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miércoles, 8 de junio de 2016

Textos de Selectividad de Lengua castellana y Literatura de junio de 2016 en la Comunidad de Madrid


Examen en PDF. El 15 de julio me comprometo a tener corregido en este blog el examen, las dos opciones.

OPCIÓN A

Como saben, hoy los niños nacionales son una especie de idolillos a los que todo se debe y por los que se desviven incontables padres estúpidos. Están sobreprotegidos y no hay que llevarles la contraria, ni permitir que corran el menor peligro. Son muchos los casos de padres-vándalos que le arman una bronca o pegan directamente al profesor que con razón ha suspendido o castigado a sus vástagos. Pues bien, visité un lugar con muralla larga y enormemente elevada. El adarve es bastante ancho, pero en algunos tramos no hay antepecho por uno de los lados, y los huecos entre las almenas son lo bastante grandes para que por ellos quepa sin dificultad un niño de cinco años, no digamos de menos. El suelo es irregular, con escalones a ratos. Es fácil tropezar y salir disparado. Al comienzo del recorrido, un cartel advierte que ese adarve no cumple las medidas de seguridad, y que pasear por él queda al criterio y a la responsabilidad de quienes se atrevan. Si yo tuviera niños no los llevaría allí ni loco, con ellos soy muy aprensivo, y los sitios altos y sin parapeto me imponen respeto, si es que no vértigo propio y ajeno.
Aquella muralla, sin embargo, era una romería de criaturas correteantes de todas las edades, y de cochecitos y sillitas con bebés o casi, no siempre sujetos con cinturón o correa. Algunos cañones jalonan el trayecto, luego los padres alentaban a los niños a encaramarse a ellos (y quedar por tanto por encima de las almenas) para hacerles las imbéciles fotos de turno. Miren que me gusta caminar por adarves, recorrer murallas. Pero cada paseo se me convertía en un sufrimiento por las decenas de críos que triscaban por allí sueltos como cabras, sobre todo en los tramos sin parapeto a un lado. A veces pienso que estos padres lo que no toleran es que a sus hijos les pase nada a manos de otros; pero cuando dependen de ellos, que se partan la crisma. Ya echarán la culpa a alguien, que eso es lo que más importa.
(Javier Marías, “Escenas veraniegas”, en El País Semanal, 20/09/2015)


OPCIÓN B

Aprender a cooperar, a generar capital social, a pechar con las propias responsabilidades y a recibir los beneficios del trabajo común es recomendable para llevar una buena vida, para jugar al parchís de la existencia sin miedo a generar adversarios que sueñen con el propio fracaso y que procuren convertir su sueño en realidad. Apostar por la cooperación es prudente, lo querría hasta un pueblo de demonios con tal de que tuviera sentido común; cuánto más deberían quererlo los pueblos de personas que fueran medianamente inteligentes. Sin embargo, en este juego de toma y daca hay algunos límites que dejan cosas muy importantes fuera del tablero.
En principio, cada uno de los grupos que pretende prosperar en la lucha por la vida lleva incorporada internamente una gran tendencia al conformismo. Por una parte, porque las personas tendemos inconscientemente a imitar las conductas ajenas, pero también porque deseamos ser acogidas en el grupo. Y eso tiene al menos dos consecuencias.
 La primera es que rara vez ejercemos la capacidad crítica, rara vez asumimos nuestro propio criterio y estamos dispuestos a poner en cuestión las normas y las actuaciones de nuestro grupo. Nuestras mentes son inconscientemente camaleónicas.
 Y, en segundo lugar, que siempre dejamos grupos excluidos, los de aquellos que parecen no tener nada que ofrecer a cambio. En nuestro tiempo pueden ser los discapacitados psíquicos, los enfermos mentales, los pobres de solemnidad, los sin papeles, los sin amigos que tengan un cierto poder. En suma, los que no pueden devolver los bienes que se intercambian en cada grupo, que pueden ser favores, puestos de trabajo, plazas o dinero. Los que no están en condiciones de practicar el eterno “hoy por ti, mañana por mí”.
 Esto es lo perverso de fiarlo todo a los pactos, que generan siempre excluidos, porque el principio del Intercambio Infinito deja fuera a los que no parecen tener fichas con las que jugar, ni dados, ni cubilete.

(Adela Cortina, ¿Para qué sirve realmente la ética?, 2013)

martes, 10 de junio de 2014

Examen de Lengua castellana y Literatura. Comunidad de Madrid. Junio. 2014

OPCIÓN A

En España, donde la pereza es, más que un vicio, una religión, se comprenden difícilmente esas monumentales obras de los químicos, naturalistas y médicos alemanes en las cuales solo el tiempo necesario para la ejecución de los dibujos y la consulta bibliográfica parecen deber contarse por lustros. Y, sin embargo, estos libros se han redactado en uno o dos años, pacíficamente, sin febriles apresuramientos. El secreto está en el método de trabajo, en aprovechar para la labor todo el tiempo hábil, en no entregarse al diario descanso sin haber consagrado dos o tres horas por lo menos a la tarea, en poner dique prudente a esa dispersión intelectual y a ese derroche de tiempo exigido por el trato social, en restañar, en fin, en lo posible, la cháchara ingeniosa del café o de la tertulia, despilfarradora de fuerzas nerviosas (cuando no causa disgustos), y que nos aleja, con pueriles vanidades y fútiles preocupaciones, de la tarea principal.
Si nuestras ocupaciones no nos permiten consagrar al tema más que dos horas, no abandonaremos el trabajo a pretexto de que necesitaríamos cuatro o seis. Como dice juiciosamente Payot, «poco basta cada día si cada día logramos ese poco».
Lo malo de ciertas distracciones, demasiado dominantes, no consiste tanto en el tiempo que nos roban, cuanto en la flojera de la tensión creadora del espíritu y en la pérdida de esa especie de tonalidad que nuestras células nerviosas adquieren cuando las hemos adaptado a determinado asunto.
No pretendemos proscribir en absoluto las distracciones, pero las del investigador serán siempre ligeras y tales que no estorben en nada las nuevas asociaciones ideales. El paseo al aire libre, la contemplación de las obras artísticas o de las fotografías de escenas, de países y de monumentos, el encanto de la música y sobre todo la compañía de una persona que, penetrada de nuestra situación, evite cuidadosamente toda conversación grave y reflexiva, constituyen los mejores esparcimientos del hombre de laboratorio. Bajo este aspecto será bueno también seguir la regla de Buffon, cuyo abandono en la conversación (que chocaba a muchos admiradores de la nobleza y elevación de su estilo como escritor) lo justificaba diciendo: «Estos son mis momentos de descanso».
(Santiago Ramón y Cajal, Reglas y consejos sobre la investigación científica, 1897)

CUESTIONES

 1. Haga un comentario de texto del fragmento que se propone contestando a las preguntas siguientes: a) Enuncie el tema del texto (0,5 puntos); b) detalle sus características lingüísticas y estilísticas más sobresalientes (1,25 puntos); c) indique qué tipo de texto es. (0,25 puntos)

2. Redacte un resumen del contenido del texto. (1 punto)

3. Elabore un texto argumentativo a favor o en contra de que en ciertas profesiones se sustituya un horario fijo de trabajo por otro flexible a cambio de una determinada productividad. (1,5 puntos)

4.a. Analice sintácticamente: No pretendemos proscribir las distracciones, pero las del investigador serán siempre ligeras. (1,5 puntos)

4.b Explique el concepto de metáfora y el sentido metafórico de la siguiente expresión del texto: Poner dique prudente a esa dispersión intelectual. (1 punto)

5.a. La novela realista y naturalista del siglo XIX. (2 puntos)

5.b. Comente los aspectos más relevantes de la obra del siglo XX anterior a 1939 que haya leído en relación con su contexto histórico y literario. (1 punto)



