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miércoles, 23 de noviembre de 2011

Marcos Giralt Torrente, Premio Nacional de Narrativa


ELPAIS.com  -  Cultura - 21-11-2011
El escritor Marcos Giralt Torrente ha ganado el Premio Nacional de Literatura en la modalidad de Narrativa con la obra Tiempo de vida. "Estoy muy emocionado, es el broche final a un libro que nació de una situación dolorosa [la muerte de su padre, el pintor Juan Giralt], un libro de luto que me ha proporcionado muchas felicidades", dice el autor al otro lado del teléfono, en mitad de una reunión del patronato de la Fundación José Luis Borau, que preside. "Aunque no me hubieran dado el premio, estaría muy contento, el libro tuvo muy buena crítica y aceptación".
Marcos Giralt Torrente (Madrid, 1968) es licenciado en Filosofía por la Universidad Autónoma de Madrid. Inició su carrera literaria con el libro de cuentos Entiéndame. Su último trabajo de relatos cortos El final del amor (2011), posterior a Tiempo de vida, fue galardonado con el Premio Internacional de Narrativa Breve Ribera del Duero. "Tengo una sensación mucho más placentera, me han premiado por un libro que no es mi último trabajo, tengo ese descanso, ahora me sentaría a escribir con una losa mayor sobre mi cabeza", cuenta Giralt Torrente. "Gracias a los cuentos el cansancio que tenía tras Tiempo de vida desapareció, purgué ese sentimiento con la escritura".
Autor de otras obras como la novela corta Nada sucede solo, con la que consiguió el Premio Modest Furest i Roca, y de las novelas París, que obtuvo el Premio Herralde de Novela y Los seres felices, el escritor reivindica con este galardón "una generación joven a la que muchas veces se ha considerado demasiado verde como para obtener honores". Giralt Torrente recuerda especialmente a su amigo Félix Romeo, parte de ese grupo de autores, que falleció el pasado octubre repentinamente.
Los relatos de Giralt Torrente forman también parte de algunas antologías como Páginas amarillas, Los cuentos que se cuentan y Lo del amor es un cuento. "El premio nacional tiene una trayectoria bastante reivindicable con nombres muy valiosos que forman parte de la historia de la literatura española", dice el escritor, "unir mi nombre a tantos merecidos ganadores -no sé si soy uno de ellos- es un orgullo".
El jurado
El galardón lo concede el Ministerio de Cultura para distinguir una obra de autor español escrita en cualquiera de las lenguas oficiales y editada en España durante 2010. Está dotado con 20.000 euros.
El Jurado ha estado formado por Luis Goytisolo, propuesto por la Real Academia Española, Olivia Rodríguez, por la Real Academia Gallega; María José Olaziregi, por la Real Academia de la Lengua Vasca; Llüisa Julià, por el Instituto de Estudios Catalanes; Lourdes Royano, por la Conferencia de Rectores de las Universidades Españolas (CRUE); Ramón Irigoyen, por la Asociación Colegial de Escritores (ACE); Enrique Turpin, por la Asociación Española de Críticos Literarios; María Luisa Ciriza Coscolín, por la Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE); Cristina Grande, por la Ministra de Cultura; y Kirmen Uribe y Javier Cercas, galardonados en las ediciones de 2009 y 2010 respectivamente. Ha actuado como presidente el director general del Libro, Archivos y Bibliotecas, Rogelio Blanco, y como vicepresidenta, la subdirectora general de Promoción del Libro, la Lectura y las Letras Españolas, Mónica Fernández.

jueves, 17 de noviembre de 2011

Cuando las palabras matan



Juan Cruz presenta Contra el insulto, un libro para denunciar la violencia del lenguaje cotidiano y mediático


ANA MARCOS | Madrid 



ELPAIS.com  -  Cultura - 17-11-2011

Acompañado por su profesor de juventud y maestro de vida, el filósofo Emilio Lledó, Juan Cruz presentó el miércoles por la tarde en el Círculo de Bellas Artes un pequeño alegato contra lo que considera un tipo de asesinato encubierto por su uso habitual y generalizado: la injuria, el desprecio. Contra el insulto (Turpial) se empeña en demostrar que "en todo sí hay un pequeño no, y en todo no, un pequeño sí. No somos dueños del argumento del otro", decía Cruz, periodista y escritor, adjunto a la dirección de EL PAÍS.

La fría tarde comenzaba así cargada de utopías que en palabras del filósofo Lledó parecían casi alcanzables, aunque la realidad, con su particular habilidad para poner palos en la rueda, se empeñara en interrumpir la charla de estos dos amigos. "No quiero resignarme a una sociedad del insulto en la que a fuerza de manejar la violencia verbal contra los otros uno se acaba convirtiendo en mentira, agresividad, violencia, en la nada", manifestaba el filósofo. "La lucha por la cultura, por la filantropía tiene que mantenerse".

