El comparativo más (1) se diferencia de la conjunción mas (2) mediante una tilde diacrítica:
(1) Estás más joven y guapa que nunca [Eduardo Mendoza: El misterio de la cripta embrujada]
(2) Penáguilas ofreció a sus amigos casa y cena, mas no quisieron estos aceptar [Benito Pérez Galdós: Marianela]
El comparativo tiene valor de superioridad. La conjunción, por su parte, tiene valor adversativo y es equivalente a pero. La conjunción mas hoy se utiliza con escasa frecuencia. En cambio, el adverbio sí que tendremos ocasión de escribirlo a menudo, por lo que debemos recordar que necesita la tilde oportuna.
Como corresponde a un par de palabras que se diferencian mediante una tilde diacrítica, la que la lleva es tónica en la cadena hablada, mientras que la que carece de ella se pronuncia átona.