OPCIÓN B

La timidez es un rasgo de carácter. Se define por una marcada tendencia a rehuir los contactos sociales con desconocidos, evitar la iniciativa en el terreno social, permanecer silencioso en las reuniones, sentir dificultad para mirar a los ojos, y un gran pudor en hablar de las propias emociones. El tímido no suele serlo dentro de casa o en ambientes familiares, y una vez pasada la dificultad de los primeros contactos su adaptación social puede ser buena. La timidez hace sufrir a mucha gente, pero no es un trastorno grave, ni una enfermedad como lo es la fobia social. El tímido suele adaptarse bien a partir de un período de inhibición inicial. ¿Qué es lo que teme una persona tímida? Las estadísticas nos proporcionan el siguiente ranking: los desconocidos (70%), las personas del sexo opuesto (64%), hablar delante de un público (73%), estar en un grupo grande (68%), ser de un estatus que se supone inferior al de sus interlocutores o sentirse inferior a ellos de una forma u otra (56%).
Hay que ser cuidadoso al juzgar una posible timidez, porque en un mundo soez, ruidoso, agresivo y desvergonzado como el nuestro podemos acabar llamando timidez a la buena educación y el respeto por los demás. La evolución del concepto de pudor nos demuestra que estamos tratando un tema sometido a grandes influencias sociales y culturales. Una parte importante de las características atribuidas a las personas tímidas —dulzura, pudor, recato, pasividad— han sido durante siglos atributos de la perfección femenina. Tradicionalmente se ha elogiado a la mujer tímida, lo que hace que en este momento la timidez sea sentida y resentida sobre todo por los hombres, que son los que con mayor frecuencia acuden a los especialistas en busca de ayuda, porque contraviene gravemente la imagen social de la masculinidad.
Estamos hablando de un tipo de ansiedad social que dificulta la vida de muchas personas y las condena a la soledad y a vivir en retirada. Solo cuando alcanza unos grados de angustia insoportables e invalidantes entramos en el terreno patológico y hablamos de “fobia social”.

(José Antonio Marina, Anatomía del miedo. Un tratado sobre la valentía, 2006)

CUESTIONES

 1. Haga un comentario de texto del fragmento que se propone contestando a las preguntas siguientes: a) Enuncie el tema del texto (0,5 puntos); b) detalle sus características lingüísticas y estilísticas más sobresalientes (1,25 puntos); c) indique qué tipo de texto es. (0,25 puntos)

2. Redacte un resumen del contenido del texto. (1 punto)

3. Elabore un texto argumentativo a favor o en contra de que un chico tímido tenga un problema mayor que una chica tímida. (1,5 puntos)

4.a. Analice sintácticamente: Hablamos de un tipo de ansiedad social que dificulta la vida de muchas personas y las condena a la soledad. (1,5 puntos)

4.b. Indique a qué categoría gramatical o clase de palabras pertenece desvergonzado, analice su estructura morfológica y señale a qué proceso de formación de palabras responde. (1 punto)

5.a. La poesía de la Generación del 27. (2 puntos)
5.b. Comente los aspectos más relevantes de la obra posterior a 1939 que haya leído en relación con su contexto histórico y literario. (1 punto)

martes, 4 de junio de 2013

Examen de Selectividad de Lengua castellana y Literatura en la Comunidad de Madrid - Junio 2013

TEXTO OPCIÓN A:

"En el año 1709, en el palacio romano del cardenal Ottoboni, tuvo lugar un singular torneo musical entre Georg Friedrich Haendel y Domenico Scarlatti. Ambos tenían la misma edad, veinticuatro años, pero ya eran maestros en su arte. Y solo contaban para su cotejo con dos armas incruentas: un clave y un órgano. El sajón era cosmopolita; el latino, exuberante y mediterráneo. Aunque se mantuvieron magníficamente parejos durante largo tiempo, parece que finalmente el órgano inclinó la balanza a favor de Haendel. Luego cada cual siguió su camino, pero esta rivalidad nunca enturbió la recíproca admiración que los dos artistas se profesaron. Casi medio siglo después, ya al final de su vida, el viejo Scarlatti siempre se santiguaba al oír mencionar el nombre de Haendel en señal de respeto.
Me conmueve mucho esta anécdota dieciochesca (cuya noticia debo a Stefano Russomanno, en el número 109 de la revista discográfica Diveri). Primero, porque en estos tiempos en que se llama "competitividad" al intento feroz de eliminar al adversario, o sea, de suprimir la competencia, nos recuerda que la verdadera emulación engrandece al rival y quiere mantenerlo como refrendo de la excelencia. Y en segundo (pero principal) lugar, porque se refiere a la más hermosa disposición que suscita el arte, la capacidad de admirar. Quien no la conoce, aunque parezca ser un gran artista, carece de un registro esencial de la sensibilidad que produce el arte y a la que el arte interpela. Desconfío hondamente de la aparente superioridad de los perpetuos desdeñosos, de la insobornable "objetividad" de los cicateros profesionales y de los desmitificadores del mérito ajeno que siempre se las arreglan para barrer la fama hacia casa. Creo que admiramos con lo de admirable que hay en nosotros y nunca he tropezado con nadie, verdaderamente admirable que no supiese también ser sinceramente admirador". 

(Fernando Savater, Mira por dónde2003).

PREGUNTAS

1.- Haga un comentario de texto del fragmento que se propone contestando a las preguntas y siguientes:
a.- Enuncie el tema del texto (0.5 puntos).
b.- detalle sus características lingüísticas y estilísticas más sobresalientes (1,25 puntos)
c.- indique qué tipo de texto es (0.25 puntos).

2.- Redacte un resumen del contenido (1 punto).

3.- Elabore un texto argumentativo a favor o en contra de que tener un carácter competitivo sea una virtud (1,5 puntos).

4a.- Analice sintácticamente:
Desconfío hondamente de la aparente superioridad de los perpetuos desdeñosos que siempre barren la fama hacia casa (1,5 puntos).

4b.- Indique a qué categoría gramatical o clase de palabras pertenece engrandece, analice su estructura morfológica y señale a qué proceso de formación de palabras corresponde (1 punto).

5a.- La literatura del siglo XVIII. Ensayo y teatro (2 puntos).

5b.- Comente los aspectos más relevantes de la obra del siglo XX anterior a 1939 que haya leído en relación con su contexto histórico y literario. (1 punto).
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TEXTO OPCIÓN B


"Comencé a vincularme con la lectura en casa de una maestra, doña María. Vivíamos en Cruz del Eje, al noroeste de la provincia de Córdoba. En esa época recién se ingresaba a la escuela primaria con seis años de edad. No había jardín de infantes. Doña María enseñaba en su galería cubierta por un techo de cinc. Éramos varios estudiantes de diversas edades, y la mayoría recibía lecciones para superar sus dificultades en la escuela. Las primeras hojas de mi cuaderno mostraban una avergonzada torpeza. Las volvía a mirar para cerciorarme de mis progresos. Hasta que esa mujer de cabellos blancos me enseñó que cada sonido podía ser dibujado y luego identificado mediante un dibujo específico. Por eso a la "m" le decía "mmm", no "eme". Tanto me impresionó el descubrimiento que lo mostré a mis padres. Ellos sonrieron y pusieron delante de mí libros y periódicos que apoyaban esa revelación.
Pero después me negaba a leer. Una impaciencia exagerada me hacía abandonar el esfuerzo. Mi madre era una persona a quien no la asustaba ningún esfuerzo, y menos si debía aplicarse para la conquista de la cultura. Una tarde dijo que me llevaría a la biblioteca pública. ¿La qué? No entendí y fui arrastrado de la mano, por no decir de las orejas.
Éramos muy pobres, pero cuando ingresé a la biblioteca junto a mi madre, me pareció haber cambiado de mundo. Paredes tapizadas con enjoyados lomos de libros sobre los cuales se cerraban grandes ventanas de cristal. Pisos de mosaicos brillantes. Mesas de dos aguas para los diarios. Una enorme mesa horizontal cargada de revistas. Y el escritorio de la señorita Britos. Mamá me presentó, ella sonrió con ternura y me invitó a tomar asiento, mientras me entregaba revistas con ilustraciones infantiles. Su técnica fue simple. Me entusiasmó con las historietas y luego con breves aventuras, cada vez menos cortas, hasta que recalé en autores que no podía abandonar. Entre los 16 y 14 años devoré casi todas las maravillas de ese santuario. Le debo más de lo que me atrevo a confesar". 
(Marcos Aguinis, en La Nación (Buenos Aires), 21/04/2012).

CUESTIONES

1.- Haga un comentario de texto del fragmento que se propone contestando a las preguntas siguientes:
a.- Enuncie el tema del texto (0,5 puntos).
b.- detalle sus características lingüísticas y estilísticas más sobresalientes (1,25 puntos).
c.- indique qué tipo de texto es (0,25 puntos).

2.- Redacte un resumen del contenido del texto (1 punto).

3.- Elabore un texto argumentativo a favor o en contra de la opinión de que aprender a leer sea uno de los acontecimientos más importantes de la vida (1,5 puntos).