Contra el insulto argumenta con nombres y apellidos la montura del caballo de batalla que la ciudadanía debería ensillar antes de prestarse al juego de la violencia verbal. El doctor Luis Montes del hospital de Leganés al que un exsecretario de Estado calificó de nazi en televisión; Pilar Miró, denostada de manera reiterada durante su etapa al frente de la televisión pública; y Eduardo Bautista, director general de la SGAE, son tres de los ejemplos que Juan Cruz esgrime en su libro. Algunos de estos insultados han charlado con el autor sobre la impunidad, las campañas de terror y demonización que han sufrido. "El que tiene la verdad es el insultado, el que está en el error es el insultador", afirmaba con contundencia Lledó. El filósofo, recuperando textos de filosofía y retrotrayéndose a la etimología de las palabras, ha perfilado el origen del vocablo: "Se relaciona con saltar, hacer piruetas y subirte encima o contra el otro, también con las palabras".

En muchos casos, aquellos que están en el uso y amplificación de la palabra son responsables, para estos dos autores, de la extensión y aceptación del insulto. "Los que tenemos la máquina de decir cosas, a veces nos creemos que podemos decir cualquier cosa. La raíz de este malentendido está en la creencia de que la libertad de expresión puede equivaler a la libertad de insultar", decía Juan Cruz. "Lo que tenemos que tener es libertad de saber pensar, entender, sentir, querer. Nos convertimos en enemigos de nosotros mismos por las frases hechas que nos han caído, que conocemos desde la escuela", continuaba Lledó.

La cuestionable habilidad de algunos medios audiovisuales para enarbolar la bandera de la libertad de expresión con vacuidad y sinvergonzonería ha confundido, en palabras de Cruz, "la palabra audiencia con la palabra interés". Para el escritor, se abreva al público haciéndole creer que "si una persona decide que su inteligencia le permite segregar el insulto, los demás deben aceptarlo porque está impreso o grabado".

Lo que muchos no parecen tener en cuenta es el grito que Lledó y Cruz han dado esta tarde una y otra vez, con el ánimo de concienciar y no de alarmar: "Mentir, calumniar, ofender son formas de matar". "Una manera de provocar el asesinato real de las personas es insultándolas, previamente", decía Lledó. "Y Lorca es el ejemplo de esto". "Algo habrá hecho", apostillaba Cruz con la esperanza y la ironía de dos amigos que aún confían en mirarse hacia dentro antes de apuntar.


sábado, 5 de noviembre de 2011

Viaje a la intimidad de Vargas Llosa

Una muestra reúne objetos, como notas de colegio o fotografías, que repasan la vida del escritor que repasan la vida del escritor

 ANA MARCOS - Madrid EL PAÍS - 04-11-2011




Cualquier transeúnte que paseara ayer por la zona de Delicias pudo albergar la duda de si Coldplay repetía concierto en Madrid. La sala de exposiciones El Águila, en Arganzuela, se abarrotó de curiosos, amigos y políticos que querían acompañar a Mario Vargas Llosa durante un breve paseo por su vida en la exposición Mario Vargas Llosa, la libertad y la vida, abierta hasta el 29 de enero. La medalla del Nobel que se muestra junto al discurso que pronunció Vargas Llosa en Suecia. Esta pieza es parte de la selección que Ana Osorio, comisaria y museógrafa de la exposición, ha sacado de la casa de Vargas Llosa. Esta "hormiguita incansable", como la denominó el escritor, trabaja con un grupo de mujeres llevando por el mundo la intimidad del autor de Pantaleón y las visitadoras. "Mario no ha participado en el proceso de selección", contaba Lucía Muñoz-Najar, parte del equipo de Osorio. "Siempre nos ha dado total libertad para que eligiéramos las piezas que mejor creíamos representaban su vida". Hace tres años, en la Casa O'Higgins de Lima, se mostraron por primera vez las notas del colegio, los tebeos de la infancia o las anotaciones y puntuaciones que el autor escribe al terminar un libro que componen el amplio ajuar de fotografías, libros, manuscritos, cartas, documentos, objetos personales y demás material audiovisual que ahora alberga la sala El Águila. Desde entonces, estos objetos han visitado México, Argelia, Francia, Suecia, Colombia y ahora España. "Intentamos adaptar la exposición a cada ciudad que llega. Por eso, hemos dedicado un espacio a los recuerdos de Mario en España en una sala donde hemos incluido el premio Cervantes, el Príncipe de Asturias e imágenes del Café Central donde tantas novelas creó", explicó Muñoz-Najar. Vargas Llosa intentó compartir sus recuerdos con los asistentes que a cada paso le paraban. La acumulación de gente hizo temer a su mujer, Patricia Llosa, por la integridad de algunas piezas, como el cuadro de Carlos Boix o la colección de hipopótamos. El escritor restó importancia al asunto y terminó su visita agradeciendo a Madrid ("el mundo entero en pequeño formato", dijo) lo que había significado para su carrera literaria y su peripecia vital.






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