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viernes, 17 de enero de 2014

Estudio de el realismo mágico por Mario López Asenjo en MasterLengua

Quizá el origen del realismo mágico se encuentre en la búsqueda misma de la identidad hispanoamericana. Una vez independizados de España, con una mezcla multicultural de indígenas, mestizos, europeos, etc., el intelectual hispanoamericano se pregunta, ¿quiénes somos?, ¿cuál es la verdadera realidad hispanoamericana? Y llega a la conclusión de que América se reveló a los ojos del mundo como un lugar donde conviven el mito y la realidad. Ya Colón esperaba, al llegar a América, encontrarse con hombres con cabeza de perro y otros seres extraordinarios; luego vinieron los mitos de El Dorado, Las amazonas, etc. Esto unido a la cultura mágica de los pueblos precolombinos dan como resultado esta concepción de América como un espacio donde la realidad engloba tanto lo perceptible y racional como  lo sobrenatural y extraordinario. Es decir, que la realidad está compuesta de realismo; mundo consciente y racional tradicional, y magia, lo irracional e inexplicable.
Con todo, el cambio se inicia a partir de 1940 y en el tienen especial resonancia la influencia de autores renovadores como Kafka, Mann, Faulkner, Hemingway, Dos Passos, Huxley, Proust, Joyce… Los nuevos modelos narrativos nacen guiados por lo que Carlos Fuentes definió como “mito, lenguaje y estructura”. Se ha dado un exceso de importancia a la nueva narrativa hispanoamericana, hasta el punto de menospreciar lo anterior y se ha hablado de que en realidad la auténtica narrativa comienza desde la Segunda Guerra Mundial. Vargas Llosa y otros autores han tratado de resaltar la importancia de la novela anterior: Gallegos, Icaza, Pietri… No fue un inicio en vacío, sino que fue una continuidad de toda una brillante trayectoria anterior.
Las novelas que marcan el inicio de la renovación narrativa, o de lo popularmente conocido como realismo mágico son dos obras de 1949: Los hombres de maíz, de M.A. Asturias y El reino de este mundo, de A. Carpentier. En el prólogo de esta última su autor enuncia la teoría de “lo real maravilloso”; Asturias prefiere denominarlo “realismo mágico”, término que finalmente se ha impuesto.
1. Características del realismo mágico 
  • El autor se desprende de lo folclórico y del documentalismo anterior para centrarse en la problemática humana. El lector puede ahora sentirse identificado en los avatares de esos protagonistas de la novela presentados en el momento culminante de sus vidas.
  • El realismo mágico trata de hacer un retrato total de la realidad, ya que, a juicio de los novelistas que lo cultivaron, el mundo  —y, sobre todo, el mundo hispanoamericano— va mucho más allá de lo que puede ser percibido por los sentidos. Para estos narradores el “realismo mágico” europeo es bastante superficial y forzado que solo se apoya en “técnicas” surrealistas, mientras que el americano se apoya en la propia realidad, en el mundo indígena, mezcla de mito, magia y realidad.
  • En el realismo mágico sobreviven preocupaciones de la novela anterior, de manera que también hay compromiso político y  conciencia social .
  • La literatura del realismo mágico no es una literatura fantástica, ya que en la base de todas estas obras está el mundo real y reconocible. A partir de este momento, realidad y fantasía se presentarán íntimamente unidas en la novela: unas veces, por la presencia de lo mítico, de lo legendario, de lo mágico; otras, por el tratamiento alegórico o poético de la acción, de los personajes o de los ambientes (como hemos dicho antes).
2. Técnica y estilo
Incluso más importante que la renovación temática es la renovación formal: un nuevo lenguaje, unas nuevas estructuras narrativas se convierten en el centro de interés de la novela.
  • El narrador: El narrador omnisciente deja paso al narrador protagonista, narrador personaje o narrador testigo. En definitiva triunfa el multiperspectivismo.
  • El tiempo: Se rompe la linealidad temporal por medio de recursos como la inversión temporal, las historias paralelas, el tiempo cíclico…
  • El lenguaje: La renovación del lenguaje con la incorporación de mecanismos vanguardistas, el empleo de imágenes y lenguaje poético y, en general, la tendencia barroca en el estilo de estas novelas. 