4a.- Analice sintácticamente: Ellos sonrieron y pusieron delante de mi libros y periódicos que apoyaban esa revelación (1,5 puntos).

4b.- Explique el concepto de metáfora y el sentido metafórico de la siguiente expresión del texto: Devoré casi todas las maravillas de ese santuario (1 punto).

5.a. La novela y el cuento hispanoamericanos de la segunda mitad del siglo XX. Tendencias, autores y obras principales (2 puntos).

5.b. Comente los aspectos más relevantes de la obra del siglo XIX que haya leído en relación con su contexto histórico y literario (1 punto).










miércoles, 3 de abril de 2013

Corrección de la Opción B de la PAU de junio 2009-2010. Parte de comentario de texto


TEXTO
La introducción del uniforme escolar en los centros públicos no es una medida anodina. Puede herir sensiblidades, dar lugar a conflictos o abrir un debate más amplio sobre un orden social dado. Desde un punto de vista psicológico, atañe a la sempiterna tensión entre la necesidad de ser al mismo tiempo semejante y diferente de los demás. Los argumentos a favor del uniforme son numerosos y conocidos. Se imagina como un freno al marquismo, a ver los centros escolares como una pasarela. Desde una perspectiva psicosocial, se añade que el uniforme acabaría con la comparación entre los alumnos, se destronaría el estilo de vestir como signo de diferencias sociales, económicas, étnicas, religiosas, nacionales o incluso entre pandillas. Se cree también que favorece la disciplina, y la concentración. No faltan tampoco razones de tipo económico o de sentido práctico.
Pero vestir de uniforme tiene tras sí una larga historia. Recordemos, por ejemplo, cómo el cuello Mao se impuso a 900 millones de habitantes. El uniforme ha sido un instrumento para establecer jerarquías y distancias entre clases o entre castas. En suma, el uniforme trae a la memoria lo militar, la penitenciaría, la hospitalización, el internado. Evoca la despersonalización, lo homogéneo, la falta de iniciativa y de autonomía o la ausencia de sensibilidad estética. Suele oponerse a modernidad, innovación y juventud.

(Juan Antonio Pérez, “Una reflexión psicosocial”, El País, 17 de junio de 2008.)

1.    Enuncia el tema (0,75 puntos):
Polémica por el empleo del uniforme escolar en los centros educativos públicos.

2.    Comenta las características lingüísticas y estilísticas del texto (1,75 puntos):

Desde el punto de vista organizativo, este artículo presenta una estructura de problema y consecuencia (sin solución) al principio del texto, pues el problema es la posible implantación de la uniformidad en los centros escolares públicos y la consecuencia inmediata es la polémica que ha generado en el seno de la sociedad. En este sentido la idea principal se encuentra también al principio del texto, de tal manera que podríamos hablar de una organización o estructura deductiva.

En cuanto a la estructura externa, el texto se puede dividir en dos partes, que corresponden a una introducción o planteamiento inicial en donde se plantea la tesis (l. 1-4) y el cuerpo de la argumentación (l. 4-13), en donde el articulista expone los “pros” (l. 4-8): motivos económicos, eliminación del “marquismo” en las aulas y de cualquier otro tipo de diferencia, y fomento de la disciplina derivada del uso de la uniformidad, y los “contras” (l. 9-13): la uniformidad es una aliada de las diferencias sociales y de determinadas ideologías, recuerda lo carcelario, lo militar, la imposición dictatorial del pueblo de Mao o la reclusión de un internado, representa la privación de libertad y se opone a lo moderno y juvenil. Si observamos detenidamente el texto, el autor nos va conduciendo de forma hábil hacia la postura que él comparte, que no otra que aquella que está en contra de la implantación de la uniformidad en la enseñanza pública. Y esto se confirma cuando, a modo de conclusión empieza a cerrar el texto y recapitula los argumentos anteriormente expuestos, recalcando los argumentos en contra: "En suma, el uniforme trae a la memoria lo militar, la penitenciaría, la hospitalización, el internado. Evoca la despersonalización, lo homogéneo, la falta de iniciativa y de autonomía o la ausencia de sensibilidad estética. Suele oponerse a modernidad, innovación y juventud". Sobre el cuerpo argumentativo hay que añadir que fundamentalmente utiliza argumentos de ejemplificación y hace referencia a un hecho histórico constatado: la imposición del cuello Mao a todos los chinos durante la época de gobierno de Mao Zedong para reforzar la idea de ausencia de libertad.

En cuanto al nivel lingüístico del texto, el autor se sitúa en el nivel culto-estándar de la lengua, ya que, aunque en el texto aparecen algunos cultismos como “sempiterna” (l. 3) (adj. Que durará siempre; que, habiendo tenido principio, no tendrá fin) o “psicosocial” (l. 5), aparecen, en general, construcciones sencillas y un lenguaje al alcance de cualquier lector medio, incluso se permite (en cursiva) incorporar palabras nuevas, aunque no recogidas en el DRAE, como “marquismo” (l. 4).

 Relacionado con las funciones lingüísticas, se puede apreciar una diferencia notable entre el primer y el segundo párrafo  Mientras que en el primer párrafo hay un predominio casi absoluto de la función referencial, dado el carácter de impersonalidad que tiene el texto y que más adelante comentaré (“se imagina”, línea 4; “se añade”, línea 5); en el segundo párrafo aparecen tanto la función apelativa, a través del plural asociativo “recordemos” (l. 9) que produce un acercamiento a los lectores, como la función expresiva, ya que el uniforme escolar parece cobrar vida y es continua la figura literaria de la personificación (“trae a la memoria”, línea 11; “evoca”, l. 12; “suele oponerse”, l. 13).

Dentro del plano morfológico-sintáctico, es importante destacar el diferente uso de construcciones sintácticas en los argumentos en pro y en contra, lo que reafirma que el articulista está en contra de la implantación de la uniformidad.  Si observamos los argumentos a favor, veremos que el autor utiliza impersonales con "se", típicas de los ensayos, ("se imagina", línea 4; "se cree", línea 7;  o "se añade", línea 5) de tal forma que indirectamente despersonaliza esta postura y la opinión resulta como más indeterminada; sin embargo cuando enumera los argumentos en contra cambia la estructura sintáctica, abandona la impersonal con "se" y las afirmaciones que expone cobran más fuerza con el uso de los presentes ("tiene", línea 9;  "recordemos", línea 9; "evoca", línea 12; "suele", línea 13; "trae", línea 11) y del pretérito perfecto ("ha sido", línea 10) al hacer referencia al ejemplo del "cuello Mao". Todo ello confirma su postura en contra de la uniformidad en los centros escolares de titularidad pública, a pesar de una supuesta objetividad que pretende mostrarnos. En el texto, el autor emplea el presente para hablar de generalidades (presente con valor atemporal), en tercera persona: “es”, línea 1; “puede”, l. 1; “atañe”, l. 3; “son”, l. 4… No es un texto excesivamente complejo a nivel sintáctico, ya que emplea frases cortas, con abundancia de simples (“La introducción del uniforme escolar en los centros públicos no es una medida anodina.”, línea 1; o  “Los argumentos a favor del uniforme son numerosos y conocidos.”, línea 4), coordinadas (“Puede herir sensiblidades, dar lugar a conflictos o abrir un debate más amplio sobre un orden social dado.”, línea 1-2) y yuxtapuestas (“se añade que el uniforme acabaría con la comparación entre los alumnos, se destronaría el estilo de vestir como signo de diferencias sociales, económicas, étnicas, religiosas, nacionales o incluso entre pandillas.”, línea 5), que son enumeraciones que explican y redundan en el significado que propone el articulista en cada caso. En cuanto a los escasos ejemplos de subordinación, aparece alguna subordinada sustantiva, de CD (“Se cree también que favorece la disciplina, y la concentración.”, en la línea 7) o la interrogativa indirecta, también de CD, “Recordemos, por ejemplo, cómo el cuello Mao se impuso a 900 millones de habitantes.”, en la línea 9.

