.
♦ La voz pasiva es un verbo transitivo que se ha mirado al espejo.
♦ La palabra “Telefónica” no tiene prefijos.
♦ La mayoría de los adjetivos calificativos son descalificativos.
♦ En gramática, la sección de complementos no está en la sexta planta.
♦ La oración “hoy ha hecho un día muy frío y lluvioso” se construye sobre un tiempo perfecto.
♦ Los espacios vacíos de un texto están llenos de silencio.
♦ Para la ortografía, el acento es el mismo en todas las regiones.
♦ La exclamación exclama, la interrogación interroga y la interjección interjecta.
♦ Tras la reforma laboral, el prefijo ha pasado a precario.
♦ Los accidentes gramaticales son todos muy previsibles.
♦ El acusativo no depende jerárquicamente del fiscal general del Estado.
♦ Incluso el pretérito pluscuamperfecto puede tener algún defectillo.
♦ ¿Por qué copular no es un verbo copulativo?
♦ Los verbos copulativos, como ser o estar, no son los que refieren determinada actividad de los seres animados (especialmente de los muy animados), sino los que forman un predicado nominal. Eso sí, necesitan el atributo.


ÁLEX GRIJELMO, El País, 18 ENE 2015

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