viernes, 9 de noviembre de 2012

Alma - Manuel Machado


Manuel Machado



Manuel Machado Ruiz (Sevilla,  29 de agosto  de  1874 – Madrid,  19 de enero  de  1947) fue un  poeta español, hermano de  Antonio Machado, con el que colaboró mucho. Fue uno de los más destacados representantes del Modernismo en España. (Wikipedia)


artículo de Wikipedia - imágenes - vídeos - Books Google - Alma en Lenliblog"Castilla" en Lenlibloglos-poetas.com - biografiasyvidas.com - amediavoz.com - poetasandaluces.com - "Obras, estilo y técnica de Manuel Machado" en modernismo98y14.com - "Curiosodades de Manuel Machado" en modernismo98y14.com - Recitados en Machado. Revista de estudios sobre una saga familiar - "ALMA, MANUEL MACHADO Y EL MODERNISMO" JOSÉ CENIZO JIMÉNEZ - "Manuel Machado, Caprichos y su engarce con El Mal Poema” por Miguel Ángel Baamonde - "Manuel Machado. "Retrato" y "Oasis"" por Ricardo Fernández Esteban - apoloybaco.com - Poemas en PDF de juanmanuelinfante.es - "RESEÑA: SOBRE MANUEL MACHADO Y SU LÍRICA DIALÓGICA" por Francisco Javier Díez de Revenga (Universidad de Murcia) - "Manuel Machado y su peregrinaje a Eleusis" por Laura Quadrelli - Comentarios en las9musas.net

domingo, 2 de septiembre de 2012

Cantos de vida y esperanza - Rubén Darío

Cantos de vida y esperanza, de 1905, supone un cambio en la trayectoria de Rubén Darío. Se trata de una obra reflexiva, penetrada de una cierta melancolía. En ella, el autor acentúa el tono de revisión de su propia vida. Canción de otoño en primavera es un poema en el que expresa el fin de las ilusiones pasadas


Texto: Ciudad Seva - Wikisource 



miércoles, 13 de junio de 2012

Ignacio Aldecoa


 Narrador español nacido en Vitoria (País Vasco). Representante de la tendencia neorrealista en el marco de la novela de los años cincuenta, se inició con El fulgor y la sangre que, junto con Gran Sol (premio de la Crítica 1958), constituye un ejemplo de la llamada novela-reportaje. Otras novelas dignas de mención son Con el viento solano y Los pozos, además de los libros de relatos y cuentos Espera de tercera clase, Vísperas del silencio (1955) y El corazón y otros frutos amargos (1959). Su producción incluye asimismo Caballo de pica (1960), Cuaderno de Godo (1961), Los pájaros de Baden-Baden (1965), Parte de una historia (1967) y Santa Olaja de Acero (1968). Murió en 1969 en Madrid. (fuente: epdlp.com)

artículo de Wikipedia - imágenes - "Ignacio Aldecoa, el aventurero de las historias" por Tereixa Constenla (El País) - biografíasyvidas.com - lecturalia - "Ignacio Aldecoa" por Juan Rodríguez (Fundación Juan March) - noticias de El PaísCuentos seleccionados por Jesús Felipe Martínez - Un cuento de Reyes (comentado por Jesús Felipe Martínez) -  "Ignacio Aldecoa" por Jesús Fernández Santos (El País) - "Ignacio Aldecoa y su tiempo" por Carmen martín Gaite (Fundación Juan March) - "Contemporaneidad en los cuentos de Ignacio Aldecoa" por Manuel Cifo GonzálezMicrorrelato de Ignacio Aldecoa: "La ley del péndulo" - "Ignacio Aldecoa" eldiariomontanes.es) por Francisco Arias SolísIgnacio Aldecoa - Los pajaros de Baden Baden y otros relatos (slideshare) - "TUSITALA, EL NARRADOR DE HISTORIAS" (Josefina R. Aldecoa) - "PRÓLOGO A LA EDICIÓN RTV DE LA TIERRA DE NADIE Y OTROS RELATOS DE IGNACIO ALDECOA" (Ana María Matute) - "IGNACIO ALDECOA, ESCRITOR DE CUENTOS" por Manuel Llanos de los Reyes 

domingo, 8 de abril de 2012

Tema 6 (pregunta 5 de Selectividad) - La poesía de la Generación del 27


La Generación del 27, llamada así por el homenaje en honor a Góngora que celebraron en 1927, es una de las generaciones literarias más importantes de la historia de la literatura española. Es sobre todo una generación de poetas, pues con excepción de Federico García Lorca que cultivó el teatro con gran brillantez, lo mejor de la obra del resto está en su poesía. Tienen algunos mentores como Juan Ramón Jiménez y Ortega y Gasset.