En cuanto al plano léxico-semántico, el texto utiliza un lenguaje connotativo, propio de los textos de carácter argumentativo, con adjetivos explicativos antepuestos al nombre como “sempiterna” (l. 3), referida a la tensión, o “larga” (l. 9), referida a la historia, que reflejan, bajo mi punto de vista, cierto cansancio o agotamiento por parte del autor ante un debate demasiado recurrente. Relacionado con la connotación, es el uso tan peculiar que el autor hace de la lengua, empleando palabras nada complicadas, destacando dos que pertenecen un ámbito más coloquial como son “pandillas” (línea 7) y la construcción “marquismo” (gusto por llevar marcas), en la línea 4. Estilísticamente, destaca el uso del artículo “lo” (“lo militar”, línea 11, (…) “lo homogéneo”, línea 12) que sustantiviza esos adjetivos. Recurre también al empleo de un infinitivo como nombre (“vestir de uniforme”, línea 9). Utiliza frecuentes términos abstractos como es propio del lenguaje de los textos de las disciplinas humanísticas: “argumentos” (4), “disciplina” (7), “concentración” (7), “modernidad” (13)… Además, con el fin de dar cohesión al texto, aparecen diferentes isotopías como recurrencias léxicas: “uniforme” (líneas 1, 4 y 9) o “escolar”-“escolares” (l. 1 y 5); parejas de sinónimos: “clases”-“castas” (línea 11) o antónimos: “semejante”-“diferente” (línea 3). Por último, dado el carácter literario de los textos ensayísticos, no podía faltar el uso de figuras literarias como la metáfora  (“se destronaría el estilo…”,  línea 6), la comparación (“centros escolares como una pasarela”, línea 5),  la antítesis (“ser al mismo tiempo semejante y diferente de los demás”, línea 3) o la metonimia (“el cuello de Mao”, línea 9).

Para terminar, dentro del nivel textual, no se encuentran ejemplos de anáfora o de catáfora, y son muy escasos los de deixis (“más”, línea 2) o elipsis (“(razones) de sentido práctico”, línea 8). Sí destaca el texto por el uso de marcadores del discurso o conectores. Aparecen ordenadores del discurso como “Desde un punto de vista psicológico” (línea 2) o “desde una perspectiva psicosocial” (línea 5); el contraargumentativo “pero” (l. 9), para contraponer los pros y los contras; el ejemplificador clásico “por ejemplo” (l. 9) y el de recapitulación o resumen “en suma” (l. 11), que concluye el texto.



3.    Resumen del texto (0,75 puntos):

 El autor comenta el conflicto que crea desde hace mucho tiempo la incorporación del uniforme en las escuelas públicas. Señala, en primer lugar, los beneficios que puede generar, que tienen que ver con aspectos económicos, sociales o religiosos. A continuación, incide en lo negativo, fundamentalmente en que resta autonomías, libertad y personalidad al que lo lleva.



4.    Tipo de texto (0,75 puntos):

Se trata de un artículo de opinión del diario El País, que por tanto se engloba dentro de los textos periodísticos y también de los textos de las disciplinas humanísticas, ya que está próximo al ensayo por su carácter persuasivo, su estructura libre y por el propósito de reflexionar sobre los problemas que atañen al ser humano. Por esto último y porque se centra en un problema que genera debate dentro de la sociedad es un texto sociológico. También es un texto argumentativo puesto que el autor pretende darnos un punto de vista personal y subjetivo sobre el tema tratado. Según el receptor a quien va dirigido, es un texto de carácter divulgativo, puesto que utiliza un lenguaje sencillo, no demasiado elaborado, que pretende llegar a un amplio número de personas.

martes, 18 de septiembre de 2012

Examen de Selectividad de Septiembre de 2012 para las universidades públicas de la Comunidad de Madrid


UNIVERSIDADES PÚBLICAS DE LA COMUNIDAD DE MADRID 
PRUEBA DE ACCESO A LAS ENSEÑANZAS UNIVERSITARIAS 
OFICIALES DE GRADO  
Curso 2011-2012
MATERIA:  LENGUA CASTELLANA Y LITERATURA II    
INSTRUCCIONES Y CRITERIOS GENERALES DE CALIFICACIÓN

      El estudiante deberá escoger una de las dos opciones y responder a todas las cuestiones de la opción elegida en cada uno de los apartados.

TIEMPO: Una hora y treinta minutos.

OPCIÓN A

En cierta ocasión, encontrándome en el pórtico de la Facultad de Letras, en la Sorbona, quise subir
a la biblioteca; necesitaba ver determinado libro; no era más que un minuto; conocía la página que tenía
que ver; sabía hasta las líneas del pasaje en cuestión; pero no estaba seguro de algunas palabras que yo
había de citar. En la biblioteca de la Facultad de Letras se entra solo con previa autorización. Pero si yo
hacía valer mi calidad de académico, académico español, y si añadía que se trataba solo de un minuto,
nada más que de un minuto, ¿qué inconveniente habría en dejarme consultar un libro? Subí con cierto
temor; abrí la puerta y avancé; el silencio era profundo; sobre los pupitres se inclinaban algunos lectores,
no muchos. En el fondo, sobre un estrado y detrás de un mostrador circular, se hallaba una señorita. Hice
como pude mi presentación. Encontré desde el primer instante una rotunda negativa; saqué mi tarjeta, la
entregué y añadí que yo era miembro de la Academia Española; presumía yo, en mi ufanía, que, estando
alguno de mis libros de texto para aprender el castellano en los establecimientos pedagógicos de Francia,
sería conocido; no era absurda la conjetura, tratándose de la biblioteca de la Facultad de Letras. La fría
indiferencia del comienzo llevaba camino, en vez de edulcorarse, de convertirse en desabrimiento. Alegué
casi en súplica flébil* que solo un momento, nada más que un momento necesitaba yo para compulsar el
libro ansiado. Y la señorita del mostrador, cumpliendo con su deber estricto, precisa reconocerlo, no se
ablandó a mis ruegos. Con la cabeza baja, descendí a mi banco del zaguán**; un banco que, en efectividad,
ya era mío, puesto que tantas y tantas veces me había sentado en él y me había entregado a mis
cavilaciones. (José Martínez Ruiz “Azorín”, París, 1945)

* Triste, llorosa.
**Espacio cubierto que sirve de entrada a una casa.

CUESTIONES

1.  Haga un comentario de texto del fragmento que se propone contestando a las preguntas siguientes:
a) Enuncie el tema del texto (0,5 puntos); b) detalle sus características lingüísticas y estilísticas
más sobresalientes (1,25 puntos); c) indique qué tipo de texto es (0,25 puntos).
2. Redacte un resumen del contenido del texto. (1 punto)
3.  Elabore un texto argumentativo a favor o en contra de hacer excepciones en el cumplimiento de
las normas y reglamentos. (1,5 puntos)
4.a. Analice sintácticamente:
Saqué mi tarjeta, la entregué y añadí que yo era miembro de la Academia Española. (1,5 puntos)
4.b Indique a qué categoría gramatical o clase de palabras pertenece ablandar, analice su estructura
morfológica y señale a qué proceso de formación de palabras responde. (1 punto)
5.a. El Modernismo y la Generación del 98. (2 puntos)
5.b.  Comente los aspectos más relevantes de la obra posterior a 1939 que haya leído en relación con su
contexto histórico y literario. (1 punto)

OPCIÓN B

Quizá haya sido siempre así, un mundo lleno de personas que creen que sus propias opiniones e
intereses son más importantes que las de los demás, pero a día de hoy en estos lugares nuestros, el
egocentrismo es uno de los rasgos más evidentes y peligrosos de lo que hemos ido construyendo, de un
desarrollo humanamente equivocado. Una persona egocéntrica, dicen los psicólogos, es aquella que no
puede “ponerse en los zapatos de los demás (quitándose primero los de él mismo)”. Y cree que todos
deben buscar lo que él busca, porque lo que él ve,  de alguna manera, excede lo que otros ven. ¡Qué
desastre! Es desastroso porque es idiota y genera un mundo de idiotas. Nadie ni lo de nadie es más
importante que lo de los demás. Todos tenemos derecho a pelear por nuestros deseos, pero si vamos
pisando los deseos del prójimo, de nada valdrá conseguirlos. En esta vida vamos en el mismo barco,
apenas lograríamos sobrevivir unos días sin los otros. Moriríamos de hambre, de inanición material y
afectiva. Sin embargo, no nos damos cuenta. El ego hipertrófico nos hace actuar como héroes de pacotilla.
Lo mío es lo mejor, lo único, lo más importante; todos tienen que darse cuenta de eso. De manera que si
el ego nos dicta esa sentencia trataremos a los otros como esclavos. Pero, amigos, los esclavos terminan
rebelándose y el ego se queda herido y más solo que la una. Nadie es más que nadie. A veces, a unos les
toca llevar la mayor responsabilidad en una actividad, en una circunstancia, y entonces los demás deberán
ponerse a disposición de ese, otras veces le tocará a otro. Solo asumiendo que la vida funciona así, que
cada uno es importante en un momento o cosa diferente, podremos dejar el ego de lado y trabajar por un
mundo mejor para todos. Los niños pequeños son egocéntricos porque no tienen todavía la suficiente
habilidad mental para entender que otras personas   puedan tener diferentes opiniones y creencias. Un
adulto egocéntrico es una lacra social, un idiota. (Paloma Pedrero, en La Razón, 5/XI/2011)

CUESTIONES 

1.  Haga un comentario de texto del fragmento que se propone contestando a las preguntas siguientes:
a) Enuncie el tema del texto (0,5 puntos); b) detalle sus características lingüísticas y estilísticas
más sobresalientes (1,25 puntos); c) indique qué tipo de texto es (0,25 puntos).
2. Redacte un resumen del contenido del texto. (1 punto)
3.  Elabore un texto argumentativo a favor o en contra de la opinión de que la infancia es la mejor
época de la vida. (1,5 puntos)
4.a. Analice sintácticamente:
Los niños pequeños son egocéntricos porque no tienen la suficiente habilidad mental para
entender a otras personas. (1,5 puntos)
4b. Explique el significado en el texto de inanición (línea 10) e hipertrófico (línea 11). (1 punto)
5.a. El teatro de 1939 a finales de la década de 1970. Tendencias, autores y obras principales.
  (2 puntos)
5.b. Comente los aspectos más relevantes de la obra del siglo XIX que haya leído en relación con su
contexto histórico y literario. (1 punto)

LENGUA CASTELLANA Y LITERATURA II 
CRITERIOS ESPECÍFICOS DE CORRECCIÓN Y CALIFICACIÓN 

I. INFORMACIÓN GENERAL  

Estructura de la prueba. La prueba consta de dos opciones –A y B- compuesta cada una de ellas
por un texto de carácter no especializado y un juego de preguntas, de acuerdo con el modelo siguiente:
Bloque 1
Comprensión y comentario del texto propuesto:
1.  Comentario de texto: a) tema del texto (0,5 puntos); b) características lingüísticas y estilísticas más
sobresalientes (1,25 puntos); c) tipo de texto (0,25 puntos). (Calificación total: 2 puntos.)
2.  Resumen del texto. (1 punto)
3.  Elaboración de un texto argumentativo sobre el tema que se propone. (1,5 puntos)
Bloque 2
Cuestiones sobre contenidos de Lengua castellana del currículo de 2.º de Bachillerato.
4a.  Análisis sintáctico de una oración compleja o compuesta. (1,5 puntos)
4b.  Cuestiones de carácter morfológico o léxico-semántico. (1 punto)
Bloque 3
Cuestiones sobre contenidos de Literatura en castellano del currículo de 2.º de Bachillerato.
5a.  Tema de literatura española. (2 puntos)
5b.  Análisis de la obra leída en relación con su contexto histórico y literario (1 punto).  
Instrucciones
El alumno debe optar por uno de los dos textos con el consiguiente juego de preguntas.
Tiempo. La duración del examen es de hora y media.
Puntuación. La prueba se califica sobre 10. En cada pregunta figura entre paréntesis la puntuación
máxima asignada.
 
II. CRITERIOS DE CALIFICACIÓN DE LA PRUEBA 

Las preguntas del bloque 1 se corresponden con cuestiones relativas a la comprensión y análisis de
los textos propuestos. Se pretende que el alumno sepa hacer un comentario de texto (pregunta 1), para lo
cual ha de comprender su naturaleza y su significado. Para facilitar y sistematizar las respuestas, se han
previsto tres cuestiones dentro de esta primera pregunta, que el alumno debe contestar siguiendo las
indicaciones siguientes:
a) Debe enunciar su  tema de manera concisa en una o dos líneas de extensión como máximo. (0,5 puntos)

b) Explicará las características lingüísticas y estilísticas más sobresalientes de cada texto. En caso de que
resulte pertinente (por ejemplo, en el caso  de las noticias periodísticas), también deberán incluirse
aspectos de la estructura textual. Se analizarán los elementos lingüísticos que permitan identificar tanto
las secuencias textuales (narración, descripción, exposición, argumentación, etc.) como el género
discursivo (noticia periodística, ensayo humanístico, etc.): predominio de determinadas estructuras
oracionales, tipo de  léxico empleado, preferencia por determinados tiempos verbales, etc. Asimismo, se
valorarán recursos de especial interés estilístico (o incluso de carácter literario) en el texto en cuestión:
repeticiones, contraposiciones, ironía, metáfora, entre otras posibles. En ningún caso se valorará que el
alumno elabore un mero listado de elementos (sustantivos, adjetivos, verbos en presente, etc.); es imprescindible que señale la función que poseen en  el texto las propiedades lingüísticas y estilísticas
señaladas. (1,25  puntos)
c) Indicará el tipo de texto y el género discursivo al que corresponde el fragmento propuesto. (0,25
puntos)
En  la pregunta 2 el alumno debe mostrar su capacidad de síntesis. Para ello, debe elaborar un
resumen del texto que se adecue a las siguientes pautas: a) no debe exceder de seis o siete líneas; b) debe
contener las ideas principales exponiéndolas con coherencia interna; c) se redactará con las palabras del
alumno; d) no debe ser una paráfrasis del texto;  e) debe ser objetivo; por tanto, no se expresarán
opiniones o valoraciones personales. Se calificará con una puntuación máxima de 1 punto.
En el bloque 3, el alumno debe mostrar su madurez intelectual, su capacidad de reflexión, su
facultad para exponer clara y ordenadamente sus ideas,  así como su destreza en la argumentación.  Es
imprescindible que el alumno se exprese de forma personal y no conteste con fórmulas estereotipadas, que
exponga sus ideas con coherencia, con rigor y  con una expresión correcta. Es importante que construya
un texto de naturaleza argumentativa, donde se observe claramente cuál es su posición y los argumentos
que la justifican. Se admitirán  distintos tipos de estructuras argumentativas, siempre que sean coherentes.
Esta pregunta recibirá una calificación máxima de 1,5 puntos.
Las preguntas del  bloque 4, relativas a cuestiones de lengua, seguirán un esquema fijo que
describimos a continuación. La pregunta 4a consistirá en un análisis sintáctico. El alumno debe realizar el
análisis funcional interoracional e intraoracional  de la oración propuesta. Este análisis debe extenderse
hasta el nivel de las palabras. Se calificará con un máximo de 1,5 puntos. La pregunta 4b optará entre
cuestiones de morfología (estructura morfológica de palabras complejas, categoría o clase de palabras,
procesos de creación léxica como derivación, composición o parasíntesis) y cuestiones léxico-semánticas
tales como sinonimia, antonimia, familias léxicas,  o cuestiones relacionadas con la comprensión del
significado de ciertos elementos del texto. Su puntuación máxima será de 1 punto.
El bloque 5 comprende preguntas relativas a cuestiones de literatura (pregunta 5a) y a las obras
que el alumno ha leído (pregunta 5b). En su respuesta se valorarán los conocimientos del alumno, tanto
los derivados de su estudio de la historia de la literatura como los que pueda haber adquirido mediante sus
lecturas. En la pregunta 5a el  alumno habrá de demostrar sus conocimientos acerca de las tendencias
literarias del movimiento o época por los que se pregunta, y deberá, asimismo, hacer referencia a los
autores y obras más relevantes. Es preciso que  haga una exposición de conjunto donde demuestre un
conocimiento global del movimiento literario en cuestión y de la significación de los autores y de sus
obras, más allá de un mero catálogo de estos. La puntuación máxima de esta pregunta es de 2 puntos. En
cuanto a la pregunta 5b, el alumno debe mostrar su conocimiento de la obra leída, relacionarla  con el
movimiento o tendencia literarios a los que pertenece, y destacar su importancia en el contexto histórico y
cultural en el que se asienta. Su puntuación máxima será de1 punto.
En el marco de los criterios establecidos con carácter general por la Comisión Interuniversitaria
para todas las materias, se reitera de la importancia de la corrección de la expresión escrita en esta
materia, además de calificar la prueba de acuerdo con el contenido. Así, se valorará la capacidad de
redacción, manifestada en la exposición ordenada de las ideas, el correcto engarce sintáctico, la riqueza
léxica y la matización expresiva.  La ortografía será juzgada en su totalidad —letras, tildes y signos de
puntuación— y valorada dentro de la capacidad de expresión del alumno. Hechas estas consideraciones
generales, se establecen las normas siguientes:
Por cada falta de ortografía se deducirá medio punto de la calificación del ejercicio. Cuando se
repita la misma falta de ortografía, se contará como una sola. Por la reiteración de errores de
puntuación y faltas de acentuación se podrán deducir hasta dos puntos de la calificación del
ejercicio, según la apreciación del corrector.