Poseen unos rasgos comunes, sobre todo apreciables en su primera etapa. Se pueden resumir como la síntesis de la modernidad y la tradición:

         -   Tienen influencia de la literatura tradicional:

                          · Culta: les influye el cancionero, Jorge Manrique, Lope de Vega, Góngora...

                          · Popular: el romancero, folklore...

         - Influencia de poetas recientes: Bécquer, Antonio Machado y Juan Ramón Jiménez con su poesía pura.

         - Influencia de las vanguardias:

         - Búsqueda de lo nuevo, lo original.

         - Dificultad de la poesía, elitismo (Góngora y Juan Ramón Jiménez).

         - Autosuficiencia de la obra en sí misma; es una poesía no humana, no sentimental: una poesía pura, al
           estilo de Juan Ramón Jiménez.

         - Destaca un marcado antirrealismo y antirromanticismo.

         - El arte se concibe como intrascendente; búsqueda del “arte por el arte” como simple juego estético.

         - Destaca la gran importancia de la metáfora, la imagen.

         - Tienen un carácter fragmentario, reflejo del desorden del mundo.
La Generación del 27 tiene una primera etapa anterior a 1930 en la que casi todos sus miembros discurren por caminos paralelos. Esta generación, eco de numerosas corrientes, cultiva la vanguardia en sus distintas versiones: el ultraísmo el creacionismo con Gerardo DiegoManual de espumas;  el futurismo en Cal y Canto de Alberti;  el surrealismo de Pedro Salinas en Fábula y signo, de Lorca en Poeta en Nueva York, de CernudaUn río un amor o de Aleixandre, Espadas como labios.

Salinas (“el poeta del amor”) y Guillen se inclinan hacia una poesía pura, depurada de todo aquello que no sea emoción lírica en La voz a ti debida del primero o Cántico del segundo.

Además cultivan en estas primeras etapas una poesía neopopular: Alberti con Marinero en tierra, y Lorca con El Romancero Gitano entre otros, o bien una poesía de raíz clásica inspirada en GarcilasoLope o Góngora como Gerardo Diego con Versos humanos.

Hacia 1928 (segunda etapa) se produce una rehumanización de la poesía. Existe una gran preocupación, compromiso con el hombre.  La poesía ya no es un juego formal.  Aparece la influencia del surrealismo y de Pablo Neruda, con su revista Caballo verde para la poesía (defiende una poesía sin pureza). La poesía es comprometida. A este compromiso se une la figura de Miguel Hernández, “gran epígono” de esta generación.

Después de la guerra (tercera etapa), la trayectoria de estos poetas es muy diferente. Evolución individual de cada poeta. Aparecen, aun así, temas comunes, como la nostalgia de España. También un poesía comprometida, social. Todo ello visto desde un punto de vista de angustia existencial. Lorca ha muerto, Alberti, Guillén, Cernuda y Salinas están en el exilio, los dos últimos morirán en él. Allí continúan escribiendo una poesía alejada del entusiasmo de sus primeras horas. Para Guillén ha llegado la hora de Clamor, Salinas espera volver algún día en El contemplado, Alberti tiñe de melancolía Baladas y canciones del Paraná y a Cernuda le obsesiona el final en  Desesperación de la quimera.

Dámaso Alonso, que antes de la guerra había cultivado la poesía sólo de manera tangencial, pública en 1944 Hijos de la ira que, junto con Sombra del paraíso de Vicente Aleixandre, constituyen un punto de inflexión en la poesía de posguerra y tendrán una influencia decisiva en los poetas de las generaciones siguientes.

viernes, 6 de abril de 2012

Tema 4 (pregunta 5 de Selectividad) - Modernismo y Generación del 98


Tradicionalmente,  los autores de finales del siglo XIX y principios del XX han sido divididos en dos grupos: modernistas y noventayochistas. Esta supuesta separación en dos grupos o escuelas se considera hoy superada, y tanto uno como otro se contemplan como dos aspectos de un mismo movimiento literario.