jueves, 6 de septiembre de 2012

Corrección de la Opción B de la PAU de junio 2012 de la Comunidad de Madrid


CUESTIONES

1.  Haga un comentario de texto del fragmento que se propone contestando a las preguntas siguientes:

a) Enuncie el tema del texto (0,5 puntos);

La suma del trabajo y el esfuerzo de cada individuo, base y fortalecimiento del bien común.


b) detalle sus características lingüísticas y estilísticas más sobresalientes (1,25 puntos);

                Partimos de un texto que, claramente, tiene una estructura inductiva, ya que se parte de un hecho particular (del argumento de autoridad o testimonio de Edweine Loureiro y el ejemplo de la sociedad japonesa con la metáfora del arroz), para llegar a una idea general o tesis que sería que trabajando como colectivo, sumando esfuerzos, se consigue el éxito y, a la vez, el beneficio propio. Este argumento de autoridad se refuerza con el de la experiencia personal de la autora; de origen occidental, pero que también reside en el país nipón y conoce, por tanto, la idiosincrasia japonesa y un argumento de ejemplificación (líneas 1-14: Cuenta un escritor…). Estos argumentos y el hecho de que la autora pretenda convencernos de que la sociedad japonesa es superior a la occidental justifica considerar el texto como argumentativo.
                El texto se puede dividir en tres partes. La primera parte (líneas 1-10) sería una especie de apólogo o exempla medieval, en la que un anciano japonés (el maestro) le enseña al escritor brasileño (discípulo) cómo Japón consiguió sobreponerse y convertirse en potencia mundial tras la derrota en la Guerra Mundial; para llevar a cabo este fin se apoya en la alegoría del arroz. De esta introducción, que recuerda tanto a los consejos de Patronio al Conde Lucanor, pasamos al cuerpo de la argumentación (l. 10-23), en donde se desarrolla el concepto de anteponer el bien común al individual; esta parte central se subdivide, a su vez, en tres apartados: diferencias entre occidente y el pueblo japonés (l. 10-16), el esfuerzo alcanzado por los japoneses tras la catástrofe (l. 16-19) y la reflexión sobre si este acontecimiento se podría dar en otras latitudes, hecho que no es practicado (l. 20-23). La tercera parte, a modo de conclusión, (l. 23-29) consiste en acercar el desastre de la guerra a la actualidad y, sin necesidad de heroicidades ni esfuerzos sobrenaturales, la autora nos persuade a que trabajemos con tesón y sin protestar para alcanzar beneficios, primero colectivos y luego individuales.
                Por otro lado, la autora se sitúa en un nivel estándar del lenguaje (español correcto), ya que es un texto de fácil comprensión, con un vocabulario sencillo, al alcance de la mano de un lector medio.
                En cuanto a las funciones lingüísticas, dado el carácter subjetivo y persuasivo de este texto argumentativo, destacan dos funciones especialmente. Destacan las funciones expresiva y apelativa, tanto en la primera como en la tercera parte, ya que la intención de manifestar una opinión (l. 10: cuanto más pegados unos granos a otros, más fuertes nos hacíamos, uso de  la primera persona), así como influir en la conducta del receptor (l. 26: hacer bien el trabajo de uno […] es la única clave para pertenecer a ese arroz cocido…). El cuerpo de la argumentación, parte central del texto, tiene mayor objetividad, predomina la tercera persona y está, por tanto, más cerca de la función representativa del lenguaje (l. 15-16: los granos nunca se caen…). También aparece la función poética, ya que, como no podía faltar en la presentación de un libro, el autor utiliza algunas figuras retóricas, como las metáforas (l.7-8: nos convertimos…en arroz cocido o línea 25: única clave para pertenecer a ese arroz cocido colectivo).
                En el plano morfosintáctico, prácticamente, todo el texto presenta oraciones enunciativas, lo cual es típico de los textos de carácter ensayístico, donde se nos exponen una serie de ideas. Dentro de la primera parte, cabe destacar el empleo del diálogo, tanto en estilo indirecto (l. 23: le preguntó […] cómo pudo transformar…), como en estilo directo, entrecomillada, la aclaración del anciano (l. 6-10: “Entendimos que solo trabajando juntos e intensamente seríamos capaces de vencer al hambre y a la miseria…”). Ejemplos de oraciones enunciativas (l. 10-11: El arroz japonés constituye la alegoría perfecta para ilustrar las diferencias entre la naturaleza de este pueblo y la nuestra), aunque nos encontramos con dos interrogativas directas, preguntas retóricas (l. 22-23: ¿Es, pues, inalcanzable para seres que no posean una cualidad humana especial? ¿Cómo se implementa en actos concretos?). Alterna en el fragmento el uso del presente, tanto con valor atemporal (l. 13-14: el arroz japonés es pegajoso), como con valor actual (l. 23-24: La lección que recibimos con cierto desconcierto los occidentales que vivimos en Japón es que la cuestión carece de misterio…), con el uso del pretérito perfecto simple, para referirse a los hechos de la posguerra japonesa (l. 9-10: Así que nos convertimos nosotros mismos en arroz cocido…) y para mostrar al lector la conversación que mantuvieron el escritor brasileño con el anciano (l. 2: le preguntó… ; l. 3: le respondió…). También se emplea el pretérito imperfecto, para la descripción de la situación que padeció el pueblo japonés (l. 6: teníamos…; l.10: nos hicimos…). Se emplea la tercera persona (cuenta, l. 1; hicieron, 17; derivó, 19…) y la primera del plural (entendimos, 7; recibimos, 23). El texto está vertebrado fundamentalmente por oraciones subordinadas, muy bien construidas, lo que facilita su comprensión. Es frecuente la utilización de subordinadas adjetivas, tanto explicativas (l. 1-2: Edweine Loureiro, que, en una cena en la que le preguntó a un anciano japonés cómo pudo transformarse Japón tras la Guerra Mundial en una potencia económica, …), como especificativas (l.23-24: La lección que recibimos con cierto desconcierto los occidentales que vivimos en Japón es que la cuestión carece de misterio…); adjetivas sustantivadas (o adjetivas sin antecedente) (l. 19: lo que mejor saben hacer: poner el bien común por encima del individual); gran número de subordinadas sustantivas: interrogativas indirectas de CD (l. 2-3: cómo pudo transformarse Japón tras la Guerra Mundial en una potencia económica), de infinitivo en función sujeto (l. 26-27: Hacer bien el trabajo de uno…), yuxtaposición con valor de sustantiva tras los dos puntos (l. 18: poner el bien común por encima del individual), sustantiva en función atributo (l. 24-25: es que la cuestión carece de misterio), sustantiva de término de un complemento de régimen (l. 4-5: había optado por ignorar la pregunta). Utilización de adverbiales: de causa (l. 25: ya que no requiere de ningún sacrificio heroico ni de ninguna capacidad sobrenatural), de finalidad (l. 27: para pertenecer a ese arroz cocido colectivo y beneficiarse al mismo tiempo como individuo), de gerundio (l. 8:solo trabajando juntos e intensamente seríamos capaces de vencer al hambre y a la miseria, y l. 3: ofreciéndole un tazón de arroz con una sonrisa), consecutiva no intensiva (l. 9:Así que nos convertimos nosotros mismos en arroz cocido: cuanto más pegados unos granos a otros,  y l. 15: de manera que comer con palillos no supone ninguna dificultad), de modo (l. 26-27: sin cuestionar ni eludir sus aspectos más ingratos), de tiempo (l. 12: mientras nuestro concepto de arroz de calidad incluye como condición indispensable el que sus granos estén sueltos), yuxtaposición con valor consecutivo (l. 10: cuanto más pegados unos granos a otros, más fuertes nos hacíamos) y yuxtaposición con valor de causa (l. 15-16: no supone ninguna dificultad: los granos nunca se caen y el tazón queda invariablemente limpio al final). Una coordinada copulativa (l. 18-19: El progreso se derivó de ello por sí solo, y en la repartición de los beneficios también entraron todos). Destaca el uso de coordinadas adversativas (l.4 y l. 19), que sirven a la autora para enlazar las ideas y matizar algún aspecto que le interesa destacar. Una oración pasiva (l.21-22: El arte de anteponer el bien común al propio, tan bien visto, aceptado y predicado universalmente, no es sin embargo practicado con frecuencia en muchos lugares del mundo).
                En el plano léxico-semántico, en este fragmento se emplea un lenguaje sencillo con un registro cuidado, sin llegar a ser culto: había optado (l. 4), interlocutor (4), perplejidad (5), alegoría (11)... El texto combina denotación, que se explica por el empleo de adjetivos especificativos (brasileño, 1; redondo, 14; económica, 3…), con connotación, en base a la utilización de adverbios valorativos (intensamente, 8; invariablemente, 16; universalmente, 21; bien, 26…), adjetivos valorativos (inimaginables, 17; heroico, 25; sobrenatural, 26…) y sustantivos con claras connotaciones negativas (guerra, 6; hambre, 9; miseria, 9…). Se da un empleo destacado de sustantivos de carácter abstracto: perplejidad (l. 5), naturaleza (12), cualidad (22), misterio (25)… Para dar cohesión al texto, nos encontramos con recurrencias léxicas: Japón, arroz, bien común, individuo… son términos que se repiten a lo largo del texto. Recurrencia semántica, por ejemplo metáfora y alegoría. También podemos ver la presencia de una isotopía semántica, referida al concepto de sociedad o valores sociales. Así, tenemos en la línea 16 (bien común o próspero), en la línea 23 (sacrificio heroico, capacidad sobrenatural, trabajo) y en la línea 25 (oficio o consideración social). Aparece también antonimia cuando contrapone, al menos en dos oraciones, el bien común (l 16) frente al individual (l. 16), que luego llama arroz colectivo (l. 25) frente a individuo (l. 26).
                A nivel textual, destaca el uso de la anáfora: este y le, repetidos varias veces para referirse a Edweine Loureiro, que había aparecido anteriormente. Utiliza una serie de elementos catafóricos, como lo que mejor saben hacer (…) en las líneas 15-16, que sirve para relacionar las ideas expresadas por el autor. Deixis con el adverbio así (l. 9) o los pronombres  mío (l.1), otros, nos (l. 10) o nuestra (12), que buscan establecer las relaciones entre los distintos personajes que aparecen. Deícticos espaciales como Japón (l.2 y 22), japonés (l. 9, 11, 15), mundo (l. 19), que buscan situarnos espacialmente en el desarrollo de las ideas del texto. Deícticos temporales como Guerra Mundial (l. 2), término de guerra (l. 2) y al mismo tiempo (l. 25-26). No es un texto que destaque especialmente por el uso de conectores o marcadores textuales para relacionar las distintas ideas que la autora desarrolla; por mencionar alguno, en la línea 9, los consecutivos así que o de manera que (l. 12), pues (l. 20), ya que (l. 22), que sirven para el avance de las ideas expuestas por la autora y nos hacen llegar a distintas conclusiones... Hay marcadores aditivos: e (l. 6), y (l. 7, 10, 12, 13, 17, 18, 24 y 25), para enlazar ideas. También marcadores contraargumentativos, como pero (l. 4), sin embargo (l. 19), que tienen el valor de contraponer una serie de objeciones que hace la escritora en su discurso.