El término Modernismo, de origen hispanoamericano y en principio usado despectivamente, es anterior al de Generación del 98 (de origen español). Desde finales del siglo XIX se llamó modernistas a todos los autores que querían renovar el panorama literario anterior, oponiéndose al Realismo y a la poesía prosaica de finales del siglo XIX (salvo Bécquer y Rosalía de Castro, que serán tomados como modelos).

-El Modernismo (La poesía de principios de siglo)

El Modernismo, considerado como un neorromanticismo, busca un nuevo lenguaje basado en una nueva sensibilidad. Para ello, vuelve sus ojos hacia Francia, en concreto hacia dos movimientos literarios de la segunda mitad del siglo XIX: El Parnasianismo, representado por Théophile Gautier, tiene como lema: el “Arte por el Arte”, es decir, la búsqueda de la perfección poética desde un punto de vista formal, olvidando los contenidos más humanizados. Los temas predilectos de este movimiento son los mitológicos, la Edad Media o los ambientes exóticos. El Simbolismo, representado por poetas como Verlaine, Rimbaud o Mallarmé, busca ir más allá de la realidad, de lo sensible. Pretenden encontrar las significaciones profundas u ocultas de la realidad, lo que no vemos, los aspectos correspondientes a los estados de ánimo. Para lograr esta finalidad aparentemente tan complicada, recurren a los símbolos.

Temáticamente podemos distinguir dos polos en el Modernismo: el mundo externo (insatisfacción hacia el mundo que les envuelve, y, de ahí, ese afán por escapar y evadirse mediante la poesía)  y la intimidad del poeta (enlaza con el posromanticismo de Bécquer y Rosalía de Castro. Este sentimiento, a veces vitalista y alegre, otras, triste y melancólico).

Las características comunes de la poética modernista son las siguientes: el deseo de perfección formal (musicalidad, y recurren a ampliar los ritmos y las formas métricas), esmerada selección del léxico,  culto a la belleza sensorial ( la luz, el color y los efectos sensoriales), gusto por los temas de la mitología griega, el exotismo oriental y las civilizaciones antiguas, actitud de malestar y rechazo hacia la sociedad y al modo de vivir capitalista (sensación constante de soledad, de crisis espiritual en la que se exalta lo irracional, el misterio, la fantasía, el sueño, melancolía, tristeza), el cosmopolitismo (París), temas americanos (cultivo de temas indígenas), la búsqueda del “Arte por el Arte”.

Rubén Darío es el principal representante del Modernismo, aunque no fue el primero que inició este movimiento, pues hubo importantes antecedentes en José Martí (Cuba), Gutiérrez Nájera (México) y José Asunción Silva (Colombia). Pero sin duda sí fue el autor que fijó definitivamente este movimiento a partir de la publicación en 1888 de Azul. A este poemario le siguieron Prosas profanas (1896) y Cantos de vida y esperanza (1912).

En la poesía de Antonio Machado se observa una doble influencia: Romanticismo (Bécquer, Rosalía) y Simbolismo, lo cual lo sitúa entre los autores modernistas, pero con la marcada diferencia de que para Machado la poesía no se queda sólo como un juego estético -arte por el arte-, sino que es mucho más, es la expresión pura de la emoción humana. De hecho él mismo define a la poesía como una “honda palpitación del espíritu”. De este modo, Antonio Machado, en sus primeras obras, es un autor que se puede encuadrar dentro del movimiento modernista (Soledades, galerías y otros poemas), pero a partir de la publicación de Campos de Castilla en 1912 conecta con los intereses y los presupuestos ideológicos de la Generación del 98.

Es difícil clasificar a Juan Ramón Jiménez dentro de un movimiento literario determinado, ya que en sus obras se aprecian características neorrománticas, modernistas, novecentistas y vanguardistas. Por edad pertenece a la Generación del 14 o Novecentismo. Juan Ramón Jiménez representa la cima de la poesía española en el siglo XX, así como el poeta más influyente sobre la conocida Generación del 27.