c) indique qué tipo de texto es (0,25 puntos).

                Es un texto de carácter expositivo-argumentativo (más esto último), en donde la autora nos habla de la importancia que se debe dar al esfuerzo individual para alcanzar el bien común. Se trata de un texto de tipo humanístico y de carácter oral, pues es un fragmento de la presentación de un libro que tiene como objeto el estudio del ser humano (texto sociológico). Según el receptor al que va dirigido, es un texto divulgativo, destinado a una minoría, que son las personas que acuden a las presentaciones de los libros, pero con un lenguaje sencillo, sin apenas cultismo.

2. Redacte un resumen del contenido del texto. (1 punto)

                A través de la metáfora del arroz, la autora plantea la teoría de que para salir de momentos de crisis es necesario ponerse a trabajar con ahínco, codo con codo, aunando esfuerzos, con el fin de solventar las dificultades. Solo con trabajo, esfuerzo y dedicación se pueden vencer los obstáculos, poniéndonos el ejemplo, en boca de un sabio anciano, de la sociedad japonesa que supo salir adelante en un momento tan delicado como el de una guerra mundial.

3.  Elabore un texto argumentativo a favor o en contra de la posibilidad de que se adopten en España los valores de la sociedad japonesa que se recogen en este fragmento. (1,5 puntos)

                Ojalá fuera posible que nuestra sociedad occidental tuviera los valores humanos, morales y altruistas que desde hace muchos años han caracterizado a la sociedad nipona.
                El trabajo y esfuerzo desinteresados, sin tener como meta la gratificación personal o el éxito individual, garantizarían, al menos, que hay un interés común por salir adelante, por alcanzar logros sociales y no individuales.
                Desgraciadamente, en nuestra sociedad capitalista prima lo contrario. Es más importante el beneficio propio, enriquecerse, que colaborar por sacar adelante un municipio, un estado o el planeta.
                En un momento como el que estamos viviendo, posiblemente no haya otro camino que el de estar unidos, el trabajar de manera conjunta, sin miras personales; pero, ya digo, es difícil ya solo imaginarlo.

4.a. Analice sintácticamente:
Mi amigo pensó que su interlocutor había optado por ignorar la pregunta. (1,5 puntos)

                Se trata de una oración compuesta formada por tres proposiciones.
                     PP: Mi amigo pensó…
PSSust.de CD: que su interlocutor había optado por ignorar la pregunta.
                PSSust. de término de un sintagma preposicional en función de complemento de régimen : por ignorar la pregunta
                El verbo principal es el verbo transitivo de pensamiento pensó. El sujeto, mi amigo. El predicado todo lo demás. Hay una PSSust. de CD, como he dicho antes, y , dentro de ella, PSSust. de término de un sintagma preposicional en función de complemento de régimen.

4.b Indique a qué categoría gramatical o clase de palabras pertenece inimaginables, analice su estructura morfológica y señale a qué proceso de formación de palabras responde. (1 punto)

                Inimaginables es una palabra variable que pertenece a la categoría gramatical adjetivo; es un adjetivo calificativo, en grado positivo, de una terminación, que vale tanto para el masculino como para el femenino.
                La palabra se puede descomponer o estructurar en cuatro unidades: in-: morfema derivativo prefijo; -imagin-: lexema; -able-: morfema derivativo sufijo (la a se puede separar como vocal temática); -s: morfema flexivo de número plural.
                Es una palabra derivada y no, parasintética, puesto que la combinación lexema + sufijo existe en la lengua. Al lexema se le unen un prefijo negativo (in-), que cambia sustancialmente el significado de la palabra, y un sufijo (-able), que aporta el significado de “capaz de”. Para la formación del plural se le añade a la palabra el morfema de número –s.


5.a. La novela realista y naturalista del siglo XIX. (2 puntos)

Aunque es una corriente estética que afectó a todas las artes  y géneros literarios, el realismo tiene en la novela su manifestación más característica. La novela realista puso freno a la fantasía. Los autores realistas pretendían narrar una historia posible ambientada en lugares conocidos y observados previamente. El objetivo del escritor era crear la ilusión de realidad mediante las descripciones minuciosas de lugares exteriores e interiores, la caracterización de los personajes  atendiendo a aspectos externos y psicológicos, y el decoro en el uso del lenguaje, esto es, el empleo de una lengua viva, acorde al personaje, con coloquialismos, voces populares o regionales  y hasta jergales.
La narración suele ser lineal y cerrada. Es frecuente el uso de un narrador omnisciente que interviene de manera constante en el relato enjuiciando hechos y personajes con intención satírica o moralizadora. Se observa también el empleo de técnicas narrativas que aproximan la novela realista al relato moderno: la presentación indirecta de los personajes, es decir, a partir de su comportamiento y su discurso, el estilo indirecto libre y  el monólogo, con el que el autor se adentra en la conciencia de los  personajes. Los conflictos de la sociedad de su tiempo constituyen la fuente principal de temas tratados en la novela realista: el contraste entre la vida urbana y el campo, los vicios y defectos de la burguesía, la miseria de ciertos individuos o lugares, el enfrentamiento ideológico por cuestiones religiosas o políticas, etc.