Manuel Machado se sitúa en la corriente intimista y melancólica del Modernismo. Entre sus poemas encontramos temáticas ligeras y desenfadadas y folclore andaluz.

-Características de la Generación del 98.

Se trata de un término histórico-social que tiene una repercusión determinante sobre un grupo de autores literarios preocupados por la marcha que España había tomado desde unos años atrás hacia la decadencia.

Para poder hablar de grupo literario o generación es necesario que todos los escritores que se incluyen en él cumplan con una serie de requisitos. A saber: los autores son coetáneos; tienen una formación intelectual semejante y relaciones personales entre ellos; desde el punto de vista ideológico, evolucionan desde posturas radicales de izquierda en su juventud a posturas conservadoras;  el Desastre del 98 es ese hecho en torno al cual se reúnen estos autores al menos desde un punto de vista temático e ideológico; estética, lenguaje y estilo común y opuestos a los de la generación anterior: los del 98 se rebelan contra la prosa inflada y retórica de finales del siglo XIX; existencia de un jefe o guía espiritual: Miguel de Unamuno es la figura que se puede considerar guía de este grupo.

La decadencia de España culmina con el Desastre del 98 y esto motiva que se analice en profundidad el problema de España. La actitud crítica de estos escritores se aborda desde tres temas:
►El paisaje: viajaron por España y la describieron, especialmente Castilla, de este modo Castilla se erige como representante de la esencia española, de la decadencia del país.
►La historia: no se interesan por la Historia con mayúscula, es decir, la de los grandes hombres y las grandes batallas, sino por la historia del pueblo, de las personas que trabajan día a día, la de los hechos cotidianos, la del trabajo, la de las costumbres, la de “los millones de hombres sin historia”, calificada por Unamuno como intrahistoria
►La literatura: los autores del 98 se interesan por los clásicos de nuestra literatura, como el Poema de Mío Cid, Gonzalo de Berceo, el Arcipreste de Hita, Jorge Manrique, Fray Luis de León, Cervantes, Góngora...
Aparte del problema de España, otros temas tratados son los existenciales (la fugacidad de la existencia, la muerte...) y la religión.

Aunque el estilo es muy personal, podemos destacar que es sobrio y directo. Lo que más importa es el contenido e intentan que éste llegue al lector de la manera más clara posible.

El problema de España es uno de los temas predilectos de Unamuno en muchos de sus ensayos. La descripción del paisaje castellano se convirtió en uno de sus objetivos, así como de sus gentes (En torno al casticismo). Otros ensayos de temática diferente son: Vida de don Quijote y Sancho, interpretación personal sobre la obra cervantina; Del sentimiento trágico de la vida y La agonía del Cristianismo. En estos dos últimos, la preocupación fundamental del autor es la búsqueda del sentido de la vida y el contenido de estos ensayos es eminentemente filosófico. Como novelista, destacó con Niebla y San Manuel Bueno mártir.

Baroja es el novelista de la Generación del 98 y su influencia en la novela española del siglo XX es determinante a causa de la sobriedad de su estilo y de sus extraordinarias dotes de creador. Agrupó sus novelas en Trilogías: “La lucha por la vida” (destaca La busca);  “La tierra vasca” (Zalacaín el aventurero);  “La raza” (El árbol de la ciencia).

Entre los temas principales que desarrolla Azorín, encontramos los recuerdos de su infancia y juventud, llenos de nostalgia; la descripción de la tierra castellana y de sus habitantes, sus ciudades, su historia, como medio de análisis de la realidad española del momento; las descripciones de los paisajes a partir de los viajes que realizó por toda España. Entre sus ensayos destacan los que hacen referencia a lugares y figuras españolas (históricas o literarias): Los pueblos, La ruta de don Quijote y Castilla.  Sus novelas prácticamente carecen de argumento y son más un pretexto para que el autor describa ambientes y aporte su punto de vista personal sobre el paisaje: La voluntad.

Valle-Inclán puede ser considerado uno de los mejores dramaturgos del siglo XX y un adelantado a su tiempo por su técnica teatral. Evolucionó desde el Modernismo (Sonatas) al esperpento, es decir, desde la exaltación de la belleza y los ambientes bucólicos a la expresión de lo feo, lo repugnante, lo deforme de una España empobrecida y miserable. En ambos temas, se mostró como todo un maestro, además de en su magistral utilización del lenguaje. De él surge la creación del “Esperpento”. Valle utilizará esta palabra para referirse a la deformación de la realidad para destacar lo que tiene de grotesco. Es una técnica literaria cuya finalidad principal es mostrar la realidad a través de la caricaturización de la misma: los personajes se ven deformados, convertidos en marionetas, distorsionados, todo ello narrado con una prosa cargada de ironía y sarcasmo, con concesiones al lenguaje vulgar perteneciente al hampa. El autor pretende hacer una denuncia social por medio de la crueldad con esa sociedad a la que analiza. Esta técnica culmina en 1920 con la publicación de la obra teatral Luces de bohemia.

jueves, 5 de abril de 2012

NOVELISTAS FINISECULARES


Subido por modernismozuloaga el 16/08/2011

Un repaso a los novelistas más conocidos en el cambio del siglo XIX al XX, aquellos que fueron más conocidos en su época y los que actualmente seguimos estudiando. Las complejas relaciones de rivalidad y amistad entre creadores.


domingo, 25 de marzo de 2012

Tema 10 (pregunta 5 de Selectividad) - La poesía de 1939 a finales de la década de 1970. Tendencias, autores y obras principales



·         La poesía como arma de propaganda y de combate durante la Guerra Civil. Dos bandos. Escasa calidad.

·         Poetas en el exilio, fieles a la República: Juan Ramón Jiménez, León Felipe, Salinas, Guillén, Cernuda, Alberti, Prados, Altolaguirre... España como patria perdida fue el tema clave y ante él dos actitudes, correspondientes a dos momentos temporales: tono apasionado al principio y tono nostálgico con el paso del tiempo.

·         Poesía de posguerra – “Generación del 36”. Los poetas que siguen en España se orientan por diversos caminos que Dámaso Alonso redujo a dos: una poesía arraigada y una poesía desarraigada.
  1. Poesía arraigada. Poetas que se agrupan en torno a la revistas Escorial, fundada en 1940 y Garcilaso, fundada en 1943; de ahí que se les llamara también los “garcilasistas”. Han salido de la contienda con un afán optimista de claridad, de perfección, de orden. En puras formas clásicas, encierran una visión del mundo coherente, ordenada y serena. Arte por el arte. Uno de los temas dominantes es su firme sentimiento religioso, junto con temas tradicionales (el amor, el paisaje, las cosas bellas...).
Poetas: Luis Rosales, Leopoldo Panero, Luis Felipe Vivanco, Dionisio Ridruejo, Rafael Morales, José García Nieto, etc.
  1. Poesía desarraigada (existencial). Reacción contra los garcilasistas. Rehumanización de la poesía. Poesía comprometida. Hijos de la ira (1944) de Dámaso Alonso (“Para otros, el mundo nos es un caos y una angustia, y la poesía una frenética búsqueda de ordenación y de ancla. Sí, otros estamos muy lejos de toda armonía y de toda serenidad.”) y la revista Espadaña, fundada en 1944, en León, por Victoriano Crémer y Eugenio de Nora. Estilo bronco, directo, más sencillo y menos preocupado por los primores estéticos.

·         La poesía social. Parte de la poesía desarraigada. La poesía debe “tomar partido” ante los problemas del mundo que le rodea. El poeta se hace “solidario” de los demás hombres; antepone a las metas estéticas los objetivos más inmediatos para transformar el mundo. El tema principal es el “tema de España” y, junto a él, la injusticia social, la alienación, el mundo del trabajo, el anhelo de libertad y de un mundo mejor... Lenguaje claro, prosaico muchas veces, y empleo sistemático del tono coloquial para llegar mejor al pueblo. Poesía = comunicación.
Poetas: Blas de Otero, Gabriel Celaya, José Hierro...
Grupos disidentes: el grupo Cántico de Córdoba (preocupaciones estéticas) y el Postismo (de carácter experimental, surrealista).