Dos tendencias se pueden observar en la novela realista española:

·         Una conservadora, con escritores  como Fernán Caballero (seudónimo utilizado por Cecilia Bölh de Faber (La gaviota), Pedro Antonio de Alarcón (El sombrero de tres picos), y José Mª de Pereda (Peñas arriba). Tratan en sus novelas temas  relacionados con un mundo rural idealizado, al que todavía no han llegado el progreso ni los males de la civilización; un mundo en el que todo lo malo procede de fuera, la cultura produce desasosiego y la fe religiosa aparece como vía de salvación.
·         Juan Valera representa una actitud intermedia entre las dos tendencias. Su realismo se caracteriza por la búsqueda del conocimiento de la personalidad humana, y sus novelas indagan sobre todo en la condición de la mujer (como, por ejemplo sucede en Madame Bobary de Flaubert). Entre sus obras, Pepita Jiménez.
·         En la otra tendencia podemos encuadrar a Galdós y a Clarín, partidarios de un realismo crítico que toma del mundo urbano preferentemente sus temas  y aborda el relato con la creencia en el progreso social humano como consecuencia  de la educación y la cultura. 
  
Benito Pérez Galdós es autor de una  extensa producción narrativa y teatral, de más de cien títulos. Destacan:

 -  Episodios nacionales, 46 novelas históricas que relatan hechos del pasado nacional reciente comprendidos entre los últimos años del reinado de Carlos IV y la Restauración. La documentación sobre los hechos referidos y la objetividad son los rasgos característicos de esta nueva novela histórica, muy diferente, por tanto, de la romántica.
 - Novelas de tesis: son las novelas de la 1ª  época, que inicia con  La fontana de oro. El argumento y los personajes de estas obras quedan sometidos a las ideas del autor, que trata de ejemplificarlas y justificarlas con la historia narrada y con los personajes arquetípicos que utiliza y que representan actitudes y valores (la tradición frente al progreso y el liberalismo). Destaca Doña Perfecta.
 - Novelas españolas contemporáneas: ciclo de novelas que inicia con  La desheredada y con el que trazó un fresco del Madrid y de la España de la época, con sus ambientes sociales, formas de vida, tipos,  etc. Galdós pretendió realizar un análisis profundo de la realidad. Los personajes son más complejos. Su comportamiento se relaciona con el medio social, la herencia biológica y la psicología. Emplea nuevas técnicas narrativas, como el estilo indirecto libre, el monólogo o el estilo teatral. Un título destacado de esta serie es Fortunata y Jacinta.
- Novelas espirituales: en sus últimas novelas, muestra un profundo interés por temas morales y espirituales; se acentúa el idealismo de los personajes y pierde importancia la descripción de la realidad. Títulos: Nazarín y Misericordia.

Leopoldo Alas “Clarín” ensayista, crítico literario, gran cultivador del relato corto (PipáDoña BertaAdiós, cordera…), es el  autor de la novela más importantes del siglo XIX, La Regenta,  novela que presenta el vasto panorama social de una ciudad de provincias, Vetusta (Oviedo), en la que está representada la sociedad española de la Restauración.
La historia es la crónica del adulterio de Ana Ozores, joven esposa del regente de la Audiencia Provincial, mujer sensible e imaginativa que busca en un medio hostil, como lo es la ciudad de Vetusta, el amor ideal, la felicidad, la plenitud. El modelo de Madame Bovary es innegable. Destacan en la novela la caracterización psicológica de los personajes, siempre en relación con el medio y la sociedad, y el empleo del estilo indirecto libre, utilizado por el autor para adentrarse en la vida interior de sus criaturas.

El naturalismo en la novela española.
 La influencia de la novela naturalista, impulsada principalmente por Émile Zola, que proponía aplicar el método científico a la literatura —la descripción y análisis del comportamiento humano en función de los factores que lo determinan: el medio natural y social, el momento histórico y la herencia biológica—, es apreciable en las obras de estos dos grandes novelistas españoles. La recepción del naturalismo francés fue crítica, sin embargo, en España, Emilia Pardo Bazán  planteó en  La cuestión palpitante, título en el que recogió diversos artículos publicados en periódicos sobre el Naturalismo, su rechazo del determinismo y del tratamiento de asuntos y situaciones desagradables, a los que tan inclinado era Zola, al tiempo que elogiaba del escritor francés la observación minuciosa y la calidad literaria de su obra. Los pazos de Ulloa y su continuación La madre naturaleza son dos de las obras de esta escritora gallega  en que se puede apreciar la aplicación de elementos y técnicas propias del Naturalismo. 
El otro gran autor naturalista en España fue el valenciano Vicente Blasco Ibáñez .El regionalismo de Blasco Ibáñez no ofrece una visión amable de su país, sino que presenta los conflictos sociales de la huerta y la ciudad con toda su crueldad, utilizando la técnica naturalista para exponer con dureza el problema. Entre sus obras: Cañas y barroLa barracaEntre naranjos...

5.b. Comente los aspectos más relevantes de la obra del siglo XX anterior a 1939 que haya leído en relación con su contexto histórico y literario. (1 punto)

                Federico García Lorca escribió La casa de Bernarda Alba en 1936, año de su muerte, pero la obra no fue estrenada hasta 1945. Este drama pertenece a la Generación del 27, grupo en el que nuestro autor juega un papel fundamental. Además de poeta, Lorca es un profundo conocedor del mundo del teatro y unos de los grandes renovadores del género. Fundó la compañía teatral “La Barraca”, cuyo propósito fue difundir el teatro en los espacios rurales y obreros. También cabe destacar el desprecio  que la sociedad española tenía hacia las mujeres durante ese tiempo, hasta después de la Guerra Civil Española. Entre sus rasgos principales se encuentran el gusto por la pureza estética, el interés por lo popular, la influencia de la vanguardia, sobre todo, el surrealismo, la renovación poética y temas como el amor, la naturaleza, la muerte o el compromiso con su tiempo.
La casa de Bernarda Alba constituye una de las piezas capitales del teatro lorquiano, ya que presenta temas nuevos como es el principio de autoridad y la gran importancia que adquieren los personajes femeninos.
Lorca experimenta con el drama surrealista, la tragedia rural y la farsa violenta hacer partícipe al espectador del drama que sufren sus personajes, por lo que
El tema central de la obra es el enfrentamiento entre autoridad y libertad, o el conflicto entre la realidad y el deseo, así como las apariencias, honor, la pasión condenada a la soledad o la muerte, y el luto y la frustración. La obra se relaciona con otros dramas del autor como es Doña Rosita la soltera, que también simboliza la frustración femenina, o la tragedia Bodas de sangre, dada por los conflictos familiares que llevan a los protagonistas a la muerte.
En cuanto al lenguaje, tiene un intenso sabor popular, abundan los diálogos fluidos e intensos, combinados con la prosa, y es frecuente la presencia de canciones populares y de numerosas metáforas e imágenes simbólicas.
Bernarda es la madre, representa el principio de autoridad, le importan mucho las apariencias y su obsesión es la virginidad; las hijas (Angustias, Magdalena, Amelia, Martirio y Adela) viven entre la reclusión impuesta y el deseo del mundo exterior. Todas ellas están obsesionadas por lo erótico. Angustias es hija del primer matrimonio de Bernarda y heredera de una gran fortuna, por lo que atrae a Pepe el Romano. Adela es la menor y más hermosa, y rebelde, que se convertirá en la querida de Pepe el Romano; María Josefa es la madre de Bernarda y en medio de su demencia expresa grandes verdades; La Poncia es una vieja criada que aconseja a Bernarda, y se caracteriza por su sabiduría y la ironía con que habla; Pepe el Romano no aparece en escena pero está omnipresente, representa el objeto del deseo, y por él se desatan las envidias.
La estructura recuerda a la del teatro clásico; la trama está dividida en tres actos (exposición de los acontecimientos y presentación; enfrentamiento entre las hermanas; y misterio y final trágico). La acción transcurre en la casa, un espacio cerrado y asfixiante plagado de símbolos. El vestuario viene marcado por la represión y la ausencia de color, salvo el de Adela, y el decorado es sencillo, concediéndole mucha importancia a la blancura y a los gruesos muros.

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