·         De la poesía social a una nueva poética (los años 60). Preocupación por el hombre que, en parte, enlaza con el “humanismo existencial”, pero huyen de todo tratamiento patético. Dan frecuentes muestras de inconformismo frente al mundo en que viven, pero cierto escepticismo les aleja de la poesía social. Consolidación de una poesía de la experiencia personal, cuya temática se caracteriza por un retorno a lo íntimo: el fluir del tiempo, la evocación nostálgica de la infancia, lo familiar, el amor y el erotismo, la amistad, el marco cotidiano... Renace el interés por los valores estéticos y por las posibilidades del lenguaje. Influencia de Vicente Aleixandre.
Autores: Ángel González, Jaime Gil de Biedma, José Agustín Goytisolo, Carlos Barral, José Ángel Valente, Claudio Rodríguez, Francisco Brines, José María Valverde...

·         Los “novísimos” y la poesía experimental (años 70). Exhibicionismo cultural y esteticismo. Una nueva vanguardia, vuelven la espalda al prosaísmo y a las formas tradicionales, se encuentran de nuevo con el Surrealismo. Pere Gimferrer, Antonio Martínez Sarrión, Manuel Vázquez Montalbán, Leopoldo Mª Panero, Guillermo Carnero...

·         “Postnovísimos” (años 80). Dispersión de tendencias. Luis García Montero, Blanca Andreu, Felipe Benítez Reyes...

Tema 9 (pregunta 5 de Selectividad) - El teatro de 1939 a finales de la década de 1970. Tendencias, autores y obras principales


 
ü  Durante los 40 y parte de los 50. El panorama teatral de la España de la inmediata posguerra es bastante pobre. Limitaciones: autores desaparecidos o en el exilio y condicionamientos comerciales e ideológicos (censura).
a)     Domina un tipo de alta comedia en la línea del teatro benaventino, donde predominan las comedias de salón o los dramas de tesis, a veces con una crítica amable de costumbres y lacras morales, unida a una defensa de los valores espirituales tradicionales. Preocupación por la obra “bien hecha”, con un diálogo cuidado y elegante, dentro de estructuras escénicas consagradas, aunque a veces con discreta utilización de técnicas nuevas. Autores: José Mª Pemán, Juan Ignacio Luca de Tena, Claudio de la Torre, Joaquín Calvo Sotelo, José López Rubio y Víctor Ruíz Iriarte.
b)     Teatro cómico. Humor intelectual, próximo a las comedias del absurdo. Las situaciones inverosímiles y los diálogos regidos por una lógica poco corriente entrevén ciertas dosis de amargura. Autores: Enrique Jardiel Poncela, Miguel Mihura*, Alfonso Paso...
c)     Teatro existencial. Teatro “distinto”, inconformista y preocupado. Dos fechas: en 1949 se estrena Historia de una escalera de A. Buero Vallejo y en 1953 Escuadra hacia la muerte de Alfonso Sastre.

ü  Teatro realista y social (mediados de los 50 – 60). Disconformidad con el sistema vigente, con dos formas distintas de entender la protesta: política, en el caso de Alfonso Sastre*; social, en el caso de Antonio Buero Vallejo*. Otros autores: José Mª Rodríguez Méndez, Carlos Muñiz, Lauro Olmo, José Martín Recuerda…

ü  Teatro poético de Alejandro Casona* y, posteriormente, Antonio Gala.

ü  Teatro experimental (décadas de los 60 y 70). Nueva vanguardia. Superación del realismo como sucede con otros géneros. Asimilación de las corrientes nuevas y experimentales del teatro europeo: del teatro del absurdo a las propuestas más avanzadas, pasando por Brecht o Artaud. Autores: José Ruibal, Francisco Nieva, Fernando Arrabal, Luis Riaza...

ü  Teatro independiente (décadas de los 70 y 80). Grupos que viven al margen de las cadenas establecidas en el mundo del espectáculo, como los antiguos cómicos de la legua. Síntesis de lo experimental y lo popular: Els Joglars, Los Goliardos, Aquelarre...

ü Últimos dramaturgos (décadas de los 80 y 90). José Sanchís Sinisterra, José Luis Alonso de Santos, Fermín Cabal, Fernando Fernán Gómez...

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